viernes, 4 de octubre de 2019

La danza de los tulipanes, de Ibon Martín. Violencia de género y redes sociales

Maya Velasco. La danza de los tulipanes de Ibon Martín es un thriller rápido, bien estructurado con una trama absolutamente impactante.

Hace unos años descubrí la novela negra vasca y desde entonces no me pierdo una. Las características principales de esta novela vasca son los ertzainas como protagonistas (cada vez más, las fuerzas del Estado son las protagonistas de la novela negra), agentes muy preparados, inteligentes y resueltos, y una especial importancia al espectacular paisaje del País Vasco. Es la primera novela que leo de Ibon Martín pero no será la última.

Natalia Etxano la periodista estrella, la conductora del programa matinal líder de audiencia en Gernika y sus alrededores, atada a una silla en una vía con un precioso tulipán rojo en las manos, es atropellada por un tren que conduce su propio marido. Toda la escena ha sido retransmitida en directo por Facebook. A partir de este momento, presenciaremos una loca carrera de asesinatos de mujeres sin aparente relación entre ellas con la macabra presencia de unos tulipanes imposibles en esta época del año. En este caso, comienza su andadura la Unidad especial de homicidios de impacto, agentes especializados en la resolución de crímenes múltiples o de fuerte repercusión mediática dirigidos por Ane Cestero. Ane viene de Gernika, es bastante impulsiva, toca la batería y tiene detrás una historia que contarnos. A menudo se ve rodeada de unos compañeros machistas que no admiten que una mujer dirija el grupo. Julia y Raúl, Txema y la psicóloga Silvia, completan este grupo.

La obra está contada por un narrador omnisciente, salvo los fragmentos que nos cuenta en primera persona el asesino, del que solo sabemos que es un hombre que no recibió ningún amor en su infancia. Es metódico, frío, calculador, y no va a parar hasta completar lo que él llama su obra. Cultiva tulipanes para colocarlos junto a cada víctima. Hay un gran simbolismo en este detalle, pues el tulipán representa un amor o amistad traicionados. “Estaríamos ante un asesino que aprecia el valor estético y a la vez simbólico de su firma”

Los dos focos en los que hay que detenerse en La danza de los tulipanes son, la violencia de género y la repercusión mediática que alcanzan hoy en día los sucesos y el papel que juegan las redes sociales. Ibon Martín pone de manifiesto una de las lacras de nuestra sociedad, la violencia de género, cada vez más frecuente en nuestro entorno. Las inexplicables palizas y humillaciones que cada día reciben más mujeres, indefensas y que casi nunca denuncian la situación. El sufrimiento diario de unos hijos que sufren unas heridas morales que les lastimarán toda la vida. La culpa que tenemos todos los que les rodeamos y nos hacemos los ciegos y los sordos.

En este caso, como en tantos, la televisión, la radio y las redes sociales, tienen un papel primordial. Los agentes se sienten presionados por unos medios que les azuzan, por un público morboso hasta el infinito que les acusa de no hacer nada y por un asesino que retransmite constantemente sus crímenes.

La danza de los tulipanes me ha sorprendido gratamente y espero que sea el comienzo de una saga con Ane Cestero dirigiendo este grupo.

 “Los tulipanes representan la organización, son flores que dejan poco al azar”

Editor: Plaza & janes
Fecha de lanzamiento: septiembre 2019
Colección: Éxitos
EAN: 978-8401022715
ISBN: 9788401022715
Número de Páginas: 400

1 comentario:

  1. Hola.
    Lo tengo en lista desde que se publicó hace poco pero aún me queda por leer el último libro de la trilogía Leire Altuna La jaula de sal. Por cierto, en esta trilogía ya aparece Ane Cestero, supongo que será el mismo personaje que en esta novela.
    Un saludo y gracias por la reseña.

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