viernes, 14 de junio de 2019

Prohibido fijar cárteles, de Paco Gómez Escribano. Recuperar la energía de la juventud

Prohibido fijar cárteles (nótese la tilde en cárteles) es la nueva novela que Paco Gómez Escribano ambienta en Canillejas, un barrio periférico de Madrid. En este caso el barrio está manejado por un cártel rumano que extorsiona a varios vecinos hasta que, casi por casualidad, un grupo de perdedores inicia una guerra contra ellos.

El Tijeras es un cuarentón alcohólico que vive con su madre y cuya única aspiración es pasar el rato en el bar El Candil y esconder de su madre una botella de DYC. Un buen día entra en el Candil su amigo el Lejía, que después de defender a la Patria en la Legión vuelve al barrio buscando tranquilidad. Pronto se les une el Pipo al que excarcelan por estar en estado terminal. No se meten con nadie, pasan los días en el palo corto de la L que forma la barra del bar, viendo la vida pasar hasta que, por defender al dueño del bar, pegan una paliza a unos matones que resultan ser sicarios del Ruso, rumano que se ha hecho con el tráfico de drogas del barrio y que ofrece préstamos a intereses astronómicos. Por una funesta casualidad, la guerra por la independencia empieza en Canillejas.

martes, 11 de junio de 2019

Guadalajara en negro y dos salamandras

Una vez más las intrépidas Salamandras negras se pusieron en camino y esta vez llegaron a  sin importarles el clima, el horario o la lejanía al segundo certamen de Guadalajara en negro

Castilla esperaba y llegaron raudas a El Corte Inglés de Guadalajara para empezar la jornada literaria.

Manu Marlasca no defraudó. Nos habló de su libro Cazaré al monstruo por ti con una franqueza y un sentimiento que delataba su respeto y cariño por las niñas que fueron víctimas del pederasta de Ciudad Lineal. Retrató el trabajo de la Policía madrileña y de la Jueza del caso con una defensa incondicional y admirada. Nos contó la historia como la escribió.

viernes, 7 de junio de 2019

Un jaula de oro, de Camilla Läckberg. Una mujer objeto que toma venganza

Una jaula de oro es la última novela de Camilla Läckberg, muy alejada de sus habituales crímenes de Fjällbacka. Es este un libro de suspense psicológico.

Faye (antes Matilda) escapa de su vida cuando se traslada a Estocolmo dispuesta a empezar de cero. Se propone ser rica, elegante, divertida, famosa. Para ello empieza a estudiar Económicas y a salir a fiestas donde pueda conocer gente bien. Es guapa, muy inteligente, divertida y sexy. Pronto conoce a Jack, un hombre atractivo de muy buena familia que también quiere llegar a la cima del mundo. Son almas gemelas.

viernes, 31 de mayo de 2019

No digas nada, de Jon Arretxe. Bienvenidos al paraíso rural



Después de llevarnos de fiesta a Basauri en la Banda de Arruti , Jon Arretxe hace un guiño al “rural noir” y presenta No digas nada, una novela negra ambientada en el frondoso pirineo navarro.

Touré, detective, vidente, cantante y gigoló africano, se traslada, harto de los problemas que tiene en el barrio bilbaíno de San Francisco, a un pueblo del pirineo navarro buscando una vida tranquila. Trabaja como pastor a cambio de un colchón de lana y algún euro de vez en cuando. Como el emigrante es un superviviente nato, aprende a coger cangrejos en el río y setas en el monte, manjares que degusta con su amigo Adama en la gasolinera del pueblo. Sin embargo la vida en este pueblo no es tan tranquila como parece. Las rencillas entre los vecinos, la envidia y los bulos campan a sus anchas. Cuando uno de los vecinos encarga a Touré que descubra quién le ha cortado la cabeza a su burro con una  motosierra, el detective no sospecha que este aparentemente sencillo encargo va a alterar su vida en el paraíso y la vida de todos los que le rodean.

Como si se tratara de una película de Alex de la Iglesia, la historia va acelerándose a ritmo de los Muse hasta un final enloquecido que llena la noche navarra de ruidos horripilantes. El ambiente pastoril que esperábamos encontrar en Orbe, el pueblo imaginario al que se ha trasladado Touré, es aniquilado rápidamente por motosierras, palas, todoterrenos y heavy metal.

viernes, 24 de mayo de 2019

Hijos de Berlín, de Genís Marfá. Un asesinato que une dos guerras

¿Qué relación pueden tener la Alemania de los años 30 en pleno ascenso de Hitler con la Barcelona franquista de 1962? En Hijos de Berlín, la primera novela de Genís Marfá, dos mujeres, Amelia y Antonia, están unidas a pesar de que las separan 30 años y dos guerras.
La historia comienza con el asesinato de una joven de buena familia que aparece muerta en su habitación en posición virginal. El padre de Amelia le pide al inspector Castro que encuentre al asesino y se lo entregue.
Mientras descubrimos los secretos que Amelia y su familia esconden Hijos de Berlín nos presenta a Antonia, una trabajadora de la Embajada de Italia en Berlín que, casi sin querer, se ve envuelta en un mundo de espías que utilizan a las mujeres sin sospechar que ellas se dejan utilizar para conseguir alguna información que les permita desbaratar el ascenso de Hitler al poder.

viernes, 17 de mayo de 2019

La casa alemana, de Annette Hesse. Nunca hay que olvidar


La casa alemana de Annette Hesse (periodista y guionista) no es solo una novela sobre los campos de exterminio nazis ya que nos aporta una visión desde el punto de vista de la población alemana de a pie. Además transcurre en Frankfurt en 1963, muchos años después del genocidio. Qué pueden contarnos de nuevo en la década de los 60 que no se supiera ya?. Pues lo más importante de la novela: nos revela cómo el pueblo alemán hizo borrón y cuenta nueva. Tras la segunda Guerra Mundial, se decidió no volver a hablar del tema. Los ciudadanos alemanes declaraban no saber nada de lo que había pasado y lo que es peor, decían que era imposible que hubiera muerto tanta gente, imposible que se hubiera usado semejante cantidad de Zyclon B, imposible que las atrocidades que les achacaban a personas que siguieron viviendo tranquilos entre ellos fueran verdad. El comportamiento de los padres de Eva es el comportamiento de la mayoría del pueblo alemán: Olvidémoslo, no hablemos de ello, aquello no pasó.

“Este proceso no es más que una farsa para tranquilizar vuestra conciencia”

Pero Eva, que a pesar de la oposición de todos, se convierte en traductora en el primer juicio de Auschwitz y comenzará a enterarse al traducir los testimonios de los judíos, empezará a enterarse asombrada de la verdadera historia del holocausto. Cada vez se siente peor, cada vez se siente más alejada de todos los que le rodean y de los que niegan lo que pasó.

Pero quizás lo más sobresaliente de la novela, es el sentimiento de culpabilidad que aflora tanto en alemanes como en judíos. Al lado de los que no quieren saber nada, surgen personas como Eva que se sienten culpables de todos los horrores que se hicieron a las víctimas aún cuando ella no tuviera nada que ver directamente. Y a la vez, el de los judíos que se sienten culpables de haber sobrevivido a sus familias. Este sentimiento les hace en muchas ocasiones convertirse en testigos del juicio pero también les empuja a la autodestrucción.

No hay que olvidar a los personajes nazis acusados y sus esposas, orgullosos, soberbios, no admiten nada de lo que hicieron, se sienten superiores, sienten que nada les puede pasar. Al final, las penas resultantes del juicio fueron bastante leves para la gravedad de los cargos. Los culpables son médicos, carniceros, tejedores, ordenanzas, dentistas…

La historia del juicio transcurre en paralelo con la de la familia Buhns. Por una parte el matrimonio que se mata a trabajar en su restaurante “La casa alemana”, gente buena y cariñosa con sus hijos. La de hija mayor, enfermera, un personaje un tanto extraño. El simpático hermano pequeño y el perro de la familia. Y claro, la historia de nuestra protagonista, Eva, traductora y cuyo mayor deseo en casarse con su rico y guapo novio Jurgen.

La casa alemana también pone de manifiesto la situación de las mujeres alemanas en los años 60, que al igual que en España, todavía necesitaban permiso de sus maridos para trabajar. Eva demuestra también en este tema una fuerza y una decisión extraordinarias, sigue su instinto y su voluntad a pesar de todos los demás.

Cualquier lector detecta desde el principio que hay algo oculto, algo que se nos tiene que desvelar tarde o temprano. Lo que puedo decir es que el final todas las tramas se van cerrando, todas las historias tienen su por qué. El final, me hizo conmoverme aún más que el juicio.

Nº de páginas: 464
Editorial: PLANETA
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación:Tapa blanda
ISBN: 9788408206767
Año de edición: 2019
Plaza de edición: BARCELONA

viernes, 10 de mayo de 2019

Cazaré al monstruo por ti, de Manuel Marlasca. La complicada caza del pederasta de Ciudad Lineal


Cazaré al monstruo por ti es el relato de la búsqueda y detención del monstruo que en el año 2004 mantuvo en vilo a Madrid, a toda España, la caza de Antonio Ortiz, el pederasta de Ciudad Lineal. Manuel Marlasca hace una detallada descripción de cómo un grupo de policías lograron encontrar a un hombre que secuestraba, drogaba y agredía sexualmente niñas de entre 5 y 10 años.

Los policías de la Operación Candy y las víctimas de este monstruo son los protagonistas de la segunda entrega de Sin ficción, la colección dirigida por Marta Robles, publicada por Al revés que comenzó con la novela de Alfonso Egea 29 balas y una nota de amor. Una colección en la que se relatan crímenes reales con asesinos y víctimas reales.

viernes, 3 de mayo de 2019

La red púrpura, de Carmen Mola. Otra sobrecogedora historia


Elena Blanco es la protagonista de esta novela, La red púrpura de Carmen Mola, cuya trama transcurre alrededor de las grabaciones que circulan por la red con torturas, abuso de menores, peleas e incluso asesinatos. 

La historia comienza cuando el equipo investigador cree haber descubierto el ordenador desde el que se transmiten los vídeos. Entran a la fuerza en un chalet de la sierra madrileña donde un adolescente está viendo las turbadoras escenas. La desaparición y la muerte de dos de las jóvenes torturadas les hace ir avanzando.

Este tipo de grabaciones se llaman “snuff movies” y se dedican posteriormente a comercializarse. En muchas ocasiones se afirma que solo son una leyenda urbana y que las que se comercializan son recreaciones de crímenes con efectos especiales, pero no auténticos asesinatos, sin embargo en La Red Púrpura las apuestas por peleas a muerte entre niños se rastrean hasta la guerra civil española.

Carmen Mola, en esta ocasión, hace que los personajes sean prácticamente inexistentes. Todo gira alrededor de Elena. Para empezar solo ella sabe que su hijo Lucas, al que secuestraron hace años, ha sido introducido en la propia Red Púrpura. No vemos a una jefa que coordina y dirige un equipo, vemos a una madre desquiciada por encontrar a su hijo. Desbordada, tirana, irritable… en el fondo no sabe qué pasaría si encontrara a Lucas: ¿Podría volver a ser un adolescente normal? ¿Dejaría de ser un asesino? ¿Podría ella perdonarle? De esta manera el resto del equipo, al parecer los mejores en lo suyo, forma a veces una amalgama de personajes poco diferenciados, poco trabajados.

La Red Púrpura trata de poner de relieve dos temas. El primero es la denuncia de las tramas ilegales de corrupción de menores, pues nos cuenta cómo hay grupos que van recogiendo chavales que se han ido de sus casas para dedicarles a la prostitución o las peleas. Para ir más lejos, trata también de la corrupción política y policial respecto a estos temas. Y el segundo tema es la relación de padres e hijos, no solo en el caso de Elena, sino también entre Mar y Aurora, los padres del primer detenido y él o el caso del Marqués. Y en el fondo de todo siempre latente la pregunta:¿Qué están dispuestos a perdonar los hijos y qué están dispuestos a perdonar los padres?

El camino de no retorno que sigue Elena Blanco es el de un Madrid que parte de la Plaza Mayor para ir recorriendo el Madrid de las drogas, las chabolas, las timbas de juego ilegal,  con fantasmas que pasean por allí esperando un poco de veneno que le ayude a olvidar su vida.

Aunque muchos dicen que no alcanza la brillantez de su primera obra, La novia gitana, en La Red Púrpura Carmen Mola nos ofrece esta novela de lectura rápida e intrigante y es muchos momentos, sobrecogedora.

viernes, 26 de abril de 2019

Entre dos mundos, de Olivier Norek. ¿Aún no sabemos que sólo hay un mundo?

Entre dos mundos es la primera novela que leo de Olivier Norek, pero esto es algo que voy a tener que solucionar, porque me ha impactado mucho, tanto en su forma como en su fondo.

Adam es un policía sirio que, en Damasco, intenta derrocar el régimen de Bassar Al-Assad. Cuando se da cuenta de que puede ser descubierto envía a su mujer y a su hija a la Jungla, el campo de refugiados situado en el norte de Francia donde se reunirá con ellas. Por otro lado Bastien es un policía francés que acaba de llegar a Calais. Allí se enfrenta a la brutal realidad de los migrantes que esperan llegar a la tierra prometida, Gran Bretaña.

Cuando Adam consigue llegar a la Jungla busca desesperadamente a Nora y a Maya, pero la Jungla no es un campamento de verano. Los niños y las mujeres viven separadas de los hombres, en la zona de los hombres hay grupos muy bien diferenciados y, en muchos casos rivales. Adam consigue liberar a un niño sudanés de sus captores, le llama Kidani y el pequeño se convierte en su sombra.

La jungla ha existido en realidad y esto es lo que hace más escalofriante la lectura de Entre dos mundos.

Durante su lectura, el lector está obligado a replantearse alguno de los conceptos que tenía como seguros. Cuando una persona tiene que escapar de su país por motivos políticos, por la guerra o por el hambre es muy difícil que supere el trayecto hasta algún lugar seguro. Los propios grupos islámicos de los que los refugiados que huyen se lucran con los escasos bienes que estos puedan tener. Una vez privados de sus bienes algunos de ellos tienen que seguir pagando el precio de su huida. En la novela de Norek uno de los momentos más duros es el de la travesía de Nora y de Maya, emigrantes y mujeres, nada importante. Una vez superado el viaje los migrantes son hacinados en los campos de refugiados, soluciones en principio temporales que acaban convirtiéndose en eternos guetos que los gobiernos no son capaces  de gestionar. La superpoblación de estos asentamientos y la falta de recursos hace que las personas que viven en ellos sigan estando sujetas a situaciones de violencia sexual, enfermedades, hambre y desesperación. Esto es lo que se refleja en Entre dos mundos. Un mundo caótico en los que la vida apenas vale nada. El personaje que representa el sufrimiento de la vida en la Jungla es Kidani, un niño que ha perdido a su familia y sobrevive en el campo sometido a todo tipo de humillaciones.

La Jungla se cerró en 2016 pero todavía existen campos de refugiados en Europa. A pesar de que, después de ver cada día en la televisión imágenes de miles personas muriendo en el Mediterráneo, nos hayamos inmunizado al sufrimiento de estas personas, leer libros como Entre dos mundos podría hacer que las fronteras entre estos dos mundos no fueran tan duras. No penséis que la lectura de la novela de Norek va a ser una experiencia terrible, es una historia que nos enseña que, en medio de los peores infiernos, puede haber esperanza.

Autor: Olivier Norek
Editor: Grijalbo
Fecha de lanzamiento: enero 2019
Colección: Novela de intriga
EAN: 978-8425357015
ISBN: 9788425357015

martes, 23 de abril de 2019

Hoy celebramos el Día del libro con Javier Holmes

Javier Rodríguez Pascual, economista dedicado al mundo del ferrocarril y a la enseñanza, nació en Valladolid. Según nos cuenta él mismo fue una mujer la que ayudó a que naciera Javier Holmes, el escritor que llevaba dentro y el detective que salió de su pluma.
Es autor, y quizás protagonista, de las novelas “Mi primer gran caso”, “Por un puñado de vides”, finalista del Premio Fernando de Lara 2016, del Grupo Planeta, y finalista del VII Premio Internacional de Novela “Alcorcón Siglo XXI y “Olivas de acero” En 2016 obtuvo el Primer Premio en el Certamen Literario “María Eloísa García Lorca”, convocado por la Unión Nacional de Escritores de España, dentro de la modalidad de Relato Corto. En 2018 nació otro de sus personajes y publicó El primer gran caso de Yaiza Cabrera y este año nos ha vuelto a sorprender con Procelosos Lodazales, novela que vuelve a juntar a estos dos peculiares detectives.
Todas sus obras están disponibles en Amazon y os invito a visitar su página web, Javier Holmes.es.

Hoy es el día del libro y en SalamandraNegra queremos celebrarlo con él y conocer mejor a un escritor al que una delgada línea separa de sus personajes.

  En tu obra hay claras influencias de la novela negra clásica, pero, sin embargo, escribes un tipo de novela que se mueve entre varios géneros. ¿Cuáles son tus fuentes?


Es cierto que son los clásicos mi fuente primaria, desde el descreído Philip Marlowe hasta el enigmático Poirot. Pero creo que el romanticismo debe estar siempre presente en la literatura, incluso en la más negra. Por eso debo decir que también disfruto y me dejo influenciar por el coqueteo subliminal del Guardia Civil Bevilacqua y su compañera Chamorro.
Por qué un hombre crea una detective que es una mujer totalmente empoderada y dueña de sí misma sin caer en ningún tópico. Es algo que no tendríamos por qué preguntarnos, pero hay que reconocer que aún no sólo no es habitual, sino que, si existe, es anecdótico. ¿Cómo has construido el personaje de Yaiza?

Disfruto con los detectives duros, esos irreverentes investigadores privados tan dados a reventar las reglas. Pero ese es un patrón que siempre ha sido típicamente masculino. Sabuesos rompecorazones de facciones duras, pero ¿no es posible que ese papel lo represente una mujer? Probablemente algún lector haya considerado exagerado y cargado de tópicos el comportamiento de Yaiza Cabrera, pero solo parémonos un momento a pensar si no es el mismo al que los duros detectives del cine negro de Hollywood nos tienen acostumbrados. ¿Y por qué no? Había que intentarlo.

La trama de tus novelas tienen clara influencia de los patrones clásicos de la novela negra, pero tus personajes, tanto Javier Holmes como Yaiza Cabrera, se encargan de convertirlas en historias diferentes por sus personalidades extravagantes. ¿Les dejas fluir a ellos o eres tú el que se enfrenta al sistema?


Cuando creé tanto a Javier Holmes como a Yaiza Cabrera, yo era el dueño de sus vidas. Eran títeres manejados por mi pluma, pero eso duró unas páginas, nada más. Poco a poco la personalidad de ambos cobró fuerza y se impusieron a mi voluntad de forma dulce a la vez que tirana. Tal es el caso que hay escenas y situaciones que después de escritas he tenido que corregirlas porque me decía a mí mismo: “No, Yaiza no puede hacer esto, no va con ella”. Me había vencido la personalidad del personaje y he de decir que me he rendido dócilmente ante la evidencia.
El tono de los Relatos ganadores que incluye tres cuentos tuyos que han sido premiados es muy diferente del de las sagas de Javier Holmes y de Yaiza Cabrera. ¿Dónde te sientes más cómodo en las novelas de tus detectives o en literatura más intimista?


Sin duda con la novela negra. Aprendí a leer con Montalbán y con Simenon y me hice reo de sus historias. Necesito bastante espacio en el papel para desarrollar lo que quiero decir.
Escribir relatos, que pocos han sido aunque sí premiados, ha sido una huida hacia el corazón cuando este así lo pedía. Los sentimientos son aliados y enemigos, por eso en vez de combatirlos he aprendido a manejarlos a través de las palabras. Cualquiera que lea estos relatos, entenderá de qué hablo.
Sé que no se puede elegir entre papá y mamá, pero ¿nos podrías decir si prefieres escribir relatos de Javier Holmes o de Yaiza?


No solo no elijo, sino que los combino. Se podría decir que hasta ahora han convivido pacíficamente los dos personajes. A Holmes le tengo mucho cariño porque en su primer libro se enamoró de una mujer maravillosa que luego llegó a convertirse en su socia: Marisol Romerales. Mucho de ella hay en la que es mi pareja y esposa: su nombre, su belleza, su inteligencia y mucho más.Y a Yaiza le debo la oportunidad de escribir en primera persona desde la perspectiva femenina siendo hombre. Eso me ha enriquecido enormemente y me ha ayudado a acercarme mucho a ese lado femenino que casi todos los hombres niegan, que casi todos tenemos y que muchos admiramos.
Acabas de publicar Procelosos Lodazales ¿pero nos puedes adelantar algo de tu próxima novela? ¿Van a seguir colaborando los protagonistas de tus dos sagas?


Las cuatro primeras aventuras del detective Holmes, que han sido publicadas por Penguin Random House, dieron paso a una detective terriblemente transgresora. En las dos aventuras de Yaiza Cabrera ha colaborado Javier Holmes como segundón, haciendo bueno ese dicho de que detrás de una gran mujer siempre hay un gran hombre ¿o es al revés? No me quiero desprender de ninguno de los dos y no sé como continuaré. La pluma me pide escribir la quinta de Holmes y la tercera de Yaiza de forma conjunta, bajo un mismo título. Pero la arrolladora personalidad de la detective no creo que lo permita, ¡acabarían peleándose por ver quién es más detective de los dos! De nuevo me domina el carácter del personaje.


Vamos a hacerte un pequeño cuestionario para conocerte mejor.
-     ¿Qué libro estas leyendo? Me ha prestado Hippie, de Paulo Coelho, mi hija. Un viaje a través de un sueño que marcó toda una generación y que nunca debería haber acabado. Llevo poco más de un tercio y ya me atrevo a recomendarlo.

-     ¿Cuál es tu libro preferido? Como novela negra me ha marcado mucho Cosecha Roja de Hammett. Fuera del género, recientemente me ha impresionado mucho Joël Dicker, en especial La verdad sobre el caso Harry Quebert, sin desmerecer los dos siguientes.

-     ¿Cuál es tu autor preferido? Es difícil quedarme con uno, muy difícil. Lorenzo Silva. ¡Que me perdone el resto!

-     ¿Cuál es tu novela negra favorita? El Largo Adiós de Chandler que supuso la sexta aventura de Marlowe. Genial sus cínicos diálogos.

-     ¿Y el autor de novela negra? Sin lugar a duda, Raymond Chandler es el que más me ha influido como escritor. Me pregunto cómo sería su relación con Philip Marlowe.

-     ¿Qué libro recuerdas especialmente de tu infancia-juventud? No me avergüenzo en reconocer que me inicié en la lectura con las novelas del oeste. Recuerdo a Silver Kane y Estefanía. También las aventuras de Los Cinco, de Enid Blyton. 

-     ¿Cuándo y dónde prefieres leer? Tengo en el salón de mi casa un sillón de mimbre. En él, en silencio y con una copita de Ribera de Duero saboreo mis lecturas. Adoro la música, pero creo que es incompatible con la lectura. En cambio el vino, cuando es bueno, creo que resulta el complemento perfecto.

-     ¿Si un libro no te gusta te obligas a terminarlo o lo dejas sin remordimientos? Me cuesta, pero lo dejo cuando me declaro incompetente para continuar con él. Y me resulta difícil porque creo que un autor se merece ser leído, es mucho el esfuerzo que supone escribir un libro. Igual me ocurre con una copa de vino.

Muchas gracias, Javier por atendernos. Y te deseamos un feliz día del libro.
Ha sido un placer enorme Almudena, gracias a ti.

viernes, 19 de abril de 2019

El último barco, de Domingo Villar. Una novela reflexiva

El último barco, de Domingo Villar, es la más que esperada tercera entrega de la serie negra protagonizada por el inspector de Policía Leo Caldas. Después de Ojos de agua y La playa de los ahogados la expectación era enorme. La obra ha sido reescrita al menos de una vez.

El doctor Andrade, prestigioso cirujano de Vigo, acude a la policía a denunciar la desaparición de su hija Mónica. En principio, nada hace sospechar que su ausencia sea algo más que la de una adulta que se ha marchado unos días, pero la insistencia del padre lleva a Leo Caldas y su ayudante Rafael Estévez, a investigar y encontrar ciertos indicios. El gato sigue en la casa, su bicicleta aparcada en el puerto de Vigo…

Mónica es profesora en la escuela de Artes y Oficios donde enseña cerámica, vive en un pueblecito pequeño. Su relación con su padre no es buena. Él hubiera querido que siguiera sus expectativas pero nada fue así. Mónica es una especie de hippy que vive su propia vida. No tiene una relación estable aunque sí fuertes amistades como la que mantiene con un fotógrafo inglés.

Camilo es un muchacho que sufre un retraso y es incapaz de comunicarse con los demás. Es amigo de Mónica de la que ha hecho dibujos que parecen fotos. Porque Camilo es capaz de dibujar de memoria cualquier escena que haya visto. Como merodea constantemente por la casa de Mónica, pronto será foco de las sospechas. Además, como todos sabemos todo el que es distinto es señalado tarde o temprano.

Leo Caldas es un inspector que se parece bastante al propio autor, solitario, serio… muy gallego. No es un tipo de acción, es reflexivo, se queda mirando al mar, desarrolla sus ideas. Está muy solo, añora el amor. En El último barco le vemos en varios momentos ayudando al más débil, doliéndose de los dolores ajenos, preocupado por su padre. El resto de personajes apenas se perfilan, por ejemplo de Rafael, sabemos que es maño, un bestia y que los perros le odian. Poco más.

Se nos muestra la Galicia desfavorecida del mendigo-sabio Napoleón, las mujeres y hombres que recogen marisco. El clima lluvioso, cambiante, gris. Los escenarios siempre bellos de Galicia. El día que se celebran dos funerales a la vez, vemos claramente las diferencias entra la Galicia rica y la más pobre y solitaria.

No es una novela negra al uso, no hay violencia ni a penas intriga. Es demasiado descriptiva, meláncolica. La única crítica social que contiene es la situación de enfermos, como Camilo a los que la sociedad da la espalda. Su madre a penas puede cuidarlo. También es importante el homenaje a los dos maestros, personajes reales, y a la labor de la enseñanza.

En el principio de El último barco, Domingo Villar se recrea en detalles que nada tienen que ver con la historia principal: descripción de diversos pájaros, descripción de edificios de manera que puede hacerse un poco lenta. El principio de cada capítulo es una entrada con los significados de una palabra clave. Los capítulos son bastante breves y se construyen con magníficos diálogos que informan al lector de todo lo que va pasando. Según se va acercando el final, la acción, las sospechas, los sucesos se aceleran hasta dejarnos sin respiración. De hecho la primera mitad, se hace un poco lenta, parece que la acción no avanza.

viernes, 12 de abril de 2019

Procelosos Lodazales, de Javier Holmes. Una detective dura entre tipos duros

Hoy os recomiendo la última entrega de la detective Yaiza Cabrera. Javier Holmes acaba de publicar Procelosos lodazales, novela que convierte a Yaiza en una auténtica aunque peculiar detective.

Yaiza recibe dos invitaciones que volverán a ponerla en aprietos. La primera es una invitación a una exclusiva fiesta para practicar sexo de forma libre. Yaiza, contra todo pronóstico, no asiste. En esta fiesta es asesinado un hombre con una daga poco común. Por otro lado, una amiga de nuestra detective, le invita a visitarla a Paris donde trabaja hace tiempo. Durante su visita, el Louvre es asaltado y la tabla del Código Hammurabi es saboteada. Con la ayuda de su amiga Luisa Gómez, vigilante del museo parisino, Yaiza encuentra la conexión entre la fiesta, el asalto del museo y una oscura reunión ocurrida en 1903 presidida por el dominico Jean-Vicent Scheil, traductor del código, y cuyos tentáculos llegan a la actualidad.

Cada vez es más habitual encontrar detectives mujeres. En la época victoriana se empiezan a escribir novelas protagonizadas por mujeres que investigan crímenes o misterios, pero siempre dentro de un ámbito doméstico y apoyándose solamente en su intuición, su conocimiento sobre el género humano, su persistencia y su curiosidad. El primer ejemplo que se me viene a la cabeza es Miss Marple, la famosa ancianita creada por Agatha Christie. Ella es detective porque resuelve enigmas pero está muy alejada de la idea que tenemos ahora de una investigación. Las tramas de Miss Marple se desarrollan en su pequeño pueblo y se resuelven, sin que ella dispare un solo tiro, en su cocina.

Cuando las mujeres se incorporan a las fuerzas del orden como policías o agentes, aparecen novelas protagonizadas por mujeres intrépidas que no tienen miedo de enfrentarse a delincuentes o a asesinos. Quizás la más conocida es Petra Delicado, detective creada por Alicia Giménez Bartlett, dura como una piedra con los delincuentes y delicada con las víctimas.

Sin embargo, y corregidme por favor si me equivoco, todas estas historias están escritas por mujeres. Los autores que han escrito novelas en las que una mujer protagoniza una investigación siempre tienen como protagonistas a una pareja. La detective tiene a un hombre de compañero o de contrapunto. Sin embargo en esta saga de Javier Holmes encontramos que un escritor (loados sean los dioses de la evolución) elige como protagonista a una mujer que disfruta repitiendo los roles masculinos que caracterizan a los detectives clásicos, pero que lo hace de una manera consciente y disfrutando ante las reacciones que esto causa. Yaiza es lista y descarada, aunque tiene poca experiencia en el mundo de la investigación, pero para suplir este pequeño contratiempo cuenta con unos secundarios tan estrambóticos como ella: su novio Melitón, el jefe de éste el inspector Luis Bárcenas y Javier Holmes detective protagonista de la primera saga de este innovador escritor con el que comparte nombre.

La investigación de Procelosos Lodazales le viene grande a Yaiza Cabrera. Matones que le pegan una monumental paliza, mentiras que la llevan a callejones sin salida, hombres que la llaman princesa (cosa que duele más que un bofetón) y misterios que nacen en la antigua Mesopotamia.

No os perdáis la aventura de esta singular detective, nacida de la mano de un hombre que se llama como otro detective, Javier Holmes. Procelosos lodazales os va a sacar más de una sonrisa y os va a arrancar alguna carcajada.

viernes, 5 de abril de 2019

Annabelle, de Lina Bengtsdotter. ¿Es la vida lo que esperabas?

Entre las últimas novedades editoriales hay una clara tendencia a las novelas negras donde desaparece una joven: Annabelle de Lina Bengtsdotter es una de ellas. Tenemos El caso Hartung de Soren Sveistrup o El último barco de Domingo Villar. A menudo, lo que las diferencia, es el modo de narrar la trama, el ambiente en que sucede la desaparición, el ritmo… No sé si esto es un síntoma de la cantidad de personas que desaparecen a diario en el mundo.

Annabelle se desarrolla en Suecia, en un pequeño pueblo llamado Gullspång. Una joven estudiosa, agradable, que había estado en una fiesta salvaje con sus amigos desaparece al volver a casa. Todos se conocen, es un pueblo tranquilo. Pero a la mañana siguiente Annabelle no aparece. La policía de Estocolmo envía a una pareja, Anders Bratt y Charlie Lager. Lo que nadie sabe es que para Charlie este viaje supone la vuelta a su infancia, a su casa, a sus peores miedos.

La novela se desarrolla en dos tiempos, por un lado el momento real en que los policías están investigando y por otro, distintos momentos de esa noche antes de que desapareciera Annabelle: ese día, esa noche… También habrá dos historias paralelas con dos protagonistas: Annabelle cuya madre es superprotectora hasta el ahogo, con su habitación en tonos rosas, con un padre cariñoso que siempre está con ella. Sin embargo, también es una chica rebelde, que bebe, toma drogas y sale con un hombre mayor. ¿Será él la pieza clave de su desaparición?
Por otra parte Charlie, entonces llamada Charline, cuya madre es alcohólica, viviendo en una vida de continuas fiestas en la casa donde la niña se encuentra rodeada de borrachos desconocidos y sin un padre que la cuide. Ella también tiene un serio problema con la bebida y una vida sentimental sin ninguna estabilidad. El único que parece apreciarla es su jefe.
A la vez, sin que entendamos muy bien quienes son, se nos cuenta la historia de dos amigas en un tiempo pasado, que derivará en un drama.

Lo que esta historia nos quiere retratar en la vida en un pequeño pueblo donde las mujeres se ven relegadas a vivir como en el siglo XIX porque no tienen o no parecen tener otra alternativa. La violencia que a veces se vive en familias donde los hombres patalean a las mujeres hasta que abortan. Madres que viven borrachas, hijas que empiezan a emborracharse muy pronto. Asesinatos de niños y cartas que se esconden en el desván.

También tengo que señalar la continua crítica a los servicios sociales y protección del menor que he detectado en la novela negra nórdica de los últimos años: el por qué los servicios sociales no tutelan con mayor eficacia a los menores en mala situación familiar, la inacabable lista de hogares de acogida por los que pasan, en muchas ocasiones su desaparición.

Como decía, aunque parezca una historia más de niñas desaparecidas, siempre hay algo que las diferencia. El ritmo y las diferentes tramas de Annabelle engancha y mucho.
“La vida no es como yo esperaba.
Nunca lo es”
Editor: Planeta
Fecha de lanzamiento: enero 2019
Colección: Planeta internacional
EAN: 978-8408201786
ISBN: 9788408201786
Número de Páginas: 416