viernes, 3 de diciembre de 2021

A fuego lento, de Paula Hawkins. Cuando todos mienten o callan

Maya Velasco.


A fuego lento es el último thriller de Paula Hawkins que ya alcanzó un fulgurante éxito con La chica del tren.

Un joven llamado Daniel, aparece muerto en la barcaza en la que vive en el centro de Londres, en el Regent’s Canal. Tres mujeres son sospechosas por distintos motivos.

Lo más interesante de A fuego lento es que el narrador cambia de punto de vista asumiendo el papel de cada una de las mujeres que conforman una red de relaciones. 

Es un libro de mujeres, desde luego. Unas más importantes que otras a la hora de intervenir en la historia, pero con parte en el todo. Todas ellas comparten algún tipo de problema en sus vidas que arrastran con mejor o peor fortuna. La psicología de todas ellas, la forma en que actúan o van reaccionando a los sucesos, la forma en que tratan a los demás, todo esto es lo realmente importante en esta novela.

Laura es el personaje principal. Es una chica que siempre se mete en problemas de una u otra forma. De pequeña tuvo un accidente de coche que le dejó graves secuelas. Sus padres no quieren saber nada de ella, aunque Laura a menudo les llama para pedirles ayuda como un perrito que necesita una caricia. Tiene ataques de locura que hacen que se meta aun en más líos. Y además estuvo con el muerto la noche antes de ser asesinado.

Irene una anciana que pierde un poco el sentido de la orientación y que es vecina de la madre del muerto (que además murió hace poco). Laura suele acudir a ayudarla a cambio de algo de dinero, pero es conmovedora la relación de amistad y cariño que surge entre las dos. Es una simbiosis en que cada una de ellas aporta algo muy necesario a la otra. Irene es vivaz e inteligente y aporta gran profundidas a la historia.

Miriam, vecina de la barcaza del fallecido, mujer gorda y desagradable que se dedica a reunir pruebas contra cualquiera que pase a su lado.

Carla, tía de Daniel, mujer que no logra salir del impacto que sufrió ante la muerte de su pequeño hijo, Ben. Esta muerte provocó su separación de Teo, escritor de fama, con quien, sin embargo, sigue teniendo una extraña relación. Teo es el único personaje masculino y no se hace querer mucho por un problema que tiene con Miriam. De esta manera se cierra el círculo de esta red de relaciones alrededor de Daniel.

Todos estos personajes nos cuentan algo de los demás callando algo sobre ellos, eso lo sospechamos desde el principio. Todos mienten o simplemente callan algo.



El tipo de prosa que utiliza Paula Hawkins es el normal en estas novelas de alto éxito editorial: sencilla, fácil de leer, dinámica, intrigante. Sí es verdad que el principio de la novela es algo confuso, pero una vez que te centras, la historia transcurre plácidamente.

Como sucede a menudo, observamos de primera mano la maldad de la que son capaces algunas personas y la bondad que derrochan algunas otras.

Os remiendo A fuego lento para pasar un rato agradable leyendo algo entretenido. Eso sí, os advierto que no es fácil adivinar quien es el culpable, aun así, os reto a intentarlo.


1 comentario:

  1. Hola Maya!!
    Está muy interesante, me encanta leer a Paula porque sus libros son muy engancharte. Gracias por la recomendación y reseña.
    Besos💋💋💋

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