viernes, 19 de abril de 2019

El último barco, de Domingo Villar. Una novela reflexiva

El último barco, de Domingo Villar, es la más que esperada tercera entrega de la serie negra protagonizada por el inspector de Policía Leo Caldas. Después de Ojos de agua y La playa de los ahogados la expectación era enorme. La obra ha sido reescrita al menos de una vez.

El doctor Andrade, prestigioso cirujano de Vigo, acude a la policía a denunciar la desaparición de su hija Mónica. En principio, nada hace sospechar que su ausencia sea algo más que la de una adulta que se ha marchado unos días, pero la insistencia del padre lleva a Leo Caldas y su ayudante Rafael Estévez, a investigar y encontrar ciertos indicios. El gato sigue en la casa, su bicicleta aparcada en el puerto de Vigo…

Mónica es profesora en la escuela de Artes y Oficios donde enseña cerámica, vive en un pueblecito pequeño. Su relación con su padre no es buena. Él hubiera querido que siguiera sus expectativas pero nada fue así. Mónica es una especie de hippy que vive su propia vida. No tiene una relación estable aunque sí fuertes amistades como la que mantiene con un fotógrafo inglés.

Camilo es un muchacho que sufre un retraso y es incapaz de comunicarse con los demás. Es amigo de Mónica de la que ha hecho dibujos que parecen fotos. Porque Camilo es capaz de dibujar de memoria cualquier escena que haya visto. Como merodea constantemente por la casa de Mónica, pronto será foco de las sospechas. Además, como todos sabemos todo el que es distinto es señalado tarde o temprano.

Leo Caldas es un inspector que se parece bastante al propio autor, solitario, serio… muy gallego. No es un tipo de acción, es reflexivo, se queda mirando al mar, desarrolla sus ideas. Está muy solo, añora el amor. En El último barco le vemos en varios momentos ayudando al más débil, doliéndose de los dolores ajenos, preocupado por su padre. El resto de personajes apenas se perfilan, por ejemplo de Rafael, sabemos que es maño, un bestia y que los perros le odian. Poco más.

Se nos muestra la Galicia desfavorecida del mendigo-sabio Napoleón, las mujeres y hombres que recogen marisco. El clima lluvioso, cambiante, gris. Los escenarios siempre bellos de Galicia. El día que se celebran dos funerales a la vez, vemos claramente las diferencias entra la Galicia rica y la más pobre y solitaria.

No es una novela negra al uso, no hay violencia ni a penas intriga. Es demasiado descriptiva, meláncolica. La única crítica social que contiene es la situación de enfermos, como Camilo a los que la sociedad da la espalda. Su madre a penas puede cuidarlo. También es importante el homenaje a los dos maestros, personajes reales, y a la labor de la enseñanza.

En el principio de El último barco, Domingo Villar se recrea en detalles que nada tienen que ver con la historia principal: descripción de diversos pájaros, descripción de edificios de manera que puede hacerse un poco lenta. El principio de cada capítulo es una entrada con los significados de una palabra clave. Los capítulos son bastante breves y se construyen con magníficos diálogos que informan al lector de todo lo que va pasando. Según se va acercando el final, la acción, las sospechas, los sucesos se aceleran hasta dejarnos sin respiración. De hecho la primera mitad, se hace un poco lenta, parece que la acción no avanza.

viernes, 12 de abril de 2019

Procelosos Lodazales, de Javier Holmes. Una detective dura entre tipos duros

Hoy os recomiendo la última entrega de la detective Yaiza Cabrera. Javier Holmes acaba de publicar Procelosos lodazales, novela que convierte a Yaiza en una auténtica aunque peculiar detective.

Yaiza recibe dos invitaciones que volverán a ponerla en aprietos. La primera es una invitación a una exclusiva fiesta para practicar sexo de forma libre. Yaiza, contra todo pronóstico, no asiste. En esta fiesta es asesinado un hombre con una daga poco común. Por otro lado, una amiga de nuestra detective, le invita a visitarla a Paris donde trabaja hace tiempo. Durante su visita, el Louvre es asaltado y la tabla del Código Hammurabi es saboteada. Con la ayuda de su amiga Luisa Gómez, vigilante del museo parisino, Yaiza encuentra la conexión entre la fiesta, el asalto del museo y una oscura reunión ocurrida en 1903 presidida por el dominico Jean-Vicent Scheil, traductor del código, y cuyos tentáculos llegan a la actualidad.

Cada vez es más habitual encontrar detectives mujeres. En la época victoriana se empiezan a escribir novelas protagonizadas por mujeres que investigan crímenes o misterios, pero siempre dentro de un ámbito doméstico y apoyándose solamente en su intuición, su conocimiento sobre el género humano, su persistencia y su curiosidad. El primer ejemplo que se me viene a la cabeza es Miss Marple, la famosa ancianita creada por Agatha Christie. Ella es detective porque resuelve enigmas pero está muy alejada de la idea que tenemos ahora de una investigación. Las tramas de Miss Marple se desarrollan en su pequeño pueblo y se resuelven, sin que ella dispare un solo tiro, en su cocina.

Cuando las mujeres se incorporan a las fuerzas del orden como policías o agentes, aparecen novelas protagonizadas por mujeres intrépidas que no tienen miedo de enfrentarse a delincuentes o a asesinos. Quizás la más conocida es Petra Delicado, detective creada por Alicia Giménez Bartlett, dura como una piedra con los delincuentes y delicada con las víctimas.

Sin embargo, y corregidme por favor si me equivoco, todas estas historias están escritas por mujeres. Los autores que han escrito novelas en las que una mujer protagoniza una investigación siempre tienen como protagonistas a una pareja. La detective tiene a un hombre de compañero o de contrapunto. Sin embargo en esta saga de Javier Holmes encontramos que un escritor (loados sean los dioses de la evolución) elige como protagonista a una mujer que disfruta repitiendo los roles masculinos que caracterizan a los detectives clásicos, pero que lo hace de una manera consciente y disfrutando ante las reacciones que esto causa. Yaiza es lista y descarada, aunque tiene poca experiencia en el mundo de la investigación, pero para suplir este pequeño contratiempo cuenta con unos secundarios tan estrambóticos como ella: su novio Melitón, el jefe de éste el inspector Luis Bárcenas y Javier Holmes detective protagonista de la primera saga de este innovador escritor con el que comparte nombre.

La investigación de Procelosos Lodazales le viene grande a Yaiza Cabrera. Matones que le pegan una monumental paliza, mentiras que la llevan a callejones sin salida, hombres que la llaman princesa (cosa que duele más que un bofetón) y misterios que nacen en la antigua Mesopotamia.

No os perdáis la aventura de esta singular detective, nacida de la mano de un hombre que se llama como otro detective, Javier Holmes. Procelosos lodazales os va a sacar más de una sonrisa y os va a arrancar alguna carcajada.

viernes, 5 de abril de 2019

Annabelle, de Lina Bengtsdotter. ¿Es la vida lo que esperabas?

Entre las últimas novedades editoriales hay una clara tendencia a las novelas negras donde desaparece una joven: Annabelle de Lina Bengtsdotter es una de ellas. Tenemos El caso Hartung de Soren Sveistrup o El último barco de Domingo Villar. A menudo, lo que las diferencia, es el modo de narrar la trama, el ambiente en que sucede la desaparición, el ritmo… No sé si esto es un síntoma de la cantidad de personas que desaparecen a diario en el mundo.

Annabelle se desarrolla en Suecia, en un pequeño pueblo llamado Gullspång. Una joven estudiosa, agradable, que había estado en una fiesta salvaje con sus amigos desaparece al volver a casa. Todos se conocen, es un pueblo tranquilo. Pero a la mañana siguiente Annabelle no aparece. La policía de Estocolmo envía a una pareja, Anders Bratt y Charlie Lager. Lo que nadie sabe es que para Charlie este viaje supone la vuelta a su infancia, a su casa, a sus peores miedos.

La novela se desarrolla en dos tiempos, por un lado el momento real en que los policías están investigando y por otro, distintos momentos de esa noche antes de que desapareciera Annabelle: ese día, esa noche… También habrá dos historias paralelas con dos protagonistas: Annabelle cuya madre es superprotectora hasta el ahogo, con su habitación en tonos rosas, con un padre cariñoso que siempre está con ella. Sin embargo, también es una chica rebelde, que bebe, toma drogas y sale con un hombre mayor. ¿Será él la pieza clave de su desaparición?
Por otra parte Charlie, entonces llamada Charline, cuya madre es alcohólica, viviendo en una vida de continuas fiestas en la casa donde la niña se encuentra rodeada de borrachos desconocidos y sin un padre que la cuide. Ella también tiene un serio problema con la bebida y una vida sentimental sin ninguna estabilidad. El único que parece apreciarla es su jefe.
A la vez, sin que entendamos muy bien quienes son, se nos cuenta la historia de dos amigas en un tiempo pasado, que derivará en un drama.

Lo que esta historia nos quiere retratar en la vida en un pequeño pueblo donde las mujeres se ven relegadas a vivir como en el siglo XIX porque no tienen o no parecen tener otra alternativa. La violencia que a veces se vive en familias donde los hombres patalean a las mujeres hasta que abortan. Madres que viven borrachas, hijas que empiezan a emborracharse muy pronto. Asesinatos de niños y cartas que se esconden en el desván.

También tengo que señalar la continua crítica a los servicios sociales y protección del menor que he detectado en la novela negra nórdica de los últimos años: el por qué los servicios sociales no tutelan con mayor eficacia a los menores en mala situación familiar, la inacabable lista de hogares de acogida por los que pasan, en muchas ocasiones su desaparición.

Como decía, aunque parezca una historia más de niñas desaparecidas, siempre hay algo que las diferencia. El ritmo y las diferentes tramas de Annabelle engancha y mucho.
“La vida no es como yo esperaba.
Nunca lo es”
Editor: Planeta
Fecha de lanzamiento: enero 2019
Colección: Planeta internacional
EAN: 978-8408201786
ISBN: 9788408201786
Número de Páginas: 416

viernes, 29 de marzo de 2019

Sábado, domingo, de Ray Loriga. Quién no odia los domingos...

Esta semana os voy a recomendar Sábado, domingo, la última novela publicada de Ray Loriga, uno de los escritores que conformaron lo que el sociólogo Luis Mancha ha denominado en su documental La generación del Kronen.

Esta generación de escritores toma su nombre de la novela escrita por José Ángel Mañas, Historias del Kronen. En ella, el protagonista, es un joven de “buena familia” que no encuentra una meta por la que luchar ya que siempre ha tenido todo lo que ha querido sin necesidad de mover un dedo. Pasa el tiempo en un bar llamado Kronen bebiendo, drogándose y viviendo sólo para dejar pasar rápidamente el tiempo. Ray Loriga publica Lo peor de todo y, junto a ellos, nace una generación de escritores que reflejará la mentalidad de los jóvenes de los 90 de una manera visual y alejada del academicismo.

Después de unos años en los que sólo se oía hablar con inusitada nostalgia de los años 80 y su movida, parece que ahora le toca a los 90 y su generación X. Las camisetas de los escaparates muestran la cara de Kurt Cobain sobre un fondo amarillo flúor, convertido el genio en el nuevo icono de la juventud. Se reponen películas como El día de la Bestia de Alex de la Iglesia y Roy Loriga publica Sábado, domingo en el que recupera el tono de sus primeras novelas.

Sábado, domingo nos presenta un decisivo sábado en la vida de Federico, un joven que vive la vida sin preguntarse nada y que se deja llevar por los acontecimientos y por su amigo El Chino. Un sábado  por la noche, un día cualquiera, antes de ir a la fiesta de la prima de Federico, paran a tomar algo en un Vip´s. Allí conocen a Fernanda, una espectacular camarera con la que quedan al terminar la fiesta. Algo terrible ocurre esa noche, algo bañado de sangre que Federico no recuerda porque no quiere o porque no puede afrontar las consecuencias. Años después, un domingo, Federico no puede seguir ignorando aquel suceso y tiene que enfrentarse de cara a los recuerdos del hecho que ha marcado su vida.

La primera parte, el sábado, está marcada por el ritmo de la noche de Madrid. Un grupo de jóvenes con la única obligación de divertirse salen a la calle. Federico demuestra ser un joven indeciso y tímido que se deja llevar por lo demás aunque no podemos dejar de pensar si dejándose llevar Federico consigue una coartada para no cargar con la culpa que sus pecados le producen. Cuando despierta el sábado por la noche, después de un ataque epiléptico y de beber una ingente cantidad de alcohol, sólo sabe que algo horrible ha ocurrido entre El Chino, Fernanda y él. A partir de ese sábado la culpa le pesa como una losa, una culpa producida por un hecho que no recuerda pero que le produce dolor y vergüenza. Hasta que llega el domingo y, todos sabemos cómo son los domingos, largos y aburridos, un día que precede al terrible lunes y que nos obliga a recordar lo que ha pasado el fin de semana y a asumir las consecuencias.

Sábado, domingo es una novela que nos describe cómo son los recuerdos y cómo percibimos la realidad. En algún sitio leí que la mayoría de nuestros recuerdos no son ciertos, han sido magnificados o empequeñecidos, y esta es la atmósfera que se respira en la novela.

Así que si no queréis desperdiciar el fin de semana no dejéis pasar Sábado, domingo porque no dejaréis de leer hasta conocer qué es lo que hizo Federico y si os reconocéis en él. De esto no os arrepentiréis

viernes, 22 de marzo de 2019

Tres maneras de inducir un coma, de Alba Carballal. Un puzle perfecto


Tres maneras de inducir un coma es la primera novela que Alba Carballal escribe, que ha editado la editorial Seix Barral y que hoy, gracias a Babelio os recomendamos.

Federico es un perdedor que, sobrepasada la edad de la emancipación, vive con su madre en una televisión con piso. Tiene miedo a las alturas, al agua y a la vida en general. Mientras intenta saltar desde un trampolín en el Polideportivo de Chamberí recibe una llamada en la que le ofrecen un extraño trabajo.

Tres maneras de inducir un coma es un brillante collage en cuanto a la forma y en cuanto al fondo. Con muy pocos personajes, como si se tratase de una obra de teatro, se estructura una compleja trama en la que los giros argumentales no dan tregua.

El protagonista indiscutible es Federico que narra en primera persona gran parte de la historia. Es un tipo culto escondido en un chándal que observa y juzga lo que ocurre a su alrededor. No le gusta el mundo pero no tiene demasiado interés en cambiarlo y se deja llevar por las circunstancias sin mover un dedo por controlar su destino. En muchos aspectos me recuerda a Ignatius J. Reilly, el héroe de La conjura de los necios de Kennedy Toole, pero en una versión castiza y contemporánea. Su antagonista es Natalia Mendoza, hija de un rico empresario a la que no le tiembla la mano para conseguir sus objetivos. Ella sí que quiere cambiar las circunstancias en las que vive a cualquier precio. Alrededor de ellos giran unos personajes que, si bien no tienen el peso de estos, son imprescindibles; la madre de Fede, el padre de Natalia, Loli, la desvergonzada novia de Natalia, Susana el paño de lágrimas de Fede y Javier, el dueño del bar en el que sucede parte de la novela. Todos ellos viven en un mundo que parece ir en su contra, pero cada uno de ellos busca de manera completamente diferente su supervivencia.

Casi toda la novela está narrada en primera persona por Federico, pero él no es el único narrador. Otros personajes toman la palabra cuando tienen algo que decir, hay una parte narrada en tercera persona, hay guiones de televisión, hay voces internas de uno de los personajes, hay transcripciones de un juicio, cartas que uno de los personajes dedica a otro. Tres maneras de inducir un coma conforma un puzle perfecto en el que cada uno de los capítulos está escrito de la forma en la que debe ser escrita. Además las secuencias en las que se estructura la novela, están titulados como las novelas de caballería, no podía ser de otra manera con un personaje como Fede. Alba Carvallal divide la novela en secuencias que a su vez se dividen en capítulos cortos lo que da a la historia una rapidez increíble.

De cómo Federico conoció a Natalia, y de las cosas que ella le contó

Por otro lado, Tres maneras de inducir un coma es una novela de muchos géneros a la vez: humor negro, sátira social, novela negra, picaresca… qué más da.

Tengo que deciros que Tres maneras de inducir un coma es  una de las novelas que más me ha gustado en los últimos tiempos, una escritora joven ha conseguido con su primera novela dar una vuelta de tuerca a la ficción actual, tanto en la forma de narrar como en los temas que toca. No os la perdáis.

viernes, 15 de marzo de 2019

El caso Hartung, de Soren Sveistrup. ¿Quién juega con muñecos de castañas?

El caso Hartung es la primera novela de Soren Sveistrup, guionista de la famosa serie The Killing, que construye esta novela con potentes imágenes visuales y una velocidad vertiginosa en la acción.

Todo comenzó cuando el autor vio en la guardería de su hijo, niños haciendo muñecos de castañas y la imagen la pareció absolutamente siniestra. Él quería probar a escribir un thriller, él solo, sin todo el equipo que suele rodearle en las series.

Partimos de una historia principal, como un camino recto con múltiples bifurcaciones. A cada paso, cada vez que creen haber encontrado al asesino, surge una historia igualmente estremecedora. Las hay de abuso a menores, de enfermos con trastornos sexuales que se excitan viendo fotos de mujeres muertas…

La acción transcurre en Dinamarca, Copenhague, donde aparece muerta una mujer con una mano cortada y golpeada violentamente. A su lado, un muñeco de castañas.  Nada hay que ayude a la policía en la investigación del caso.
La pareja que investigará el asesinato es de lo más peculiar. Thulin, una mujer independiente, fuerte, acusada de ser adicta al trabajo y Hess un compañero que aparece rebotado de La Europol de La Haya y al que todos tildan de inútil. Al principio Hess da la sensación de que no quiere saber nada del caso y de que solo le importa volver a La Haya. Por eso, Thulin no cuenta con él. Pero poco a poco va dejando caer ideas quizás descabelladas pero que tienen sentido. Parece que nadie quiere que tenga razón.

La familia Hartung, un matrimonio y un hijo que aún no han superado la muerte de su hija, sobre todo porque aunque se detuvo al culpable, el cuerpo no se encontró nunca. Linu B se declaró culpable pero dijo no recordar qué había pasado o dónde enterró los trozos de la niña. La madre es la Ministra de Asuntos Sociales que vuelve al trabajo después de un año de baja.
Las cosas se complican cuando una segunda mujer aparece muerta con las dos manos cortadas y con otro hombrecillo de castañas. Pero en la castaña aparece la huella de Khristine Hartung. ¿Qué tiene que ver la niña con los asesinatos de estas mujeres?
Un tercer cadáver de una mujer hace que salten todas las alarmas. Lo único que tienen en común las tres mujeres es que tienen hijos. Pero ¿Por qué las castañas? ¿Por qué la huella de la niña en cada muñeco? Y sobre todo ¿cómo parar la escalada de mujeres asesinadas? ¿Cuál es el motivo del asesino?

Desde siempre me ha apasionado el Nordic noir, me gusta el ambiente frío que despide, tanto climatológicamente hablando como en el carácter de sus personajes. Pero si una cosa es común a todas estas novelas es la denuncia social y del sistema. En El caso Hartung la denuncia es claramente hacia los padres que no cuidan adecuadamente de sus hijos y al Estado que no sabe detectar estos casos ni ayudar a estos niños desamparados, abandonados a su suerte a veces con las peores familias de acogida que uno pueda imaginar.

Esta es una de esas novelas, que aparecen en nuestras manos de vez en cuando, que hacen que desees que llegue la hora de comer, no por hambre, sino para leer con avidez el siguiente capítulo. Además, aunque el caso queda totalmente cerrado, las historias personales de Thulin y Hess dan lugar a un segundo libro. No podéis dejar de leerlo.

sábado, 9 de marzo de 2019

La confesión de Joaquín Grau, de Gabriel Pérez Gómez, la tristeza de la guerra

La confesión de Joaquín Grau es la primera obra de Gabriel Pérez Gómez, periodista y doctor en Ciencias de la Información.

Nos encontramos en Biarritz en 1938. Un espía franquista, Joaquín Grau, profesional de la mentira, decide confesarse y entra en una Iglesia. El cura que le espera en el confesionario es español, es un nacionalista vasco, Don Elipio, de Rentería. Grau no sabe si es ético contarle todo lo que le va a contar, porque hay secretos del bando franquista. Entonces, el lector imagina a un espía antipático, duro, inhumano y a un cura intransigente y por tanto una confesión comparable a la guerra civil. Nada más lejos de la realidad. Grau necesita desahogarse, necesita contar todos sus recuerdos y que alguien le escuche. Efectivamente, nos vamos a encontrar con la confesión más anómala que podamos imaginar. Para nada se hace aburrida o densa. La prosa nos conduce con suavidad por distintos episodios de nuestra guerra.

Según nos cuenta el autor, todos los personajes menos los dos protagonistas son reales y “Todos ellos tenían sus razones y sus circunstancias”. Por las páginas de La confesión de Joaquin Grau veremos pasar gente como Agapito García Atadell o Ángel Pedrero, militares, políticos, el frente de Madrid, la vida en Marsella o la dulce Cataluña.

La novela nos hace entrar de lleno en la tristeza de una guerra “entre nosotros mismos”. El cura de Rentería se encuentra con una narración de carácter político, de escaramuzas de unos y otros para engañar al contrario, si bien en algunos momentos, todos se preguntan si el oponente no estará haciendo lo mismo.

No sé si el autor ha tenido una gran pericia al construir a Grau, no sé si Grau es un retrato de tantas personas de derechas de la época en cuya boca se ponen frases como esta:

“Y el Wodka era uno de los lugares más apetecidos, con un ambiente “poco republicano”, a pesar del nombre, cosmopolita, de gente bien vestida y mujeres arregladas, sin pinta de busconas ni de milicianas que han vuelto de no se sabe qué frente, con el olor propio de quien no se ha cambiado de bragas en el último mes”.

Yo, por el contrario,  agradezco que las mujeres no sean todas muñecas recién perfumadas que van a la Gran Vía a tomar un Martini y a entretener a caballeros desocupados, sobre todo si estás en medio de una guerra.

Es también patente en las charlas entre Grau y Don Elipio, la visión de los republicanos, todos, como estúpidos redomados que no saben lo que se traen entre manos y que parecen estar en el camarote de los hermanos Marx en vez de en una guerra. Si esperábamos que Don Elipio sirviera de contrapunto a la visión de derechas, estábamos equivocados. Porque Don Elipio se limita a escuchar y a recordarle de vez en cuando que “Me gustaría que fuera más claro al exponer los asuntos de los que usted se acusa”
No es hasta el final que sabremos de que se acusa Joaquín Grau : ”Me acuso de que, por mi torpeza, …”

Agradezco a Babelio y a la Editorial Espuela de Plata que nos haya dado la oportunidad de leer la novela de Gabriel Pérez Gómez.

ISBN 9788417146610
Fecha de publicación 01/2019
Editorial Ediciones Espuela de Plata
Colección Narrativa
Encuadernación Rústica
Número de páginas 352

viernes, 1 de marzo de 2019

La melodía de la oscuridad, de Daniel Fopiani. Un thriller oscuro bajo la luz de Cádiz

Después de Carcoma , Premio València Nova 2017, Daniel Fopiani acaba de publicar La melodía de la oscuridad, novela en la que nos presenta a un detective muy diferente a todos los que hemos conocido hasta el momento.

Adriano es víctima de un atentado de ETA y, ciego y desfigurado, vive alejado de todo lo relacionado con su anterior vida. Su único contacto con la realidad es su mujer, Patricia, a la que el atentado también le cambió la vida. Su ex compañero el teniente Román le pide ayuda, después de un terrible crimen que se ha producido en el Museo Arqueológico de Cádiz, Adriano encuentra así una manera de salir de la amargura en la que está inmerso y empieza a buscar con la Guardia Civil al primer asesino en serie que se conoce en Cádiz.

Los crímenes están perpetrados por un cruel asesino que reproduce los doce trabajos de Hércules. El lector sabe desde el principio quién es y cuáles son las causas que lo empujan a cometer estos asesinatos, así que puede centrar su atención tanto en la investigación de los guardias civiles como en las relaciones que se establecen entre los personajes.

Todos los personajes de La melodía de la oscuridad  viven sintiendo una terrible soledad. Adriano y Patricia no son capaces de ser felices a pesar del  amor que existe entre ellos. Él la necesita para todo pero a la vez le agobian los excesivos cuidados que Patricia le da. Desde el atentado se ha vuelto una persona arisca que no quiere salir de su propio mundo ni quiere enfrentarse a los problemas que su discapacidad le genera. Patricia es una mujer joven, que ama a su marido, pero que se da cuenta de que la melancolía de Adriano se ha apoderado también de ella. El teniente Román es un guardia civil que adivina la presión que va a suponer un asesinato tan mediático y busca ayuda en el compañero al que no ayudó tras el atentado. Alceo mató a sus padres en su juventud. Cuando conoce la leyenda de Hércules, el semidiós griego que después de matar a su familia logra expiar su culpa realizando doce trabajos, Alceo ve la manera de alcanzar el perdón y de desprenderse de la culpabilidad, cometiendo 12 asesinatos que representen los trabajos de Hércules.

 El protagonista que más interesante me parece es Acho, el perro guía, que toma el nombre del personaje de la saga de Stephen King, La torre oscura. El Acho de Stephen King es un animal, mezcla de perro y de mapache, que se convierte en uno de los componentes del grupo que  busca la torre que une los distintos mundos del universo King. El Acho de La melodía de la oscuridad es un perro que no sólo se convierte en los ojos de Adriano, también en los del lector, que conocerá parte de la historia a través de sus ojos. Acho será un miembro importante de la familia, un personaje sin el que Adriano no podría salir de su silencio. Acho es el único personaje que parece feliz, que no está solo, que no nota la tremenda oscuridad que envuelve al resto de los personajes y que consigue unir los universos de Adriano y de Patricia.

Así que no programéis más planes para este fin de semana y leed La melodía de la oscuridad. Daniel Fopiani ha escrito un thriller oscuro con un detective al que espero volvamos a ver.

Editor Espasa
Fecha de lanzamiento 08/01/2019
Colección Espasa narrativa
EAN 978-8467054200
ISBN 9788467054200
Número de Páginas 272

viernes, 22 de febrero de 2019

Solo los muertos, de Alexis Ravelo. Vuelve Eladio Monroy

Solo los muertos, de Alexis Ravelo acaba de ser reeditada por la editorial Alrevés y regala al lector, además de una edición muy cuidada, un relato corto llamado Los dos días del sapo.

En esta segunda entrega de la saga del carismático Eladio Monroy, nos encontramos con un personaje menos agrio que el protagonista de Tres funerales para Eladio Monroy, reseñada anteriormente en el blog, pero igual de impertinente e igual de cínico. Un hombre culto, arisco, maleducado y que defiende a los suyos con uñas y dientes.

En Solo los muertos, los dos gorilas que perseguían a Eladio en la anterior novela le encargan la aparentemente fácil misión de encontrar a un directivo que se ha escondido en Gran Canaria. Para evitar que revele todos los secretos que guardaba de la multinacional para la que trabajaba, Eladio debe buscarlo y descubrir sus pretensiones. Como no podía ser de otra manera encuentra a Héctor, que así se llama el desaparecido, descubre la causa de su huida y casi por casualidad se hacen amigos. Ambos comparten gustos literarios algo que hoy en día, dada la escasez de personal con el que hablar de literatura, une mucho y, claro, las decisiones que toma nuestro héroe siempre traen oscuras y violentas consecuencias.

Alexis Ravelo recupera algunos de los personajes de la anterior novela de Eladio Monroy. La relación con Gloria se ha hecho más fuerte, puede que sin que ninguno de los dos se haya dado cuenta. Los parroquianos del bar Casablanca siguen en el mismo sitio de la barra donde los dejamos, en fin, poco ha cambiado. Y Las Palmas sigue siendo una ciudad que se convierte en otro protagonista más de la historia, protagonista que muchas veces parece el propio Eladio hecho ciudad.

Solo los muertos es la historia de unos personajes que podríamos encontrarnos en cualquier calle, seres casi reales, cuyas historias, como nos pasa a todos, a veces les vienen grande. Unos perdedores que conocen el honor y la lealtad, aunque a veces alquilen sus principios.

“Al final, la posibilidad de ganar mil euros en diez días pudo más que sus deseos de tranquilidad”

También Ravelo aprovecha siempre los trabajos de Eladio para plantear una crítica social. En este caso serán las farmacéuticas las que harán que el lector se plantee dónde está la línea que separa el bien del mal. 

El ritmo de la prosa es el ritmo canario: lento, condensado y efectivo, pero esta cadencia no impide que, de repente, la trama se acelere y se llene del ruido de los puñetazos y de los disparos que Eladio da y recibe.

Pues ahora a leer todos Solo los muertos. Si es la primera vez que os vais a encontrar con este ex marino, os aseguro que vais a acabar buscando los demás libros de la saga. Ya me lo diréis.

Resultado del sorteo de Soy Rose Black


viernes, 15 de febrero de 2019

El hombre que nunca le haría daño a nadie, de Roger Rubio. Un protagonista que no decepciona


El hombre que nunca le haría daño a nadie, de Roger Rubio sencillamente me ha gustado mucho. Me ha atrapado y divertido a partes iguales. La novela trata de crímenes con un humor muy irónico que le da un toque casi de comedia. El planteamiento de la trama es muy original.


Félix Olivares es un hombre gris, aburrido nadie se fija en él. Su pasión es leer novela negra y esto deriva en un juego macabro en el que imagina el crimen perfecto. Pero sus planes se verán truncados.

Todo comienza al encontrarse el cadáver de una joven prostituta y a partir de ahí, empiezan a aparecer otros muertos. Olivares se presenta en comisaría para declararse culpable… porque todo sucede según él se había imaginado.
El inspector Domingo Campos trabaja con su compañera, la Subinspectora Begoña Ortiz. Ortiz es ambiciosa y sus compañeros le tildan de adicta al trabajo. Algo muy personal que le hará sentirse incómoda, se mezcla en esta ola de crímenes.

El inspector Campos está aburrido de su vida, de su pareja y de su trabajo, pero es el mejor. Sueña constantemente con otras vidas, sueños que siempre se rompen por algún suceso “la vida de pescador del inspector Campos había durado tres minutos y cuatro segundos”. Por no hablar de su intento de dejar de fumar que se convierte en una larga lista de motivos por los que debe volver a fumar.

La familia Casamitjana nos muestra que el dinero no hace la felicidad. Los hijos Rodrigo y Maite son niños muy problemáticos que han vivido una infancia de opulencia y soledad. El director de recursos humanos de su empresa no es otro que Olivares.

Una de las dudas más importantes es a quién realmente quería matar el asesino, ya que nada o casi nada tienen que ver unos con otros. Es claro que algunos son daños colaterales que intentan tapar al verdadero objetivo. ¿Quién es el asesino? A Olivares le meten y le sacan de la cárcel sin saber cómo ni por qué.

Hay un tema que sale con una de las víctimas que es el del abuso a menores. Dos mujeres de esta historia recuerdan cómo alguien les robó su primer beso, su primera vez y su vida. La forma de contarlo está tan conseguida que verdaderamente se nos ponen los pelos de punta: “se preguntó cuántos de aquellos trescientos catorce chicos y chicas habrían tenido que aprender también a disimular el pavor que les causaba el sonido de un pestillo cerrándose, a abstraerse de su cuerpo cuando era manoseado”. También se trata el maltrato escolar y las consecuencias que tiene en la víctima y su familia.

El hombre que nunca le haría daño a nadie se estructura en capítulos que no llevan un orden cronológico. Parte de la muerte de Brenda y te va guiando con subtítulos, 2 días antes de la muerte de Brenda, 4 días después, etc. Esto ayuda a que no nos perdamos en esta historia que dura 15 días y que transcurre en Barcelona. Se narra en tercera persona salvo los apuntes del diario de Helena que lógicamente se narra en primera.

La prosa tiene una cadencia muy especial, hipnótica quizás por las repeticiones de frases y estructuras.

Si queréis leer una buena novela de crímenes que además está muy bien escrita y es divertida, no os la perdáis. Veréis que Félix Olivares no defrauda al final.

Autor: Roger Rubio
Editor: B
Fecha de lanzamiento: 10/01/2019
Colección: La trama
EAN: 978-8466664622
ISBN: 9788466664622



viernes, 8 de febrero de 2019

Sorteo de Soy Rose Black


Soy Rose Black, de David Zaplana y Ana Ballabriga. Una divertida mezcla de géneros

Esta tarde se presenta en Cartagena la nueva novela de David Zaplana y Ana Ballabriga Soy Rose Black, novela publicada por Ediciones Versátil que recupera los personajes femeninos desinhibidos que tanto éxito tuvieron hace unos años. Rose nos recuerda a las protagonistas de Sexo en Nueva York o a la siempre desesperada Bridget Jones. Ahora la protagonista de esta trilogía de Helen Fielding y las protagonistas de la serie nos parecen un cliché, han pasado veinte años, pero Rose Black es una mujer actual a la que no le da miedo arriesgarse, que no necesita la ayuda de casi nadie y que no siente ninguna culpabilidad cuando lucha por sus sueños.

Rose Black trabaja en un bufete de Ibiza, tiene un novio guapo y rico, tiene tres amigas con las que comparte todos sus secretos. Sin embargo, cuando le organizan una fiesta para celebrar su 40 cumpleaños se da cuenta de que no es del todo feliz. Justo al día siguiente, la mujer de uno de sus clientes acude al bufete y le pide que busque pruebas que confirmen que su rico marido la engaña. Rose trata de acudir al investigador con el que trabaja habitualmente, pero este está de vacaciones. Rose ve la oportunidad que tiene de cambiar su vida, será ella quien investigue. A partir de ahí encuentra un ayudante un tanto peculiar, Toni, que le ayudará a bajar a la tierra y conocerá también a Marc Lobo, el policía que va a investigar la desaparición de su novio que tuvo lugar hace casi veinte años.

Soy Rose Black es un soplo de aire fresco en la novela negra actual. Alejada de los callejones oscuros y lluviosos de Madrid o Barcelona la protagonista se pasea por los mercadillos ibicencos y por los alborotados bares de la isla. Sus amigas, tan diferentes entre ellas pero a la vez tan parecidas se aconsejan, no siempre de manera acertada, se apoyan y se divierten. Antes de sufrir la crisis de los 40 Rose prefiere romper con todo y abrirse camino en un mundo desconocido para ella.

Los personajes masculinos son los personajes secundarios. Toni, que a pesar de empezar mal su relación con Rose acaba convirtiéndose en un divertido ayudante, es un contrapunto casi necesario para la inexperiencia de la aspirante a investigadora. Una persona acostumbrada a buscarse la vida que sacará a Rose del mundo glamuroso en el que está acostumbrada a moverse. Marc Lobo es el policía que continua la investigación de la desaparición de su novio. También empieza la relación con Rose de una manera desagradable, es complicado investigar una desaparición después de tantos años, pero acabará acercándose a ella.

Mientras leía Soy Rose Black pensaba lo diferente que es esta novela de La paradoja del bibliotecario ciego, la anterior novela de David Zaplana y Ana Ballabriga, reseñada también en el blog. La violencia que se describe en el anterior libro es brutal: violencia familiar, bulling, abusos… Soy Rose Black, por el contrario, es una historia llena de luz en la que una mujer se atreve a romper con una vida tranquila y asentada para buscar las emociones y la adrenalina que no encuentra en su acomodado mundo. Es una divertida mezcla de géneros: negro, romántico, humor…

Soy Rose Black es una novela negra y rosa, llena de vestidos blancos, hierbabuena y el color del Mediterráneo. Os recomiendo leerla si buscáis pasar un rato divertido y diferente. Yo ya estoy deseando que David Zaplana y Ana Ballabriga nos cuenten más historias de Rose Black

PD. Hoy publicamos las bases del sorteo de un ejemplar de Soy Rose Black, gracias a los autores y a Ediciones Versátil. ¡Suerte!

Nº de páginas: 248 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: VERSATIL
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788417451349