viernes, 17 de mayo de 2019

La casa alemana, de Annette Hesse. Nunca hay que olvidar


La casa alemana de Annette Hesse (periodista y guionista) no es solo una novela sobre los campos de exterminio nazis ya que nos aporta una visión desde el punto de vista de la población alemana de a pie. Además transcurre en Frankfurt en 1963, muchos años después del genocidio. Qué pueden contarnos de nuevo en la década de los 60 que no se supiera ya?. Pues lo más importante de la novela: nos revela cómo el pueblo alemán hizo borrón y cuenta nueva. Tras la segunda Guerra Mundial, se decidió no volver a hablar del tema. Los ciudadanos alemanes declaraban no saber nada de lo que había pasado y lo que es peor, decían que era imposible que hubiera muerto tanta gente, imposible que se hubiera usado semejante cantidad de Zyclon B, imposible que las atrocidades que les achacaban a personas que siguieron viviendo tranquilos entre ellos fueran verdad. El comportamiento de los padres de Eva es el comportamiento de la mayoría del pueblo alemán: Olvidémoslo, no hablemos de ello, aquello no pasó.

“Este proceso no es más que una farsa para tranquilizar vuestra conciencia”

Pero Eva, que a pesar de la oposición de todos, se convierte en traductora en el primer juicio de Auschwitz y comenzará a enterarse al traducir los testimonios de los judíos, empezará a enterarse asombrada de la verdadera historia del holocausto. Cada vez se siente peor, cada vez se siente más alejada de todos los que le rodean y de los que niegan lo que pasó.

Pero quizás lo más sobresaliente de la novela, es el sentimiento de culpabilidad que aflora tanto en alemanes como en judíos. Al lado de los que no quieren saber nada, surgen personas como Eva que se sienten culpables de todos los horrores que se hicieron a las víctimas aún cuando ella no tuviera nada que ver directamente. Y a la vez, el de los judíos que se sienten culpables de haber sobrevivido a sus familias. Este sentimiento les hace en muchas ocasiones convertirse en testigos del juicio pero también les empuja a la autodestrucción.

No hay que olvidar a los personajes nazis acusados y sus esposas, orgullosos, soberbios, no admiten nada de lo que hicieron, se sienten superiores, sienten que nada les puede pasar. Al final, las penas resultantes del juicio fueron bastante leves para la gravedad de los cargos. Los culpables son médicos, carniceros, tejedores, ordenanzas, dentistas…

La historia del juicio transcurre en paralelo con la de la familia Buhns. Por una parte el matrimonio que se mata a trabajar en su restaurante “La casa alemana”, gente buena y cariñosa con sus hijos. La de hija mayor, enfermera, un personaje un tanto extraño. El simpático hermano pequeño y el perro de la familia. Y claro, la historia de nuestra protagonista, Eva, traductora y cuyo mayor deseo en casarse con su rico y guapo novio Jurgen.

La casa alemana también pone de manifiesto la situación de las mujeres alemanas en los años 60, que al igual que en España, todavía necesitaban permiso de sus maridos para trabajar. Eva demuestra también en este tema una fuerza y una decisión extraordinarias, sigue su instinto y su voluntad a pesar de todos los demás.

Cualquier lector detecta desde el principio que hay algo oculto, algo que se nos tiene que desvelar tarde o temprano. Lo que puedo decir es que el final todas las tramas se van cerrando, todas las historias tienen su por qué. El final, me hizo conmoverme aún más que el juicio.

Nº de páginas: 464
Editorial: PLANETA
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación:Tapa blanda
ISBN: 9788408206767
Año de edición: 2019
Plaza de edición: BARCELONA

viernes, 10 de mayo de 2019

Cazaré al monstruo por ti, de Manuel Marlasca. La complicada caza del pederasta de Ciudad Lineal


Cazaré al monstruo por ti es el relato de la búsqueda y detención del monstruo que en el año 2004 mantuvo en vilo a Madrid, a toda España, la caza de Antonio Ortiz, el pederasta de Ciudad Lineal. Manuel Marlasca hace una detallada descripción de cómo un grupo de policías lograron encontrar a un hombre que secuestraba, drogaba y agredía sexualmente niñas de entre 5 y 10 años.

Los policías de la Operación Candy y las víctimas de este monstruo son los protagonistas de la segunda entrega de Sin ficción, la colección dirigida por Marta Robles, publicada por Al revés que comenzó con la novela de Alfonso Egea 29 balas y una nota de amor. Una colección en la que se relatan crímenes reales con asesinos y víctimas reales.

viernes, 3 de mayo de 2019

La red púrpura, de Carmen Mola. Otra sobrecogedora historia


Elena Blanco es la protagonista de esta novela, La red púrpura de Carmen Mola, cuya trama transcurre alrededor de las grabaciones que circulan por la red con torturas, abuso de menores, peleas e incluso asesinatos. 

La historia comienza cuando el equipo investigador cree haber descubierto el ordenador desde el que se transmiten los vídeos. Entran a la fuerza en un chalet de la sierra madrileña donde un adolescente está viendo las turbadoras escenas. La desaparición y la muerte de dos de las jóvenes torturadas les hace ir avanzando.

Este tipo de grabaciones se llaman “snuff movies” y se dedican posteriormente a comercializarse. En muchas ocasiones se afirma que solo son una leyenda urbana y que las que se comercializan son recreaciones de crímenes con efectos especiales, pero no auténticos asesinatos, sin embargo en La Red Púrpura las apuestas por peleas a muerte entre niños se rastrean hasta la guerra civil española.

Carmen Mola, en esta ocasión, hace que los personajes sean prácticamente inexistentes. Todo gira alrededor de Elena. Para empezar solo ella sabe que su hijo Lucas, al que secuestraron hace años, ha sido introducido en la propia Red Púrpura. No vemos a una jefa que coordina y dirige un equipo, vemos a una madre desquiciada por encontrar a su hijo. Desbordada, tirana, irritable… en el fondo no sabe qué pasaría si encontrara a Lucas: ¿Podría volver a ser un adolescente normal? ¿Dejaría de ser un asesino? ¿Podría ella perdonarle? De esta manera el resto del equipo, al parecer los mejores en lo suyo, forma a veces una amalgama de personajes poco diferenciados, poco trabajados.

La Red Púrpura trata de poner de relieve dos temas. El primero es la denuncia de las tramas ilegales de corrupción de menores, pues nos cuenta cómo hay grupos que van recogiendo chavales que se han ido de sus casas para dedicarles a la prostitución o las peleas. Para ir más lejos, trata también de la corrupción política y policial respecto a estos temas. Y el segundo tema es la relación de padres e hijos, no solo en el caso de Elena, sino también entre Mar y Aurora, los padres del primer detenido y él o el caso del Marqués. Y en el fondo de todo siempre latente la pregunta:¿Qué están dispuestos a perdonar los hijos y qué están dispuestos a perdonar los padres?

El camino de no retorno que sigue Elena Blanco es el de un Madrid que parte de la Plaza Mayor para ir recorriendo el Madrid de las drogas, las chabolas, las timbas de juego ilegal,  con fantasmas que pasean por allí esperando un poco de veneno que le ayude a olvidar su vida.

Aunque muchos dicen que no alcanza la brillantez de su primera obra, La novia gitana, en La Red Púrpura Carmen Mola nos ofrece esta novela de lectura rápida e intrigante y es muchos momentos, sobrecogedora.

viernes, 26 de abril de 2019

Entre dos mundos, de Olivier Norek. ¿Aún no sabemos que sólo hay un mundo?

Entre dos mundos es la primera novela que leo de Olivier Norek, pero esto es algo que voy a tener que solucionar, porque me ha impactado mucho, tanto en su forma como en su fondo.

Adam es un policía sirio que, en Damasco, intenta derrocar el régimen de Bassar Al-Assad. Cuando se da cuenta de que puede ser descubierto envía a su mujer y a su hija a la Jungla, el campo de refugiados situado en el norte de Francia donde se reunirá con ellas. Por otro lado Bastien es un policía francés que acaba de llegar a Calais. Allí se enfrenta a la brutal realidad de los migrantes que esperan llegar a la tierra prometida, Gran Bretaña.

Cuando Adam consigue llegar a la Jungla busca desesperadamente a Nora y a Maya, pero la Jungla no es un campamento de verano. Los niños y las mujeres viven separadas de los hombres, en la zona de los hombres hay grupos muy bien diferenciados y, en muchos casos rivales. Adam consigue liberar a un niño sudanés de sus captores, le llama Kidani y el pequeño se convierte en su sombra.

La jungla ha existido en realidad y esto es lo que hace más escalofriante la lectura de Entre dos mundos.

Durante su lectura, el lector está obligado a replantearse alguno de los conceptos que tenía como seguros. Cuando una persona tiene que escapar de su país por motivos políticos, por la guerra o por el hambre es muy difícil que supere el trayecto hasta algún lugar seguro. Los propios grupos islámicos de los que los refugiados que huyen se lucran con los escasos bienes que estos puedan tener. Una vez privados de sus bienes algunos de ellos tienen que seguir pagando el precio de su huida. En la novela de Norek uno de los momentos más duros es el de la travesía de Nora y de Maya, emigrantes y mujeres, nada importante. Una vez superado el viaje los migrantes son hacinados en los campos de refugiados, soluciones en principio temporales que acaban convirtiéndose en eternos guetos que los gobiernos no son capaces  de gestionar. La superpoblación de estos asentamientos y la falta de recursos hace que las personas que viven en ellos sigan estando sujetas a situaciones de violencia sexual, enfermedades, hambre y desesperación. Esto es lo que se refleja en Entre dos mundos. Un mundo caótico en los que la vida apenas vale nada. El personaje que representa el sufrimiento de la vida en la Jungla es Kidani, un niño que ha perdido a su familia y sobrevive en el campo sometido a todo tipo de humillaciones.

La Jungla se cerró en 2016 pero todavía existen campos de refugiados en Europa. A pesar de que, después de ver cada día en la televisión imágenes de miles personas muriendo en el Mediterráneo, nos hayamos inmunizado al sufrimiento de estas personas, leer libros como Entre dos mundos podría hacer que las fronteras entre estos dos mundos no fueran tan duras. No penséis que la lectura de la novela de Norek va a ser una experiencia terrible, es una historia que nos enseña que, en medio de los peores infiernos, puede haber esperanza.

Autor: Olivier Norek
Editor: Grijalbo
Fecha de lanzamiento: enero 2019
Colección: Novela de intriga
EAN: 978-8425357015
ISBN: 9788425357015

martes, 23 de abril de 2019

Hoy celebramos el Día del libro con Javier Holmes

Javier Rodríguez Pascual, economista dedicado al mundo del ferrocarril y a la enseñanza, nació en Valladolid. Según nos cuenta él mismo fue una mujer la que ayudó a que naciera Javier Holmes, el escritor que llevaba dentro y el detective que salió de su pluma.
Es autor, y quizás protagonista, de las novelas “Mi primer gran caso”, “Por un puñado de vides”, finalista del Premio Fernando de Lara 2016, del Grupo Planeta, y finalista del VII Premio Internacional de Novela “Alcorcón Siglo XXI y “Olivas de acero” En 2016 obtuvo el Primer Premio en el Certamen Literario “María Eloísa García Lorca”, convocado por la Unión Nacional de Escritores de España, dentro de la modalidad de Relato Corto. En 2018 nació otro de sus personajes y publicó El primer gran caso de Yaiza Cabrera y este año nos ha vuelto a sorprender con Procelosos Lodazales, novela que vuelve a juntar a estos dos peculiares detectives.
Todas sus obras están disponibles en Amazon y os invito a visitar su página web, Javier Holmes.es.

Hoy es el día del libro y en SalamandraNegra queremos celebrarlo con él y conocer mejor a un escritor al que una delgada línea separa de sus personajes.

  En tu obra hay claras influencias de la novela negra clásica, pero, sin embargo, escribes un tipo de novela que se mueve entre varios géneros. ¿Cuáles son tus fuentes?


Es cierto que son los clásicos mi fuente primaria, desde el descreído Philip Marlowe hasta el enigmático Poirot. Pero creo que el romanticismo debe estar siempre presente en la literatura, incluso en la más negra. Por eso debo decir que también disfruto y me dejo influenciar por el coqueteo subliminal del Guardia Civil Bevilacqua y su compañera Chamorro.
Por qué un hombre crea una detective que es una mujer totalmente empoderada y dueña de sí misma sin caer en ningún tópico. Es algo que no tendríamos por qué preguntarnos, pero hay que reconocer que aún no sólo no es habitual, sino que, si existe, es anecdótico. ¿Cómo has construido el personaje de Yaiza?

Disfruto con los detectives duros, esos irreverentes investigadores privados tan dados a reventar las reglas. Pero ese es un patrón que siempre ha sido típicamente masculino. Sabuesos rompecorazones de facciones duras, pero ¿no es posible que ese papel lo represente una mujer? Probablemente algún lector haya considerado exagerado y cargado de tópicos el comportamiento de Yaiza Cabrera, pero solo parémonos un momento a pensar si no es el mismo al que los duros detectives del cine negro de Hollywood nos tienen acostumbrados. ¿Y por qué no? Había que intentarlo.

La trama de tus novelas tienen clara influencia de los patrones clásicos de la novela negra, pero tus personajes, tanto Javier Holmes como Yaiza Cabrera, se encargan de convertirlas en historias diferentes por sus personalidades extravagantes. ¿Les dejas fluir a ellos o eres tú el que se enfrenta al sistema?


Cuando creé tanto a Javier Holmes como a Yaiza Cabrera, yo era el dueño de sus vidas. Eran títeres manejados por mi pluma, pero eso duró unas páginas, nada más. Poco a poco la personalidad de ambos cobró fuerza y se impusieron a mi voluntad de forma dulce a la vez que tirana. Tal es el caso que hay escenas y situaciones que después de escritas he tenido que corregirlas porque me decía a mí mismo: “No, Yaiza no puede hacer esto, no va con ella”. Me había vencido la personalidad del personaje y he de decir que me he rendido dócilmente ante la evidencia.
El tono de los Relatos ganadores que incluye tres cuentos tuyos que han sido premiados es muy diferente del de las sagas de Javier Holmes y de Yaiza Cabrera. ¿Dónde te sientes más cómodo en las novelas de tus detectives o en literatura más intimista?


Sin duda con la novela negra. Aprendí a leer con Montalbán y con Simenon y me hice reo de sus historias. Necesito bastante espacio en el papel para desarrollar lo que quiero decir.
Escribir relatos, que pocos han sido aunque sí premiados, ha sido una huida hacia el corazón cuando este así lo pedía. Los sentimientos son aliados y enemigos, por eso en vez de combatirlos he aprendido a manejarlos a través de las palabras. Cualquiera que lea estos relatos, entenderá de qué hablo.
Sé que no se puede elegir entre papá y mamá, pero ¿nos podrías decir si prefieres escribir relatos de Javier Holmes o de Yaiza?


No solo no elijo, sino que los combino. Se podría decir que hasta ahora han convivido pacíficamente los dos personajes. A Holmes le tengo mucho cariño porque en su primer libro se enamoró de una mujer maravillosa que luego llegó a convertirse en su socia: Marisol Romerales. Mucho de ella hay en la que es mi pareja y esposa: su nombre, su belleza, su inteligencia y mucho más.Y a Yaiza le debo la oportunidad de escribir en primera persona desde la perspectiva femenina siendo hombre. Eso me ha enriquecido enormemente y me ha ayudado a acercarme mucho a ese lado femenino que casi todos los hombres niegan, que casi todos tenemos y que muchos admiramos.
Acabas de publicar Procelosos Lodazales ¿pero nos puedes adelantar algo de tu próxima novela? ¿Van a seguir colaborando los protagonistas de tus dos sagas?


Las cuatro primeras aventuras del detective Holmes, que han sido publicadas por Penguin Random House, dieron paso a una detective terriblemente transgresora. En las dos aventuras de Yaiza Cabrera ha colaborado Javier Holmes como segundón, haciendo bueno ese dicho de que detrás de una gran mujer siempre hay un gran hombre ¿o es al revés? No me quiero desprender de ninguno de los dos y no sé como continuaré. La pluma me pide escribir la quinta de Holmes y la tercera de Yaiza de forma conjunta, bajo un mismo título. Pero la arrolladora personalidad de la detective no creo que lo permita, ¡acabarían peleándose por ver quién es más detective de los dos! De nuevo me domina el carácter del personaje.


Vamos a hacerte un pequeño cuestionario para conocerte mejor.
-     ¿Qué libro estas leyendo? Me ha prestado Hippie, de Paulo Coelho, mi hija. Un viaje a través de un sueño que marcó toda una generación y que nunca debería haber acabado. Llevo poco más de un tercio y ya me atrevo a recomendarlo.

-     ¿Cuál es tu libro preferido? Como novela negra me ha marcado mucho Cosecha Roja de Hammett. Fuera del género, recientemente me ha impresionado mucho Joël Dicker, en especial La verdad sobre el caso Harry Quebert, sin desmerecer los dos siguientes.

-     ¿Cuál es tu autor preferido? Es difícil quedarme con uno, muy difícil. Lorenzo Silva. ¡Que me perdone el resto!

-     ¿Cuál es tu novela negra favorita? El Largo Adiós de Chandler que supuso la sexta aventura de Marlowe. Genial sus cínicos diálogos.

-     ¿Y el autor de novela negra? Sin lugar a duda, Raymond Chandler es el que más me ha influido como escritor. Me pregunto cómo sería su relación con Philip Marlowe.

-     ¿Qué libro recuerdas especialmente de tu infancia-juventud? No me avergüenzo en reconocer que me inicié en la lectura con las novelas del oeste. Recuerdo a Silver Kane y Estefanía. También las aventuras de Los Cinco, de Enid Blyton. 

-     ¿Cuándo y dónde prefieres leer? Tengo en el salón de mi casa un sillón de mimbre. En él, en silencio y con una copita de Ribera de Duero saboreo mis lecturas. Adoro la música, pero creo que es incompatible con la lectura. En cambio el vino, cuando es bueno, creo que resulta el complemento perfecto.

-     ¿Si un libro no te gusta te obligas a terminarlo o lo dejas sin remordimientos? Me cuesta, pero lo dejo cuando me declaro incompetente para continuar con él. Y me resulta difícil porque creo que un autor se merece ser leído, es mucho el esfuerzo que supone escribir un libro. Igual me ocurre con una copa de vino.

Muchas gracias, Javier por atendernos. Y te deseamos un feliz día del libro.
Ha sido un placer enorme Almudena, gracias a ti.

viernes, 19 de abril de 2019

El último barco, de Domingo Villar. Una novela reflexiva

El último barco, de Domingo Villar, es la más que esperada tercera entrega de la serie negra protagonizada por el inspector de Policía Leo Caldas. Después de Ojos de agua y La playa de los ahogados la expectación era enorme. La obra ha sido reescrita al menos de una vez.

El doctor Andrade, prestigioso cirujano de Vigo, acude a la policía a denunciar la desaparición de su hija Mónica. En principio, nada hace sospechar que su ausencia sea algo más que la de una adulta que se ha marchado unos días, pero la insistencia del padre lleva a Leo Caldas y su ayudante Rafael Estévez, a investigar y encontrar ciertos indicios. El gato sigue en la casa, su bicicleta aparcada en el puerto de Vigo…

Mónica es profesora en la escuela de Artes y Oficios donde enseña cerámica, vive en un pueblecito pequeño. Su relación con su padre no es buena. Él hubiera querido que siguiera sus expectativas pero nada fue así. Mónica es una especie de hippy que vive su propia vida. No tiene una relación estable aunque sí fuertes amistades como la que mantiene con un fotógrafo inglés.

Camilo es un muchacho que sufre un retraso y es incapaz de comunicarse con los demás. Es amigo de Mónica de la que ha hecho dibujos que parecen fotos. Porque Camilo es capaz de dibujar de memoria cualquier escena que haya visto. Como merodea constantemente por la casa de Mónica, pronto será foco de las sospechas. Además, como todos sabemos todo el que es distinto es señalado tarde o temprano.

Leo Caldas es un inspector que se parece bastante al propio autor, solitario, serio… muy gallego. No es un tipo de acción, es reflexivo, se queda mirando al mar, desarrolla sus ideas. Está muy solo, añora el amor. En El último barco le vemos en varios momentos ayudando al más débil, doliéndose de los dolores ajenos, preocupado por su padre. El resto de personajes apenas se perfilan, por ejemplo de Rafael, sabemos que es maño, un bestia y que los perros le odian. Poco más.

Se nos muestra la Galicia desfavorecida del mendigo-sabio Napoleón, las mujeres y hombres que recogen marisco. El clima lluvioso, cambiante, gris. Los escenarios siempre bellos de Galicia. El día que se celebran dos funerales a la vez, vemos claramente las diferencias entra la Galicia rica y la más pobre y solitaria.

No es una novela negra al uso, no hay violencia ni a penas intriga. Es demasiado descriptiva, meláncolica. La única crítica social que contiene es la situación de enfermos, como Camilo a los que la sociedad da la espalda. Su madre a penas puede cuidarlo. También es importante el homenaje a los dos maestros, personajes reales, y a la labor de la enseñanza.

En el principio de El último barco, Domingo Villar se recrea en detalles que nada tienen que ver con la historia principal: descripción de diversos pájaros, descripción de edificios de manera que puede hacerse un poco lenta. El principio de cada capítulo es una entrada con los significados de una palabra clave. Los capítulos son bastante breves y se construyen con magníficos diálogos que informan al lector de todo lo que va pasando. Según se va acercando el final, la acción, las sospechas, los sucesos se aceleran hasta dejarnos sin respiración. De hecho la primera mitad, se hace un poco lenta, parece que la acción no avanza.

viernes, 12 de abril de 2019

Procelosos Lodazales, de Javier Holmes. Una detective dura entre tipos duros

Hoy os recomiendo la última entrega de la detective Yaiza Cabrera. Javier Holmes acaba de publicar Procelosos lodazales, novela que convierte a Yaiza en una auténtica aunque peculiar detective.

Yaiza recibe dos invitaciones que volverán a ponerla en aprietos. La primera es una invitación a una exclusiva fiesta para practicar sexo de forma libre. Yaiza, contra todo pronóstico, no asiste. En esta fiesta es asesinado un hombre con una daga poco común. Por otro lado, una amiga de nuestra detective, le invita a visitarla a Paris donde trabaja hace tiempo. Durante su visita, el Louvre es asaltado y la tabla del Código Hammurabi es saboteada. Con la ayuda de su amiga Luisa Gómez, vigilante del museo parisino, Yaiza encuentra la conexión entre la fiesta, el asalto del museo y una oscura reunión ocurrida en 1903 presidida por el dominico Jean-Vicent Scheil, traductor del código, y cuyos tentáculos llegan a la actualidad.

Cada vez es más habitual encontrar detectives mujeres. En la época victoriana se empiezan a escribir novelas protagonizadas por mujeres que investigan crímenes o misterios, pero siempre dentro de un ámbito doméstico y apoyándose solamente en su intuición, su conocimiento sobre el género humano, su persistencia y su curiosidad. El primer ejemplo que se me viene a la cabeza es Miss Marple, la famosa ancianita creada por Agatha Christie. Ella es detective porque resuelve enigmas pero está muy alejada de la idea que tenemos ahora de una investigación. Las tramas de Miss Marple se desarrollan en su pequeño pueblo y se resuelven, sin que ella dispare un solo tiro, en su cocina.

Cuando las mujeres se incorporan a las fuerzas del orden como policías o agentes, aparecen novelas protagonizadas por mujeres intrépidas que no tienen miedo de enfrentarse a delincuentes o a asesinos. Quizás la más conocida es Petra Delicado, detective creada por Alicia Giménez Bartlett, dura como una piedra con los delincuentes y delicada con las víctimas.

Sin embargo, y corregidme por favor si me equivoco, todas estas historias están escritas por mujeres. Los autores que han escrito novelas en las que una mujer protagoniza una investigación siempre tienen como protagonistas a una pareja. La detective tiene a un hombre de compañero o de contrapunto. Sin embargo en esta saga de Javier Holmes encontramos que un escritor (loados sean los dioses de la evolución) elige como protagonista a una mujer que disfruta repitiendo los roles masculinos que caracterizan a los detectives clásicos, pero que lo hace de una manera consciente y disfrutando ante las reacciones que esto causa. Yaiza es lista y descarada, aunque tiene poca experiencia en el mundo de la investigación, pero para suplir este pequeño contratiempo cuenta con unos secundarios tan estrambóticos como ella: su novio Melitón, el jefe de éste el inspector Luis Bárcenas y Javier Holmes detective protagonista de la primera saga de este innovador escritor con el que comparte nombre.

La investigación de Procelosos Lodazales le viene grande a Yaiza Cabrera. Matones que le pegan una monumental paliza, mentiras que la llevan a callejones sin salida, hombres que la llaman princesa (cosa que duele más que un bofetón) y misterios que nacen en la antigua Mesopotamia.

No os perdáis la aventura de esta singular detective, nacida de la mano de un hombre que se llama como otro detective, Javier Holmes. Procelosos lodazales os va a sacar más de una sonrisa y os va a arrancar alguna carcajada.

viernes, 5 de abril de 2019

Annabelle, de Lina Bengtsdotter. ¿Es la vida lo que esperabas?

Entre las últimas novedades editoriales hay una clara tendencia a las novelas negras donde desaparece una joven: Annabelle de Lina Bengtsdotter es una de ellas. Tenemos El caso Hartung de Soren Sveistrup o El último barco de Domingo Villar. A menudo, lo que las diferencia, es el modo de narrar la trama, el ambiente en que sucede la desaparición, el ritmo… No sé si esto es un síntoma de la cantidad de personas que desaparecen a diario en el mundo.

Annabelle se desarrolla en Suecia, en un pequeño pueblo llamado Gullspång. Una joven estudiosa, agradable, que había estado en una fiesta salvaje con sus amigos desaparece al volver a casa. Todos se conocen, es un pueblo tranquilo. Pero a la mañana siguiente Annabelle no aparece. La policía de Estocolmo envía a una pareja, Anders Bratt y Charlie Lager. Lo que nadie sabe es que para Charlie este viaje supone la vuelta a su infancia, a su casa, a sus peores miedos.

La novela se desarrolla en dos tiempos, por un lado el momento real en que los policías están investigando y por otro, distintos momentos de esa noche antes de que desapareciera Annabelle: ese día, esa noche… También habrá dos historias paralelas con dos protagonistas: Annabelle cuya madre es superprotectora hasta el ahogo, con su habitación en tonos rosas, con un padre cariñoso que siempre está con ella. Sin embargo, también es una chica rebelde, que bebe, toma drogas y sale con un hombre mayor. ¿Será él la pieza clave de su desaparición?
Por otra parte Charlie, entonces llamada Charline, cuya madre es alcohólica, viviendo en una vida de continuas fiestas en la casa donde la niña se encuentra rodeada de borrachos desconocidos y sin un padre que la cuide. Ella también tiene un serio problema con la bebida y una vida sentimental sin ninguna estabilidad. El único que parece apreciarla es su jefe.
A la vez, sin que entendamos muy bien quienes son, se nos cuenta la historia de dos amigas en un tiempo pasado, que derivará en un drama.

Lo que esta historia nos quiere retratar en la vida en un pequeño pueblo donde las mujeres se ven relegadas a vivir como en el siglo XIX porque no tienen o no parecen tener otra alternativa. La violencia que a veces se vive en familias donde los hombres patalean a las mujeres hasta que abortan. Madres que viven borrachas, hijas que empiezan a emborracharse muy pronto. Asesinatos de niños y cartas que se esconden en el desván.

También tengo que señalar la continua crítica a los servicios sociales y protección del menor que he detectado en la novela negra nórdica de los últimos años: el por qué los servicios sociales no tutelan con mayor eficacia a los menores en mala situación familiar, la inacabable lista de hogares de acogida por los que pasan, en muchas ocasiones su desaparición.

Como decía, aunque parezca una historia más de niñas desaparecidas, siempre hay algo que las diferencia. El ritmo y las diferentes tramas de Annabelle engancha y mucho.
“La vida no es como yo esperaba.
Nunca lo es”
Editor: Planeta
Fecha de lanzamiento: enero 2019
Colección: Planeta internacional
EAN: 978-8408201786
ISBN: 9788408201786
Número de Páginas: 416

viernes, 29 de marzo de 2019

Sábado, domingo, de Ray Loriga. Quién no odia los domingos...

Esta semana os voy a recomendar Sábado, domingo, la última novela publicada de Ray Loriga, uno de los escritores que conformaron lo que el sociólogo Luis Mancha ha denominado en su documental La generación del Kronen.

Esta generación de escritores toma su nombre de la novela escrita por José Ángel Mañas, Historias del Kronen. En ella, el protagonista, es un joven de “buena familia” que no encuentra una meta por la que luchar ya que siempre ha tenido todo lo que ha querido sin necesidad de mover un dedo. Pasa el tiempo en un bar llamado Kronen bebiendo, drogándose y viviendo sólo para dejar pasar rápidamente el tiempo. Ray Loriga publica Lo peor de todo y, junto a ellos, nace una generación de escritores que reflejará la mentalidad de los jóvenes de los 90 de una manera visual y alejada del academicismo.

Después de unos años en los que sólo se oía hablar con inusitada nostalgia de los años 80 y su movida, parece que ahora le toca a los 90 y su generación X. Las camisetas de los escaparates muestran la cara de Kurt Cobain sobre un fondo amarillo flúor, convertido el genio en el nuevo icono de la juventud. Se reponen películas como El día de la Bestia de Alex de la Iglesia y Roy Loriga publica Sábado, domingo en el que recupera el tono de sus primeras novelas.

Sábado, domingo nos presenta un decisivo sábado en la vida de Federico, un joven que vive la vida sin preguntarse nada y que se deja llevar por los acontecimientos y por su amigo El Chino. Un sábado  por la noche, un día cualquiera, antes de ir a la fiesta de la prima de Federico, paran a tomar algo en un Vip´s. Allí conocen a Fernanda, una espectacular camarera con la que quedan al terminar la fiesta. Algo terrible ocurre esa noche, algo bañado de sangre que Federico no recuerda porque no quiere o porque no puede afrontar las consecuencias. Años después, un domingo, Federico no puede seguir ignorando aquel suceso y tiene que enfrentarse de cara a los recuerdos del hecho que ha marcado su vida.

La primera parte, el sábado, está marcada por el ritmo de la noche de Madrid. Un grupo de jóvenes con la única obligación de divertirse salen a la calle. Federico demuestra ser un joven indeciso y tímido que se deja llevar por lo demás aunque no podemos dejar de pensar si dejándose llevar Federico consigue una coartada para no cargar con la culpa que sus pecados le producen. Cuando despierta el sábado por la noche, después de un ataque epiléptico y de beber una ingente cantidad de alcohol, sólo sabe que algo horrible ha ocurrido entre El Chino, Fernanda y él. A partir de ese sábado la culpa le pesa como una losa, una culpa producida por un hecho que no recuerda pero que le produce dolor y vergüenza. Hasta que llega el domingo y, todos sabemos cómo son los domingos, largos y aburridos, un día que precede al terrible lunes y que nos obliga a recordar lo que ha pasado el fin de semana y a asumir las consecuencias.

Sábado, domingo es una novela que nos describe cómo son los recuerdos y cómo percibimos la realidad. En algún sitio leí que la mayoría de nuestros recuerdos no son ciertos, han sido magnificados o empequeñecidos, y esta es la atmósfera que se respira en la novela.

Así que si no queréis desperdiciar el fin de semana no dejéis pasar Sábado, domingo porque no dejaréis de leer hasta conocer qué es lo que hizo Federico y si os reconocéis en él. De esto no os arrepentiréis

viernes, 22 de marzo de 2019

Tres maneras de inducir un coma, de Alba Carballal. Un puzle perfecto


Tres maneras de inducir un coma es la primera novela que Alba Carballal escribe, que ha editado la editorial Seix Barral y que hoy, gracias a Babelio os recomendamos.

Federico es un perdedor que, sobrepasada la edad de la emancipación, vive con su madre en una televisión con piso. Tiene miedo a las alturas, al agua y a la vida en general. Mientras intenta saltar desde un trampolín en el Polideportivo de Chamberí recibe una llamada en la que le ofrecen un extraño trabajo.

Tres maneras de inducir un coma es un brillante collage en cuanto a la forma y en cuanto al fondo. Con muy pocos personajes, como si se tratase de una obra de teatro, se estructura una compleja trama en la que los giros argumentales no dan tregua.

El protagonista indiscutible es Federico que narra en primera persona gran parte de la historia. Es un tipo culto escondido en un chándal que observa y juzga lo que ocurre a su alrededor. No le gusta el mundo pero no tiene demasiado interés en cambiarlo y se deja llevar por las circunstancias sin mover un dedo por controlar su destino. En muchos aspectos me recuerda a Ignatius J. Reilly, el héroe de La conjura de los necios de Kennedy Toole, pero en una versión castiza y contemporánea. Su antagonista es Natalia Mendoza, hija de un rico empresario a la que no le tiembla la mano para conseguir sus objetivos. Ella sí que quiere cambiar las circunstancias en las que vive a cualquier precio. Alrededor de ellos giran unos personajes que, si bien no tienen el peso de estos, son imprescindibles; la madre de Fede, el padre de Natalia, Loli, la desvergonzada novia de Natalia, Susana el paño de lágrimas de Fede y Javier, el dueño del bar en el que sucede parte de la novela. Todos ellos viven en un mundo que parece ir en su contra, pero cada uno de ellos busca de manera completamente diferente su supervivencia.

Casi toda la novela está narrada en primera persona por Federico, pero él no es el único narrador. Otros personajes toman la palabra cuando tienen algo que decir, hay una parte narrada en tercera persona, hay guiones de televisión, hay voces internas de uno de los personajes, hay transcripciones de un juicio, cartas que uno de los personajes dedica a otro. Tres maneras de inducir un coma conforma un puzle perfecto en el que cada uno de los capítulos está escrito de la forma en la que debe ser escrita. Además las secuencias en las que se estructura la novela, están titulados como las novelas de caballería, no podía ser de otra manera con un personaje como Fede. Alba Carvallal divide la novela en secuencias que a su vez se dividen en capítulos cortos lo que da a la historia una rapidez increíble.

De cómo Federico conoció a Natalia, y de las cosas que ella le contó

Por otro lado, Tres maneras de inducir un coma es una novela de muchos géneros a la vez: humor negro, sátira social, novela negra, picaresca… qué más da.

Tengo que deciros que Tres maneras de inducir un coma es  una de las novelas que más me ha gustado en los últimos tiempos, una escritora joven ha conseguido con su primera novela dar una vuelta de tuerca a la ficción actual, tanto en la forma de narrar como en los temas que toca. No os la perdáis.

viernes, 15 de marzo de 2019

El caso Hartung, de Soren Sveistrup. ¿Quién juega con muñecos de castañas?

El caso Hartung es la primera novela de Soren Sveistrup, guionista de la famosa serie The Killing, que construye esta novela con potentes imágenes visuales y una velocidad vertiginosa en la acción.

Todo comenzó cuando el autor vio en la guardería de su hijo, niños haciendo muñecos de castañas y la imagen la pareció absolutamente siniestra. Él quería probar a escribir un thriller, él solo, sin todo el equipo que suele rodearle en las series.

Partimos de una historia principal, como un camino recto con múltiples bifurcaciones. A cada paso, cada vez que creen haber encontrado al asesino, surge una historia igualmente estremecedora. Las hay de abuso a menores, de enfermos con trastornos sexuales que se excitan viendo fotos de mujeres muertas…

La acción transcurre en Dinamarca, Copenhague, donde aparece muerta una mujer con una mano cortada y golpeada violentamente. A su lado, un muñeco de castañas.  Nada hay que ayude a la policía en la investigación del caso.
La pareja que investigará el asesinato es de lo más peculiar. Thulin, una mujer independiente, fuerte, acusada de ser adicta al trabajo y Hess un compañero que aparece rebotado de La Europol de La Haya y al que todos tildan de inútil. Al principio Hess da la sensación de que no quiere saber nada del caso y de que solo le importa volver a La Haya. Por eso, Thulin no cuenta con él. Pero poco a poco va dejando caer ideas quizás descabelladas pero que tienen sentido. Parece que nadie quiere que tenga razón.

La familia Hartung, un matrimonio y un hijo que aún no han superado la muerte de su hija, sobre todo porque aunque se detuvo al culpable, el cuerpo no se encontró nunca. Linu B se declaró culpable pero dijo no recordar qué había pasado o dónde enterró los trozos de la niña. La madre es la Ministra de Asuntos Sociales que vuelve al trabajo después de un año de baja.
Las cosas se complican cuando una segunda mujer aparece muerta con las dos manos cortadas y con otro hombrecillo de castañas. Pero en la castaña aparece la huella de Khristine Hartung. ¿Qué tiene que ver la niña con los asesinatos de estas mujeres?
Un tercer cadáver de una mujer hace que salten todas las alarmas. Lo único que tienen en común las tres mujeres es que tienen hijos. Pero ¿Por qué las castañas? ¿Por qué la huella de la niña en cada muñeco? Y sobre todo ¿cómo parar la escalada de mujeres asesinadas? ¿Cuál es el motivo del asesino?

Desde siempre me ha apasionado el Nordic noir, me gusta el ambiente frío que despide, tanto climatológicamente hablando como en el carácter de sus personajes. Pero si una cosa es común a todas estas novelas es la denuncia social y del sistema. En El caso Hartung la denuncia es claramente hacia los padres que no cuidan adecuadamente de sus hijos y al Estado que no sabe detectar estos casos ni ayudar a estos niños desamparados, abandonados a su suerte a veces con las peores familias de acogida que uno pueda imaginar.

Esta es una de esas novelas, que aparecen en nuestras manos de vez en cuando, que hacen que desees que llegue la hora de comer, no por hambre, sino para leer con avidez el siguiente capítulo. Además, aunque el caso queda totalmente cerrado, las historias personales de Thulin y Hess dan lugar a un segundo libro. No podéis dejar de leerlo.

sábado, 9 de marzo de 2019

La confesión de Joaquín Grau, de Gabriel Pérez Gómez, la tristeza de la guerra

La confesión de Joaquín Grau es la primera obra de Gabriel Pérez Gómez, periodista y doctor en Ciencias de la Información.

Nos encontramos en Biarritz en 1938. Un espía franquista, Joaquín Grau, profesional de la mentira, decide confesarse y entra en una Iglesia. El cura que le espera en el confesionario es español, es un nacionalista vasco, Don Elipio, de Rentería. Grau no sabe si es ético contarle todo lo que le va a contar, porque hay secretos del bando franquista. Entonces, el lector imagina a un espía antipático, duro, inhumano y a un cura intransigente y por tanto una confesión comparable a la guerra civil. Nada más lejos de la realidad. Grau necesita desahogarse, necesita contar todos sus recuerdos y que alguien le escuche. Efectivamente, nos vamos a encontrar con la confesión más anómala que podamos imaginar. Para nada se hace aburrida o densa. La prosa nos conduce con suavidad por distintos episodios de nuestra guerra.

Según nos cuenta el autor, todos los personajes menos los dos protagonistas son reales y “Todos ellos tenían sus razones y sus circunstancias”. Por las páginas de La confesión de Joaquin Grau veremos pasar gente como Agapito García Atadell o Ángel Pedrero, militares, políticos, el frente de Madrid, la vida en Marsella o la dulce Cataluña.

La novela nos hace entrar de lleno en la tristeza de una guerra “entre nosotros mismos”. El cura de Rentería se encuentra con una narración de carácter político, de escaramuzas de unos y otros para engañar al contrario, si bien en algunos momentos, todos se preguntan si el oponente no estará haciendo lo mismo.

No sé si el autor ha tenido una gran pericia al construir a Grau, no sé si Grau es un retrato de tantas personas de derechas de la época en cuya boca se ponen frases como esta:

“Y el Wodka era uno de los lugares más apetecidos, con un ambiente “poco republicano”, a pesar del nombre, cosmopolita, de gente bien vestida y mujeres arregladas, sin pinta de busconas ni de milicianas que han vuelto de no se sabe qué frente, con el olor propio de quien no se ha cambiado de bragas en el último mes”.

Yo, por el contrario,  agradezco que las mujeres no sean todas muñecas recién perfumadas que van a la Gran Vía a tomar un Martini y a entretener a caballeros desocupados, sobre todo si estás en medio de una guerra.

Es también patente en las charlas entre Grau y Don Elipio, la visión de los republicanos, todos, como estúpidos redomados que no saben lo que se traen entre manos y que parecen estar en el camarote de los hermanos Marx en vez de en una guerra. Si esperábamos que Don Elipio sirviera de contrapunto a la visión de derechas, estábamos equivocados. Porque Don Elipio se limita a escuchar y a recordarle de vez en cuando que “Me gustaría que fuera más claro al exponer los asuntos de los que usted se acusa”
No es hasta el final que sabremos de que se acusa Joaquín Grau : ”Me acuso de que, por mi torpeza, …”

Agradezco a Babelio y a la Editorial Espuela de Plata que nos haya dado la oportunidad de leer la novela de Gabriel Pérez Gómez.

ISBN 9788417146610
Fecha de publicación 01/2019
Editorial Ediciones Espuela de Plata
Colección Narrativa
Encuadernación Rústica
Número de páginas 352

viernes, 1 de marzo de 2019

La melodía de la oscuridad, de Daniel Fopiani. Un thriller oscuro bajo la luz de Cádiz

Después de Carcoma , Premio València Nova 2017, Daniel Fopiani acaba de publicar La melodía de la oscuridad, novela en la que nos presenta a un detective muy diferente a todos los que hemos conocido hasta el momento.

Adriano es víctima de un atentado de ETA y, ciego y desfigurado, vive alejado de todo lo relacionado con su anterior vida. Su único contacto con la realidad es su mujer, Patricia, a la que el atentado también le cambió la vida. Su ex compañero el teniente Román le pide ayuda, después de un terrible crimen que se ha producido en el Museo Arqueológico de Cádiz, Adriano encuentra así una manera de salir de la amargura en la que está inmerso y empieza a buscar con la Guardia Civil al primer asesino en serie que se conoce en Cádiz.

Los crímenes están perpetrados por un cruel asesino que reproduce los doce trabajos de Hércules. El lector sabe desde el principio quién es y cuáles son las causas que lo empujan a cometer estos asesinatos, así que puede centrar su atención tanto en la investigación de los guardias civiles como en las relaciones que se establecen entre los personajes.

Todos los personajes de La melodía de la oscuridad  viven sintiendo una terrible soledad. Adriano y Patricia no son capaces de ser felices a pesar del  amor que existe entre ellos. Él la necesita para todo pero a la vez le agobian los excesivos cuidados que Patricia le da. Desde el atentado se ha vuelto una persona arisca que no quiere salir de su propio mundo ni quiere enfrentarse a los problemas que su discapacidad le genera. Patricia es una mujer joven, que ama a su marido, pero que se da cuenta de que la melancolía de Adriano se ha apoderado también de ella. El teniente Román es un guardia civil que adivina la presión que va a suponer un asesinato tan mediático y busca ayuda en el compañero al que no ayudó tras el atentado. Alceo mató a sus padres en su juventud. Cuando conoce la leyenda de Hércules, el semidiós griego que después de matar a su familia logra expiar su culpa realizando doce trabajos, Alceo ve la manera de alcanzar el perdón y de desprenderse de la culpabilidad, cometiendo 12 asesinatos que representen los trabajos de Hércules.

 El protagonista que más interesante me parece es Acho, el perro guía, que toma el nombre del personaje de la saga de Stephen King, La torre oscura. El Acho de Stephen King es un animal, mezcla de perro y de mapache, que se convierte en uno de los componentes del grupo que  busca la torre que une los distintos mundos del universo King. El Acho de La melodía de la oscuridad es un perro que no sólo se convierte en los ojos de Adriano, también en los del lector, que conocerá parte de la historia a través de sus ojos. Acho será un miembro importante de la familia, un personaje sin el que Adriano no podría salir de su silencio. Acho es el único personaje que parece feliz, que no está solo, que no nota la tremenda oscuridad que envuelve al resto de los personajes y que consigue unir los universos de Adriano y de Patricia.

Así que no programéis más planes para este fin de semana y leed La melodía de la oscuridad. Daniel Fopiani ha escrito un thriller oscuro con un detective al que espero volvamos a ver.

Editor Espasa
Fecha de lanzamiento 08/01/2019
Colección Espasa narrativa
EAN 978-8467054200
ISBN 9788467054200
Número de Páginas 272