lunes, 22 de febrero de 2021

El salto de la araña, de Graziella Moreno. Un salto al vacío cuando no hay salida

Maya Velasco.


 El salto de la araña de Graziella Moreno no es un thriller más de los muchos que se publican hoy en día. Es una novela que nos hace replantearnos muchos temas fundamentales. Es una denuncia social. Es la historia de un crimen.

Agosto de 2018: Un policía novato se dirige a su primera escena de un crimen. Allí encuentra a Javi y a Alba, una joven pareja, desquiciados, locos y en un rincón a un niño, sentado en el suelo que tira con rabia su muñeco favorito.

Septiembre de 2019: Javi comienza a contarnos en primera persona su vida, y sobre todo cómo conoció a Alba, se enamoró de ella y como las cosas fueron sucediendo como sucedieron. Eso sí, hasta el final, no sabemos quién ha muerto.

Escuchar a Graziella Moreno en diversos medios, me ha ayudado a entender mejor la historia. Javi es un chaval que roba pequeñas cosas por deporte, trabaja en la empresa de exterminio de plagas de su padre, pertenece a una familia normal (si es que puede haber una familia “normal”). Alba es una chica que proviene de una familia desestructurada, guapísima, desequilibrada en ciertos aspectos.

Ahora bien, Javi insiste a menudo en que él nos cuenta su verdad, y que Alba probablemente tenga otra. Como aclara la autora, la verdad es muy relativa, no existe la verdad absoluta.

Javi y Alba, que tiene un hijo, muy pronto, son una típica pareja joven y alocada que se va dejando arrastrar por las circunstancias sin saber dar un paso adelante para tomar el control de sus vidas. Las drogas y el atractivo camino de la delincuencia como salida fácil a los problemas se instalan pronto en sus vidas para llevarlos, irremediablemente a la cárcel o al desastre, o a ambos.

O ¿realmente es que todos llevamos nuestro destino dibujado en la frente? “Cuando lo has perdido todo, solo te queda volver la vista atrás” Es esta también una novela en que el remordimiento de Javi nos hace simpatizar con él. Pero también hay momentos en que el lector se rebela porque desde nuestro cómodo sofá, la decisión más lógica es otra. Capítulo aparte, merece la historia del hijo que tiene que vivir en esta historia de mentiras, de discusiones, de violencia. Cada día vemos que los menores a menudo son quien pagan las malas decisiones de sus padres.

El salto de la araña, un momento en el que todos tomamos una decisión en nuestras vidas sin saber si nos llevará al cielo o al infierno, es una denuncia de cómo la sociedad puede influir en nuestras vidas y como nuestras decisiones, siempre, nos llevan a un sitio determinado:

“Porque nuestros actos tienen consecuencias, y los de Alba no iban a a ser la excepción. Y los míos, tampoco.

Magnífica novela.


viernes, 12 de febrero de 2021

Morir despacio, de Alexis Ravelo. ¿Quién maneja los hilos?

 Almudena Natalías.

Volvemos a encontrarnos con Eladio Monroy esta semana. Hoy os recomendamos Morir despacio (Al revés 2020), de Alexis Ravelo, uno de nuestros autores de cabecera. En ella el autor vuelve a darnos un puñetazo de realidad dentro de una novela. El protagonista se enfrenta a los ladrones de guante blanco que manejan los hilos de la sociedad y que están amparados por la prensa y por los poderes fácticos. Morir despacio ha sido reeditada en 2020 y, desde luego, la trama podría haber ocurrido hace sólo dos días.

Ernesto Barroso contacta con Eladio Monroy para que descubra si su hijo Víctor realmente se suicidó. A pesar de la oposición de su pareja y de la del hermano de la víctima, Eladio descubre que Víctor mantenía una relación amorosa con una periodista que murió accidentalmente el mismo día que él. Como a Eladio no le gustan las casualidades empieza a buscar respuestas y se topa de frente con un empresario que, en la sombra, maneja todos los hilos de la isla. 

Alexis Monroy, envuelta en una prosa aparentemente sencilla, hace una crítica feroz a los instrumentos del poder. En realidad ¿los políticos tienen en sus manos que la sociedad avance a una democracia perfecta o están limitados por grupos empresariales que compran su poder? ¿ la prensa es libre o está supeditada a las ideas de sus patrocinadores? Eladio Monroy lo tiene claro y no tiene miedo.

Después de las anteriores novelas de la saga Tres funerales para Eladio Monroy, Sólo los muertos, Los tipos duros no leen poesía llega Morir despacio, una novela en la que el protagonista ha cambiado. Ahora es más seguro y más frío pero sigue siendo un hombre comprometido con sus ideas y terco, si quiere resolver un misterio lo va a resolver cueste lo que cueste. Esta vez el lector va a encontrar menos golpes (algunos hay) y menos violencia, (pero haberla hayla).

Creo que la novela negra tiene que ser un reflejo de la sociedad tomando un delito como excusa y, en eso, Alexis Ravelo, es un genio. Creando personajes que parecen tipos sacados de cualquier calle de Las Palmas, hace una perfecta fotografía del tráfico de influencias y de la actual prensa que justifica lo que es injustificable.

Una novela de una saga que permite que los libros se lean de manera independiente sin que esto suponga ningún problema. Además, para los que lean la reedición la editorial Al revés ha incluido un magnifico relato del autor. No os lo podéis perder. 

Nº de páginas: 310
Editorial:
ALREVES
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788417847555
Año de edición: 2020
Plaza de edición: ES



viernes, 5 de febrero de 2021

Las jaurías, de Alberto Gil. Un pasado que nunca se ha cerrado

Maya Velasco.

Las jaurías de Alberto Gil es la historia de un viaje. Un viaje al triste pasado de las dictaduras de España y Portugal; un viaje a asesinatos nunca solucionados, pero, sobre todo, un viaje al interior de los personajes. Las jaurías, ha sido galardonada con el premio L`H CONFIDENCIAL DE NOVELA NEGRA 2020.

Abel Caballero, un experimentado periodista en paro y sin muchas habilidades informáticas, se encuentra en un punto de su vida, aparentemente sin retorno. A través de su hijo, conoce a Catarina, una fotógrafa portuguesa y se compromete a volver a investigar la muerte en 1965 del General Humberto Delgado y su secretaria, aparecidos entre Extremadura y Portugal.

Además, Catarina le pide ayuda para esclarecer la muerte del hermano de su padre, hecho luctuoso que destrozó su familia.


La perfecta prosa de Alberto Gil nos acerca a un episodio real de nuestro triste pasado, con las descripciones justas y los magníficos diálogos que hacen avanzar la trama con una soltura incuestionable. Descripciones a veces bellas y a ratos escalofriantes, como los escenarios en los que se encuentran los cadáveres, escenarios que todavía hoy conservan un tremendo ambiente.

Como desgraciadamente podemos constatar todos los días, ese turbio pasado nunca se cerró, igual que estos asesinatos, y la presencia del periodista y la fotógrafa despertará recelos de personajes oscuros que van tras ellos, advirtiéndoles de que no revuelvan el pasado

“Hay una especie de conjura universal a favor del olvido…Un propósito más o menos deliberado de que tos caigamos en una forma de amnesia y un estado de desamparo del que no somos conscientes”

Los temas que aborda Las jaurías no nos son ajenos. Las terribles dictaduras de Salazar y de Franco, que, aún terminada la guerra, siguieron sembrando los campos de víctimas, extendiendo un pesado silencio sobre los muertos. El contrabando entre ambos países tan común entre tantas personas que pasaban hambre y destrozaban su vida para ganarse la comida de su familia. Y, a su lado, los codiciosos que lo hacen por ser más ricos cada día.

Pero en mi opinión, Las jaurías es una novela de soledad. Abel, divorciado, mayor, parado, cuya única compañía son las visitas de sus hijos y una vieja libreta en la que sigue escribiendo sus artículos. Catarina, huérfana de una familia rota por una antigua tragedia. Por eso, este viaje será para ellos como un encuentro vital, que transcurre entre carreteras y bares, entre silencios y confesiones personales. La soledad de los muertos de los que ya nadie volvió a acordarse. La soledad de los perdedores, de los parados, de los madrileños que pasean por Malasaña.

El comienzo de la novela deja clara la intención del autor a través de una pintada en la pared: SIEMPRE PERDIENDO, JAMÁS VENCIDOS. Quizás una declaración de intenciones.

¿Y el porqué del título?: “La continua aparición de las jaurías en este trayecto por La raya dibuja un trazo invisible y misterioso entre el pasado y el presente. Entre perros reales y seres humanos transformados en alimañas”

Nº de páginas: 208
Editorial: ROCA EDITORIAL DE LIBROS
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788417968199
Año de edición: 2020
Plaza de edición: ES




viernes, 29 de enero de 2021

El buen padre, de Santiago Díaz. ¿Todo vale por defender a tu hijo?

Almudena Natalías.


Santiago Díaz acaba de publicar El buen padre (Reservoir Books 2021), un thriller que, después del éxito de su primera novela, Talión, promete convertirse en uno de los best sellers del año.

En un chalet de Madrid, la policía encuentra el cuerpo de una mujer cubierto de sangre. En la habitación de al lado,  su marido en estado de shock tiene un cuchillo en las manos. 

La inspectora Indira Ramos es una policía con un tremendo trastorno obsesivo compulsivo y una fama terrible entre sus compañeros desde que denunció a un compañero por saltarse las normas, recibe un extraño encargo de su superior. Un anciano se ha entregado a la policía en la puerta del Congreso asegurando que ha secuestrado a tres personas que contribuyeron al encarcelamiento de su hijo: la jueza que le condenó, el abogado que comenzó su defensa y una estudiante que testificó en su contra. Asegura que estas morirán, uno cada semana, si no descubren al verdadero asesino de su nuera. Y parece que va en serio.

Santiago Díaz vuelve a crear a una protagonista con una fuerte personalidad y capaz de enfrentarse a los problemas más difíciles. En el caso de la inspectora Ramos no se lucha contra la enfermedad, Indira lucha contra los millones de gérmenes que nos rodean, intenta evitar la enfermedad aunque esto le provoque muchos problemas.

Junto a la trama principal se desarrollan otras subtramas que no distraen al lector, enriquecen la historia. Los capítulos narrados en tiempo presente explican la evolución de la investigación y convierten al lector en un personaje más. Los capítulos narrados en pasado narran las circunstancias que han llevado al anciano a secuestrar y, quizás, asesinar a tres personas y por qué son estas personas las que han sido secuestradas.

El buen padre tiene todos los ingredientes de un buen thriller, tiene capítulos cortos, es rápido, lleno de diálogos, con personajes con los que, a pesar de sus extrañas circunstancias, es fácil empatizar, tensión sexual y un reloj marcando el tiempo que tienen para encontrar al verdadero culpable, tic, tac, tic, toc…

Por otro lado, Gonzalo, el acusado de asesinar a su mujer, nos muestra lo difícil que puede ser la vida dentro de la cárcel. Extorsiones, palizas, asesinatos todo lo que puede convertirse en una pesadilla para un inocente.

Si bien creo que Talión es una novela más potente, es indudable que El buen padre es un thriller que no da respiro y que, a la vez, hace que nos planteemos hasta dónde hay que llegar para defender a un hijo y si la honestidad recalcitrante es una virtud. Ya me diréis. 


Nº de páginas: 416
Editorial: RESERVOIR BOOKS
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788417910990
Año de edición: 2021
Plaza de edición: ES


viernes, 22 de enero de 2021

La editorial, de Toti Martínez de Lezea. Luchas, secretos y odio

Maya Velasco.


La Editorial (Erein 2020), de Toti Martínez de Lezea es la nueva novela de la autora en la que se aleja de su habitual género histórico.

La editorial vasca Egurra ha conseguido crearse un hueco importante en el mundo de los libros a costa de mucho esfuerzo familiar. Pero cuando empiezan a morir de forma aparentemente natural, los miembros de esta familia, las alarmas empiezan a encenderse.

Es esta la historia de una familia vasca bien situada, a través de los miembros de las distintas generaciones He agradecido mucho que se incluya el árbol genealógico, porque a veces te ayuda a situarte. Tenemos a la matriarca, Nieves, muy mayor, una mujer de carácter, inteligente. Con la muerte de su hijo mayor, Gervasio, que dirige la empresa, ella apuesta por un hombre de negocios para sucederle, con el consiguiente disgusto de su hija, Mercedes, dominante, arcaica, cerrada y ambiciosa. 

Los temas principales de La editorial son la crítica al mundo editorial, la literatura en general, el machismo aún vigente en nuestra sociedad y la corrupción de las clases políticas.

Es importante, por supuesto, la crítica al mundo editorial, pues se nos muestran con claridad los premios amañados, los autores famosos a los que se les reescriben los libros, la publicidad engañosa, y todo un mundo de tejemanejes: “La literatura había caído en manos de meros mercaderes de libros que no leían y a quienes lo mismo daba publicar una buena obra que un infumable tocho de ochocientas páginas al que le sobraba más de la mitad, el caso era vender”

Los políticos no quedan en mejor lugar, se habla de su corrupción, de negocios públicos con intereses propios, de contrataciones a dedo… nada nuevo en la actualidad de nuestro país.

En La Editorial se insiste a menudo en el auge de la novela negra en nuestros días, y la autora incluye en esta historia una trama oculta que van desmadejando Nieves y su bisnieto Iker, el “adulterino”. Esta faceta pone de manifiesto los secretos y rencores más profundos en la historia de la familia.

Margaret, escritora inglesa de novela histórica, es, en mi opinión, el reflejo de la misma Toti. A ella no le interesa la Historia contada por Reyes y poderosos, sino por la gente de a pie, que también escribe el devenir de los tiempos. Y esto es lo que hace Toti Martínez de Lezea en esta novela: reflejar la historia de una familia, con sus problemas, sus personajes y sus alegrías.

En esta familia, son muchos los hombres infieles, situación a menudo consentida por sus mujeres que lo ven como un mal menor. Juan Ignacio, mantiene dos familias en paralelo: la de su matrimonio y la que mantiene con Itziar, un amor juvenil con quien tuvo a su hijo Iker, al que todos llaman el “adulterino”. Pablo es un mujeriego empedernido. Su padre, un hombre insignificante, también tiene sus deslices… Hay un gran componente machista en La editorial: ”Una lástima, en efecto, caviló, que a él le hubiera tocado vivir una época en que las mujeres se creían iguales a los hombres. No lo eran, ni tampoco eran más inteligentes”

Los personajes de la familia están bien construidos, algunos adorables, muchos odiosos. La parte familiar del libro es amena y muy fácil de leer. Pero más allá de lo anecdótico, denuncia las luchas internas por el poder, los odios largo tiempo guardados, los secretos más ocultos.

Os recomiendo para estos días de frío intenso leer La Editorial, cómoda, fácil de leer, amable, con su pizca de amor, muerte, historia, intriga… y más

Nº de páginas: 336
Editorial EREIN
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788491096221
Año de edición: 2020
Plaza de edición: ES


viernes, 15 de enero de 2021

La tetera de Russell, de Pablo Sebastiá Tirado. Una distopía con soluciones matemáticas

Almudena Natalías. 

La tetera de Russell (Reino de Cordelia 2020)  es la última novela publicada de Pablo Sebastiá Tirado. Después de Reikiavik el
autor publica una distopía que desarrolla un thriller futurista con misterios matemáticos y, lo más importante, con los misterios filosóficos que ha tenido siempre el hombre.

La tetera de Russell es la más conocida teoría planteada por Bertrand Russell. En ella se explica que una tetera de porcelana orbita en el espacio alrededor del sol. Es tan pequeña que ningún telescopio puede verla. En principio parece una idea absurda, sin embargo, el filósofo afirmó que si la existencia de esta tetera se explicara en textos antiguos y se inculcara en las escuelas, no creer en ella sería una excentricidad y el escéptico se convertiría en un sujeto buscado por los inquisidores. ¿Quién tiene que demostrar entonces la existencia de Dios (o de la tetera)? ¿Los que creen en él o los que no creen?

Madrid 2072. España, después de pasar una guerra civil, es una potencia científica mundial. El centro de Europa, Germania, es un estado dictatorial en el que la religión calvinista rige todas y cada una de las leyes humanas y se han convertido en la amenaza terrorista mundial.

Hipatia es una joven matemática que lidera la investigación de un proyecto que busca poder enviar un mensaje en tiempo cero a cualquier punto del universo, Deus ex machina. Además de los resultados de las pruebas, Hipatia comienza una apasionada relación con Adolf, un emigrante que intenta integrarse en la sociedad española y dejar atrás las rígidas enseñanzas que recibió en Germania.

En la España del futuro los problemas, en esencia, siguen siendo los mismos problemas de la España actual y de la España pasada. La búsqueda de Dios a través de los medios que sean necesarios. En La tetera de Russell la ciencia se va a convertir en la vía que va a dar sentido a la vida y que va a dar respuesta a las eternas preguntas del ser humano.

El mundo que refleja La tetera de Russell es sociopolíticamente muy diferente al mundo actual, pero los ciudadanos parecen tener las mismas preocupaciones que nosotros. La búsqueda del sentido de la vida sigue siendo la prioridad de los ciudadanos del futuro. A pesar de vivir en una sociedad agnóstica y a pesar de que los preceptos religiosos sean perseguidos los hombres y las mujeres de la España de 2072 se sigue aspirando a buscar respuestas. Hipatia es una mujer que sigue viviendo en un mundo de hombres, aunque todo ha cambiado casi nada parece distinto.

Pero no podemos olvidar la ironía que impregna todas las novelas de Pablo Sebastiá Tirado. Mientras leemos cualquiera de ellas no podemos dejar de sonreír en muchos de los capítulos. Pensar en un Madrid en el que la conciliación familiar se impone por ley, en un país en el que el futbol femenino triunfa y un mundo en el que los migrantes escapan de la Europa del norte, tiene su aquel.

La tetera de Russell, por tanto, es una historia que nos hace meditar sobre la esencia del ser humano. A pesar de los avances científicos el hombre no ha cambiado tanto. El olvido del pasado, la soberbia de creerse el centro del mundo, el miedo al diferente, la eterna búsqueda de respuestas son aspectos que no han cambiado desde la creación del universo. ¿Tendrá razón Pablo Sebastiá Tirado? Os va a gustar.

Nº de páginas: 248
Editorial: REINO DE CORDELIA
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788418141300
Año de edición: 2020




viernes, 8 de enero de 2021

La noche de plata, de Elia Barceló. El recuerdo de unas navidades terribles

 Maya Velasco.


La noche de plata de Elia Barceló narra el pasado y el presente de la vida de la comisaria Carola Rey Rojo. Aunque creo que no es imprescindible etiquetar todas las novelas, no me parece una novela negra aunque haya muertos, culpables y policías.

La acción se sitúa en Viena. Carola tras un fracaso profesional ha pedido una excedencia y acepta el encargo de examinar una biblioteca heredada por un diplomático. Años atrás, estando de vacaciones con su primer marido, raptaron en un mercadillo navideño a su hija de 8 años, Alma, que nunca volvió a aparecer. Paralelamente, aparecen en el jardín de una casa un cadáver de un niño. El amigo de Carola Wolf Altman será el encargado de la investigación. Por si todo esto no fuera suficiente casualidad. El padre de la niña aparece en Viena con su mujer para revivir ese horrible suceso.

Los personajes principales de La noche de plata son Carola y Wolf, entre los que empieza a aparecer algo más que una amistad.

Carola es una mujer inteligente, policía, psicóloga infantil y además bibliotecaria. Más no se puede pedir. No ha superado la muerte de su hija, arrastra como una losa el dolor. Su segundo marido ha muerto, su hijo Julio aparece con una estrafalaria novia inglesa y ella se obsesiona con el fallecido dueño de la mansión. Todo en él le parece atractivo. Como sería de esperar, colabora en la investigación de los cadáveres de niños que siguen apareciendo en el jardín.

Altman es un policía cercano a la jubilación que se encuentra muy solo y que poco a poco se va enamorando de Carola. Eficiente, sensato, amable, nada del policía duro que va pegando mamporros.

Los demás personajes no tienen especial significación. Van y vienen, intervienen más o menos pero no se nos dan muchos datos de ellos.

Como ya dije, aunque hay investigación policial, más que una novela negra, es la historia de Carola contada por un narrador omnisciente que además da voz a los distintos personajes, para dejarnos ver sus opiniones y reacciones. Sin embargo, la intención de la escritora que no puede ser otra que la denuncia de la explotación infantil al servicio de depravados llenos de dinero y de la peor materia de la que se pudiera dotar a un ser humano.

Encuentro un excesivo uso del llamado recurso Deux ex machina. Demasiadas casualidades para descubrir al autor de tanta muerte y tanta miseria. Carola y su exmarido aparecen en Viena precisamente antes de las Navidades, y precisamente cuando después de muchos años aparecen un montón de cadáveres de niños allí. ¿Por qué el hijo de Carola jamás ha sabido de la muerte de su hermana? El policía encargado de la investigación es un antiguo amigo de la comisaria. Y más casualidades que no puedo desvelar por no descubriros el final. Tampoco se puede obviar el recuerdo de Reina Roja en cuanto al tema y ciertos detalles.

Nº de páginas: 512
Editorial: ROCA EDITORIAL DE LIBROS
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 788417968182
Año de edición: 2020
Plaza de edición: ES




viernes, 18 de diciembre de 2020

El ángel negro de John Verdon. El esperado regreso del detective David Gurney

Maya Velasco.


El ángel negro de John Verdon es el esperado regreso del detective David Gurney, estrella de la policía de Nueva York.

David Gurney es un detective de homicidios retirado del Departamento de Policía de Nueva York. Hace unos años se retiró para vivir en el campo con su esposa, Madeleine, trabajando como profesor en la Universidad. Su mente es lógica y excepcional.

Sin embargo, este retiro se ha visto a menudo perturbado por casos complicados y mediáticos en los que de una u otra forma ha tenido que investigar. Esta vez es un antiguo compañero el de le mete de lleno en el caso.

En una zona residencial, aparece muerto un millonario que dirige toda la vida del pueblo, Angus Russell. Todos los indicios apuntan a Billy Tate, un bala perdida, que, casualmente, murió el día antes de cometerse este asesinato. Y eso no es lo peor, sino que Tate va caminando por el pueblo como un auténtico zombie, matando y amenazando aquí y allá. La policía le busca sin resultado, pero Gurney sospecha que hay algo más que no logran determinar.

Harrow Hill es un pueblo pacífico, de ricos. Pero tras esta fechada se esconden multitud de odios que agitan la comunidad y a los que Dave tendrá que ir enfrentándose:

“Larchfield es un pozo de mierda repulsivo”

Sin embargo, cuando se da el caso por cerrado, después de presentar los hechos y las pruebas al fiscal Gurney afirma: “No lo veo claro. Hay algo que me incomoda”

La máxima de Gurney es “NO CREAS NADA. NO CONFÍES EN NADIE. CUESTIONALO TODO.”

Solo puedo decir que esta novela es como La matanza de Texas, los muertos crecen a cada página. ¿Qué se puede hacer cuando la mayoría de los sospechosos y de los implicados están muertos? Verdon demuestra una vez más que es un maestro a la hora de dar otra vuelta de tuerta. El caso parece estar aclarado en tres momentos diferentes, pero Gurney siempre pide algo más:

“En los casos en los que había trabajado a lo largo de su carrera, a veces se habían producido giros imprevistos, pero esto parecía otra cosa. Lo trastocaba todo. ¿Se habían equivocado de plano desde el principio en sus hipótesis?”

Como en casi todas las novelas anteriores, Gurney se verá secundado por su amigo y detective Hardwick y por la sensatez arrolladora de Madeleine. Y como en casi todas las ocasiones anteriores, su casa y su mujer se verán en peligro ante la visita del asesino.

Los crímenes se alternan con las preciosas escenas de la naturaleza que nos ofrece el apacible retiro de nuestro protagonista: flores, espárragos, gallinas…

Para los amantes de Verdon, prepararos para uno de sus mejores y más movidos casos, para los que nunca lo han leído, preparados para lo imprevisto.7

Editor: Roca
Fecha de lanzamiento: 19/11/2020
Colección: Thriller y suspense
EAN; 978-8417968250
ISBN: 9788417968250
Encuadernación: Tapa dura
Nº de páginas: 480 páginas




viernes, 11 de diciembre de 2020

En el otro bolsillo, de Laura Balagué Gea. Lo que escondemos en el otro bolsillo

Almudena Natalías.

Laura Balagué Gea acaba de publicar En el otro bolsillo (Erein 2020) que es la tercera novela, tras Las
pequeñas mentiras
y Muerte en las estrellas que protagoniza la oficial de la Ertzaintza Carmen Arregui.

María Prados, auxiliar de enfermería de un centro de salud de Donostia, aparece muerta con un golpe en la cabeza. Todo apunta a que es un asesinato. Carmen Arregui y su equipo se hacen cargo de la investigación pero pronto descubren que no saben por dónde empezar. Los conocidos de la enfermera la describen como seria y trabajadora pero nadie parece saber nada de su vida fuera del centro médico. No tiene aficiones conocidas y no tiene amigos conocidos, solo parece tener dos sobrinos a los que adora.

Carmen es una mujer con una personalidad desbordante, comprometida con su trabajo y con su familia.  Conoce a sus compañeros y ha aprendido a trabajar con ellos, sobre todo con Fuentes, un ertzaina de la vieja escuela que choca frontalmente con ella, pero que también la complementa. Su familia es una familia tradicional. Se lleva muy bien con su marido, sus hijos les consideran unos viejunos que no saben nada de la vida, pide consejos a su madre y su hermana le pide consejos a ella. 

En el otro bolsillo se nos plantea cuál es la imagen que tenemos de nuestros allegados, qué sabemos realmente de ellos y qué saben ellos de nosotros. Los investigadores descubren que la víctima guarda muchos secretos y sabe perfectamente qué mostrar de ella misma en cada momento. 

La lectura de esta novela es muy ágil. La trama es aparentemente sencilla. Es una historia que cualquiera podría encontrar en las páginas de sucesos, alejada de reliquias milenarias, detectives alcohólicos y asesinos superdotados a los que les gusta jugar al gato y al ratón. Los personajes de En el otro bolsillo toman pintxos en San Sebastián y discuten entre ellos. Analizan las pistas con las que cuentan y ponen en común sus ideas. Acostumbrados a historias enrevesadas y a detectives de películas he agradecido encontrarme con personajes que parecen reales, cuyas preocupaciones se parecen a las nuestras y que viven una vida alejada de los efectos especiales.

Esta ha sido la primera novela que he leído de Laura Balagué Gea pero os aseguro que no va a ser la última. La saga de Carmen Arregui nos trae historias independientes, por lo que no es necesario leerlas en orden pero si os hacéis con En el otro bolsillo os aseguro que vais a querer leerlas todas. Ha sido un soplo de aire fresco, ya me contaréis.

Editor: Erein
Fecha de lanzamiento: 19/10/2020
Colección: Cosecha roja
EAN: 978-8491096429
ISBN: 9788491096429
Encuadernación: Tapa blanda
Nº de páginas: 304 páginas


viernes, 4 de diciembre de 2020

La noche del caimán, de Diego Ameixeiras. Una novela negra brillante y calculadamente frenética

Manu López Marañón

LA NOCHE DEL CAIMÁN. Diego Ameixeiras. Fondo de Cultura Económica (2020)

Diego Ameixeiras, autor de «La noche del caimán», nació en Lausana, Suiza, en 1971, pero se crió en Ourense. Escribe en gallego y con su primera novela traducida al castellano, «Dime algo sucio» (Pulp Books, 2010) –saludada con excelentes críticas–, consigue el Premio Especial del Director de la Semana Negra de Gijón. Desde entonces mantiene un nivel de producción constante dentro del cual podemos destacar: «Matarte lentamente» (2015), «Conduce rápido» –finalista del Premio Hammet 2017– y «La crueldad de abril» (2018), editadas todas por Akal. Traducido también al catalán, alemán e italiano, Ameixeiras es colaborador de La Voz de Galicia y ha probado en el género teatral: su pieza «O aniversario» (2016) tuvo una lectura dramatizada en Santiago de Compostela en la que participaron actores profesionales. «La noche del caimán» apareció primero con el título «A noite enriba». Cinco años después, y publicada por la editorial mejicana Fondo de Cultura Económica, llega (por obra de su mismo autor y una colaboradora) la versión al castellano.


David Goodis (1917-1967, Filadelfia, Pensilvania, USA) fue un escritor de novela negra al que se considera «de culto» porque, aunque le sobraba calidad, nunca tuvo la repercusión de un Chandler o un Hammett. En el capítulo 13 de la primera parte de su novela, Ameixeiras cuenta cómo Goodis pronto renunció a ser escritor de prestigio para convertirse en uno «de verdad». En 1933 toma la decisión de dejar Hollywood (una carrera prometedora, la popularidad, el glamur) para volver a casa de sus padres y cuidar de un hermano esquizofrénico. Sus mejores libros (el más conocido en España es «La senda tenebrosa» por su adaptación al cine, en 1947, con Humphrey Bogart y Lauren Bacall) hablan de la soledad y el fracaso. A pesar de vender más de un millón de ejemplares con «La chica de Cassidy» su autor acaba convirtiéndose en una persona complicada, enigmática, a la que nadie, ni su biógrafo (el francés Philippe Garnier, autor de «Le vie en noir et blanc») conoce a fondo. Traducido por Gallimard Goodis encandila a los existencialistas franceses porque «sus personajes siempre atienden a un principio moral y están dominados por un destino trágico sin perder nunca la dignidad». Ese fatalismo llama la atención de la nouvelle vague; así, la película de François Truffaut «Tirad sobre el pianista» (1956) es una adaptación de su novela «Shot the piano player». No por casualidad, un personaje de «Made in USA», Jean-Luc Godard (1966), se llama David Goodis.

La alargada sombra de Goodis planea sobre el protagonista de «La noche del caimán», –el escritor Ricardo Barros–, a quien hallamos peleando duro con una novela de 350.000 caracteres que no logra cuadrar. Lo que peor encuentra es su final, mediocre, repleto de adjetivos innecesarios e insípidos diálogos que abochornarían al maestro Goodis. Mientras, el editor –Antón Malvido– exige a Ricardo poner fecha de finalización a esa novela, que él considera interesante por no encontrar en ella cabida para aburrimientos ni pedanterías. Pero su autor (que calcula en unos meses lo que necesita para corregirla) no desea comprometerse. Malvido entonces se niega a darle un anticipo y le avisa que no recibirá un euro hasta que la obra esté en las librerías. Barros, con serios problemas para llegar a final de mes, sufre una gran contrariedad.

                                                          David Goodis (1917-1967)


El asimismo escritor Vicente Mallón (de novelitas de quiosco sin repercusión y firmadas con seudónimo –Vincent Malone–), que ya no publica porque «se le secó la fuente», sobrevive pergeñando al por mayor monografías de cualquier tema (en su aparición inicial lo encontramos ocupado con los indios: sioux, apaches, cheyennes…). Mientras atiende la congoja de Ricardo piensa que su amigo «está en esa clase de momentos en que ve alterada su capacidad para la conversación y sólo es capaz de debatir consigo mismo sobre el estado general de sus angustias». Cuando por fin se calla, Vicente aconseja a Ricardo que para acabar el libro viaje a Filadelfia, y que, una vez allí, pise con provecho esas mismas calles del autor al que tanto admira y sirve de modelo. También acaba por confesar Vicente cómo, para su gusto, la novela de Barros adolece de demasiados tiempos muertos: «tienes demasiada prisa por publicar algo que merece madurar más en tu cabeza».


En estos coloquios entre escritores, en capítulos como el 2 de la segunda parte (el 10 es igualmente sustancioso) donde, por ejemplo, Ricardo explica cómo la soledad extrema es una herramienta indispensable para acometer la escritura, o cómo su vida sólo alcanza su sentido último a través de la lógica de la ficción, o, incluso, desvelando a Vicente que en la conversación silenciosa con uno mismo habita una plenitud más extraordinaria que en la vida social; en diálogos de semejante enjundia yo encuentro lo más imperecedero del libro. Con las reflexiones de dos autores tan diferentes a la hora de crear «La noche del caimán» ha osado pisar los terrenos de la metaliteratura. La metaliteratura, resbaladiza temática esta a la que, cada vez más, se acogen narradores autodenominados «rompedores», un engrandecimiento que –en las más de las ocasiones– suele deberse a algún tornillo con exceso de lubricado que los hace derrapar. Puesto el punto final, estos virtuosos del ego envían, confiados, a las editoriales unos fárragos a años luz de su pretendida genialidad... que solo la disponibilidad económica de algunos hace que acaben… en la autoedición. 


La dilatada experiencia de Ameixeiras no sólo elude el peligro sino que enriquece el texto con la metaliteratura de marras, logrando de paso que entre, y por la puerta grande, en el género negro. Es la primera vez que encuentro semejante mixtura dando señas de identidad a una novela, si bien no extensa (111 páginas), sí con elipsis y profundos subtextos que exigen dedicar más tiempo a cavilar sobre lo leído que el invertido durante la lectura en sí.


Obsesionado con la escritura de Goodis Ricardo sigue comparándose con el maestro, desesperado por no alcanzar su nivel. Por otra parte Malvido encuentra ahora precipitado el desenlace, al que cree faltan 30 hojas: «algunas reacciones de los personajes son excesivamente mecánicas», alecciona al cariacontecido autor, «su psicología es muy limitada, no parecen estar vivos. Hay que provocar un giro inesperado en los acontecimientos». Luego, ya en su casa, tras tener sexo con su amiga Selma Varela (yonqui, veinteañera, atractiva, una femme fatale con rasgos bondadosos) Ricardo fantasea junto a ella cargarse al editor asestándole 30 puñaladas (una por cada hoja que falte). Esta relación dialéctica entre autor y editor me recuerda a la que mantenían director y productor en la película «Fellini, 8 ½» (donde Guido Anselmi se serenaba imaginando ahorcado a su despiadado productor).


Ricardo hace caso a Vicente y deja Ourense para viajar a Filadelfia y rematar allí su novela, que ha titulado «La muerte borrará tus ojos». Es una parte esta que exige participación, la activa intervención del lector para moverse con soltura entre realidad y ficción, apostando fuerte por una u otra, y siendo, en todo momento, consciente de la posibilidad de errar.

                               Humphrey Bogart y Lauren Bacall en «La senda tenebrosa».

Las desazones literarias de Ricardo, que no disminuyen en Filadelfia (todo lo contrario), esos sinsabores creativos –tan bien plasmados siempre por el escritor Ameixeiras– son acompañados ahora por una trama policíaca en la que intervienen expeditos traficantes de droga (Preston Stanfield y Chalky Williams), una detective de la Brigada de Homicidios del Departamento de Policía de Filadelfia (Florence Thompson), asesinos portorriqueños, la misma Selma de Ourense (a quien hallamos aquí convertida en activa bisexual que controla la ruta de los dealers que pasan heroína), taxistas sin paciencia a la hora de cobrarse, camareras negras de carnes desbordantes (como Lindsay, por la que tan atraído se siente Ricardo), pistolas Glock 17, tijeras afiladas, la policía científica e inacabables interrogatorios policiales... A la vez que estas crónicas –plagadas de referencias cinéfilas y de novela negra clásica– se despliegan ante nuestros atónitos ojos, en paralelo, Ricardo Barros batalla encarnizadamente con su texto. Sigue lejísimos de estar conforme… bien que, como declara la camarera Lindsay: «trabaja día y noche sin parar. Es lo único que parece dar sentido a su vida»... 

Policía de Filadelfia.


El capítulo 17 –último de la tercera parte, también de la novela– sirve para que Diego Ameixeiras resuelva su intriga a la manera norteamericana, cerrando sin fisuras un doble crimen, para, poco después, sorprendernos más con el inesperado destino de Ricardo Barros y su obra, en inglés «Death will erase your eyes». Con todo esto Diego perfila un negrísimo texto que me atrevo a definir como brillante y calculadamente frenético. Han pasado dos días desde que lo terminé. Aún estoy dándole vueltas.


El escritor y sus fantasmas ensamblados a una investigación criminal en Pensilvania. Condensado y arriesgado salto sin red. «La noche del caimán» es una novela diferente que me tiene hechizado. Ya me dirán.

ENTREVISTA CON DIEGO AMEIXEIRAS


Resulta original y diferenciador que hayas introducido aleccionadoras reflexiones sobre el proceso de escritura en una historia policíaca que tiene su desarrollo y desenlace en Filadelfia. Un mal ensamblaje podría haber generado historias inconexas, libros paralelos, pero te has ocupado bien de que haya retroalimentación y unidad.

Es la primera vez que encuentro una fusión entre metaliteratura y noir. 

¿Cómo has llegado a ella?

Quería jugar con el género y homenajear a algunos nombres de la época dorada de la novela negra, en especial a David Goodis. Todo ello sirviéndome de un escritor que pretende darle forma a su gran novela y atraviesa un montón de padecimientos. La escribí como una especie de divertimento y, aunque es una historia bastante oscura y desesperanzada, creo que ese componente lúdico está presente en la historia.


¿Tuviste algún precedente que sirviera de punto de partida?

Rubem Fonseca, por ejemplo, es fascinante. Recuerdo el impactó que me causó el juego de referencias que establece con Isaak Bábel en «Vastas emoções e pensamentos imperfeitos», que es portentoso. 


¿Ha sido complicado coronar este reto literario que abre nuevas puertas a un género tan exhausto, sobre todo en España, como es el negro?

Escribir una novela siempre supone esfuerzo y concentración, pero fue divertido trabajar en ella, pese a que es una historia en la que no brilla demasiado la luz. Utilizar a un escritor como protagonista me ahorró mucha documentación porque es un oficio cuya psicología conozco de primera mano. Creo que me ayudó bastante no marcarme como punto de partida una pretensión metaliteraria que podría inclinarlo todo hacia la pedantería. Simplemente, quería hablar de un escritor y sus fantasmas a través del olvidado David Goodis.


Tus novelas, y «La noche del caimán» no es excepción, suelen tener extensión de novela corta, pero a ningún crítico se le ocurriría definir así tu última obra. De ella yo he salido con sensaciones, por intensidad y viveza, de haber acabado un tocho de por lo menos 500 hojas.

¿Te ha llevado trabajo condensar, de manera que el proceso no parezca artificioso ni menos aún resultado de la pereza, las tramas de «La noche del caimán»?

Siempre hay razones para pulir y recortar los textos al máximo. Es algo que forma parte del proceso de escritura. Me sale de un modo natural, no es algo forzado. Pero es posible que, en ese sentido, algún día me lleve la contraria. Hay que rebelarse también contra uno mismo.


Dada la indudable pegada de ambas historias, ¿tuviste la tentación de darles más páginas para su desarrollo?

Mi idea inicial era escribir una novela breve en la que confluyesen varias tramas y todo estuviese condensado al máximo posible. Si me hubiese alargado más allá de las cien páginas creo que se perdería cierto espíritu tenso que hay en el texto. Me gustan esas películas de serie B, por ejemplo, que lo cuentan todo en setenta minutos, rápido, al grano. Y con finales abruptos.


Esta novela, ¿es más fruto de una capacidad de síntesis que solo se logra tras escribir durante años, o, más bien, procede de una inacabable serie de correcciones?

Corrijo mucho y creo que soy bastante lento escribiendo. Hay días en los que salen varias páginas casi por arte de magia y otros en los que no hay manera de sacarse un párrafo de encima. Lo mejor, me parece, es cuando no ocurre ni lo uno ni lo otro y consigues un cierto equilibrio: trabajar a favor de la historia.


Hablemos de David Goodis, autor norteamericano y figura tutelar de Ricardo Barros, tu protagonista. Había oído hablar de Goodis, elogiosamente, a tu colega Paco Gómez Escribano, que cuenta cómo descubrió algunas obras suyas en mercados de segunda mano (parece que si vas a una librería preguntando por el bueno de David te ponen la misma cara que cuando algún desubicado solicita mi novela). Vamos, que como no sea por un golpe de fortuna en los puestos de libros de alguna plaza Nueva (como las de Ourense o Bilbao), las posibilidades de conocer a este gran escritor son casi nulas. Y así nos va…

¿Cómo entras en contacto con David Goodis? 

A través de la ediciones de Versal y de la colección «Black» de Plaza & Janés que dirigía el gran Xavier Coma. Antes de internet, en las librerías de segunda mano de cualquier ciudad que visitaba. Lamentablemente, la mayoría de sus novelas están descatalogadas en castellano. Y viendo por primera vez en televisión, supongo que en aquellas noches del Cine Club de La 2, «La senda tenebrosa», la adaptación de la novela que dirigió Delmer Daves. Más tarde, cuando ya lo había leído bastante, llegué a «Vidas difíciles», el ensayo de James Sallis que habla también de Himes y Thompson.


¿Te parece un escritor tan bueno e influyente como han podido ser para el género Raymond Chandler, Jim Thompson o James M. Cain?

No es tan conocido y creo que no ha tenido tantos seguidores, quizás porque no encaja en cierto estereotipo del noir más duro y violento. Pero es una suposición mía, seguro que equivocada, porque no soy ningún especialista en la historia de género. Me atrajo mucho su poética de la fragilidad y la derrota. Su manera de observar a los perdedores, a los últimos en todo, a los que se agarran a su última oportunidad.


Goodis tiene una bibliografía bastante amplia, solo una pequeña parte ha sido citada en nuestra reseña. 

En el caso de que un lector pudiera tener al alcance la totalidad de su obra, ¿qué novela elegirías para él como más representativa de su mundo narrativo?

Me vienen a la cabeza «La calle de los perdidos» o «Fuego en la carne», por ejemplo. Pero tendría que releerlo a fondo para poder quedarme con una. Más que una novela, destacaría algunas de sus descripciones, llenas de brillo poético. Y su capacidad para crear atmósferas. Como curiosidad, estaría bien poder leer en castellano «Retreat from Oblivion», una novela que escribió con poco más de veinte años y en la que cuenta, entre otras cosas, la historia de un brigadista que combate contra el fascismo en la Guerra Civil.


¿Puedes nombrar ahora escritores de género negro, y de otros géneros, que te influyan a la hora de escribir no solo esta última novela? ¿Serían los mismos con los que disfrutas a un nivel puramente lector?

Cité antes a Rubem Fonseca, que juega en una liga superior, pero podría seguir con Bill Ballinger o Charles Williams, por citar a dos estupendos coetáneos de Goodis a los que volví mientras escribía la novela. 


¿Te pasa como a Ricardo Barros con David Goodis? ¿Tendrás un escritor de cabecera que te sirva a la vez de modelo y guía?

No llego hasta ese punto de obsesión, por suerte. Sería poco saludable. Es mejor repartir la admiración entre varios.


En uno de sus diálogos Ricardo y Vicente hablan sobre escritores que nunca pisaron el territorio sobre el que novelan, y ponen como ejemplo de semejante abstención al inglés James Hadley Chase. Ricardo Barros acepta el consejo de su amigo y se traslada a Filadelfia para intentar concluir una novela que se le resiste de manera contumaz. 

¿Eres partidario de la exploración sobre el terreno para mejor ambientar las tramas?


Sí, claro. Aunque con la imaginación se va a todas partes, bajar a la calle ayuda mucho. Y algunas cosas tienes que verlas o vivirlas.


¿Qué crees que aporta a una narración esa ambientación sobre lo visto frente a otra que opte por inventársela? 

Una visión más profunda, supongo. No es fundamental, pero creo que la experiencia directa ayuda a darle un brillo especial a lo que cuentas. Aunque es cierto que siempre acabas hablando de lo mismo: el amor, el paso del tiempo, la amistad, la muerte. Y de esas cosas todos sabemos bastante. Nadie se libra de estar sobreviviendo a una gran herida.


A Ricardo en Filadelfia las cosas no se le arreglan: el mismo grado de complicación que ya tenía en Ourense para concluir su obra lo encuentra, y amplificado, en las calles de la ciudad más poblada de Pensilvania...

¿Qué supone Filadelfia para «La noche del caimán»?

Porque es la ciudad de David Goodis el viaje de la novela tenía que acabar allí. El protagonista quiere acercarse a la verdad más íntima del novelista que admira, y solo puede encontrarla en las calles que pisó.


Ricardo Barros ejemplifica bien al escritor que sufre durante el proceso creativo. Vicente sin embargo, quizás por la escasa envergadura de sus novelitas, disfruta incluso facturando anodinas monografías. Supongo, me corriges si no es así, que escribiendo «La noche del caimán» tu disfrute, si lo hubo, no debió ser grande. La condensación argumental, sus subtextos, la mentalidad problemática del protagonista, así como el posterior frenesí al que conduces a la novela debieron crearte, además de dificultades técnicas, un agobio considerable... 

¿Estoy en lo cierto? ¿Es la novela de mayor complejidad técnica que hayas publicado?

Es un puzle con saltos en el tiempo que pide una lectura atenta. Ojalá que los lectores tengan esa paciencia con el juego que quise plantear. Creo que al final todo encaja y que la historia me pedía una escritura en pequeños fragmentos, aparentemente inconexos, pero unidos por una especie de bruma que despejamos al final.


El personaje femenino más importante (con permiso de la detective Florence Thompson, muy eficaz pero más de una pieza), Selma Varela, es desconcertante de principio a fin. La presentas, en la primera página de tu novela, metiéndose un pico de heroína y su deambular, tanto en Ourense como en Filadelfia, resulta extraño, fantasmagórico. Amiga de Vicente y amante de Ricardo resulta bondadosa y hasta sumisa con ambos escritores con lo que se rompe bastante su trazo de femme fatale.

¿Puedes contar cómo creas a Selma y la importancia que das a este personaje dentro de las tramas que conforman «La noche del caimán» y en las que participa de importante manera? 

Supongo que haber escrito una novela en la que el protagonista es un escritor maduro y atormentado, en plena crisis, que es seducido por una jovencita peligrosa, debería ser una buena razón para retirarme el saludo. Pero el juego con el tópico y el lugar común puede ser muy divertido si se consigue darle una vuelta y buscas la complicidad con el lector a través de lo que ya se ha contado mil veces. Cuando te pones a ver «Foxy Brown», por ejemplo, tu predisposición no es la misma que cuando ves «Sacrificio». Selma es una especie de femme fatale del giallo italiano, culta y viciosa, entre la inocencia y la crueldad más absoluta, siempre al borde del precipicio. Y además le gusta Patricia Highsmith. Hay que quererla.


No quiero terminar esta entrevista sin preguntarte por proyectos futuros. 

¿Estás escribiendo algo nuevo?

Estoy en ello, aunque todavía no sé muy bien hacia dónde me llevará. 


¿Vas a insistir en esta original mezcla entre metaliteratura y novela negra o tu próxima obra transitará por distintos senderos?

La metaliteratura, si puedo llamarla así, se acaba con «La noche del caimán». Pero soy muy mitómano, así que no descarto que en algún momento pueda repetir algún juego semejante.



                                                                    Diego Ameixeiras

viernes, 27 de noviembre de 2020

La puerta, de Manel Loureiro. El regreso a la tierra y a la leyenda

Maya Velasco.

La puerta de Manel Loureiro es una excelente historia, su primer thriller después de dedicarse al
género fantástico.

El principio es sencillamente aterrador. En plena tormenta, dos operarios de molinos de viento suben al Monte Seixo, en Galicia y encuentran una muchacha muerta y rodeada de ofrendas junto a la Puerta de Alén (del más Allá).

Raquel Colina, Guardia Civil de Madrid, es informada de que a su hijo Julián, víctima de un cáncer atroz, le quedan semanas de vida. La desesperación de una madre la hace buscar una salida, en creencias populares y la lleva a pedir el traslado a Viascón e instalarse en una pequeña aldea de una deshabitada zona de Galicia, Fosco.

Las dos historias se unen cuando Raquel junto con su compañero Juan Vilanova, empiezan a investigar este extraño suceso de resonancias sobrenaturales.

Juan es un gigantón que se hace querer desde el primer momento. Casi todos los personajes de esta novela son enternecedores por distintos motivos.

Esta novela es un regreso de Manel a su tierra de origen, a las leyendas que escuchó en casa de sus abuelos, a la naturaleza verde y lluviosa de Galicia. Y un homenaje a la ciudad de Pontevedra. El amor a esa naturaleza llena esta historia. Manel logra crear atmósferas inquietantes, empapadas, parece que realmente la niebla nos está rodeando.

Encuadrada en la corriente actual de la novela negra española, que huye de las grandes ciudades habituales para trasladarse a zonas rurales y cuyos protagonistas son policías, o guardias civiles. Y, por otra parte, podemos relacionarla con las primeras novelas negras europeas donde empezaron a introducirse elementos fantásticos, de la novela gótica, en tramas que solían ser totalmente racionales.


Esta es uno de los principales temas de La puerta. La lucha entre razón y fe. Raquel es una persona muy racional y metódica en su trabajo, pero tras sucumbir a la tentación de acudir a una curandera para salvar la vida de su hijo, empieza a ver cosas a su alrededor que parecen desafiar a su racionalidad. La Santa Compaña, los ritos funerarios celtas, extraños seres que susurran y desaparecen, alucinaciones… todo ello la lleva a pensar que alguien está jugando con ellos:

“Detrás de cada leyenda, por muy disparatada que parezca, siempre se esconde un trozo de verdad”

El otro es el día a día de una madre rota por el dolor y de un niño de nueve años que sabe perfectamente que tiene los días contados. Creo que todos los lectores, pasan las páginas angustiados esperando que ocurra un milagro, venga de donde venga que salve al niño, sabiendo además que esto es imposible.

Sin duda, La puerta es un thriller magnífico con un final cerrado y muy doloroso que nos deja con ganas de un segundo episodio de Raquel Colina:

“La vida y la muerte están entrelazadas de una manera tan densa que no hay que sentirlas, sino abrazarlas cuando toca”

Hoy en día, sigue habiendo personas que creen en la Puerta de Alén y que siguen dejando ofrendas a sus pies.

Nº de páginas: 352
Editorial: PLANETA
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788408233206
Año de edición: 2020
Plaza de edición: BARCELONA


viernes, 20 de noviembre de 2020

5 Jotas, de Paco Gómez Escribano. Ladrones de guante blanco en Canillejas

Almudena Natalías.


Paco Gómez Escribano acaba de publicar 5 Jotas (Alrevés 2020), una historia negra, tan negra como los cerdos que le proporcionan al Sr. Sánchez Romero Carvajal los mejores jamones de bellota del mercado.

El Charli se ha gastado sus últimos 30 euros en el pagar el funeral de uno de sus colegas en la bodega del barrio. Pero al rato le dan un soplo. Va a convertirse en ladrón de guante blanco y para ello necesita el cerebro privilegiado de su colega El Banderines. El Banderines ha salido hace años de Canillejas, pero el barrio imprime carácter y, después de tener algunas dudas y de incluir en el grupo al Pestañas, el mejor jáquer del barrio, empieza a organizar el mayor robo realizado jamás a un almacén de jamones.

El cerebro del atraco es el Banderines. Un veterano que ha logrado salir del barrio y que vive en el centro de Madrid organizando reuniones de Tuppersex que le dan pingües beneficios y que le permiten beneficiarse a casi todas las compradoras, un comercial entregado que se dice. Su coeficiente intelectual, enfocado al mundo del hampa, le permite formar un grupo digno de las mejores historias patrias de atracos. Ya le hubiera gustado al Dioni participar en él.

El Charli es un perdedor nato. Separado de su mujer y sus hijos vive como puede en el barrio pero sigue manteniendo sus sueños aunque solamente a ratos.

El Pestañas es su primo. Ha crecido encerrado en su cuarto bebiendo Coca colas y se ha convertido en un jáquer de los buenos “un nota de esos que puede entrar en el ordenador de la CIA y reventarlo, no un nota de esos que sabe manejar Word y Facebook”.

Así que los tres se reúnen en el reservado del bar del Piraña a dar forma al mayor robo de jamones de la historia. Nada puede salir mal.

Paco Gómez Escribano reinventa la figura del ladrón de guante blanco. Arsenio Lupin, El Santo y Fantomas, figuras aristocráticas con una inteligencia superior y una elegancia innata, se convierten en 5 Jotas en un travesti superdotado de Canillejas con querencia a la cerveza y a la comida china y los diamantes y las antigüedades se convierten en esta historia en jamón de bellota. Dónde va a parar.


También recupera en esta novela al narrador omnisciente que no sólo nos cuenta la preparación del robo, el momento del robo y sus consecuencias, sino las vivencias del dueño del almacén y de su mujer y las consecuencias del atraco en ellos. 

En esta ocasión, Paco Gómez Escribano, nos saca un poco de Canillejas y nos enseña los bares del centro, los chalets de los barrios privilegiados y los polígonos de fuera de la ciudad, magníficos escenarios para conocer a ritmo de Blues, pero la esencia de sus novelas sigue llenando cada capítulo de 5 Jotas.

Así que preparad una cerveza con sus aceitunas y unas tajaditas de jamón del bueno y poneos a leer 5 Jotas. Ya me lo agradeceréis.

Nº de páginas: 304
Editorial: ALREVES
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788417847494
Año de edición: 2020
Plaza de edición: ES



viernes, 13 de noviembre de 2020

La oscuridad que conoces, de AmyvEngel. Unos personajes que intentan comprender su vida

Maya Velasco.


La oscuridad que conoces de Amy Engel es una de las novelas negras de actualidad.

Últimamente, se publican cantidad de novelas negras que podríamos calificar de mediocres, sin embargo, La oscuridad que conoces además de ser la típica noir rural y domestic noir con los habitantes de la zona, los policías, los buenos y los malos, es la historia de una mujer, de su pasado y presente y de cómo la vida puede asestar golpes cada vez más fuertes. La narración en primera persona hace que se profundice en los sentimientos de la protagonista, sobre todo en el dolor que significa la pérdida de un hijo.

En una población de los montes de Ozark, aparecen muertas dos niñas de doce años, brutalmente asesinadas. Izzy Logan, hija de un matrimonio bien situado y Junie, la hija de Eve Taggert. Eve es nuestra protagonista. Una mujer cuya madre es drogadicta, borracha y todo lo peor que uno se pueda imaginar. La infancia de sus hijos fue durísima, a veces sin comida y a menudo educados a golpes. Esto hizo que Eve y Cal, policía, se apoyasen y se hicieran inseparables.

El lugar donde transcurre la historia nos muestra también esa oscuridad. Las viviendas a menudo son caravanas destartaladas en medio del monte, llenas de suciedad y de borrachos, la gente malvive de la droga, los policías están metidos hasta el cuello en asuntos oscuros…

Tras una adolescencia al borde de lo peor, Eve se queda embarazada y su hija Junie, será quien la salve del desastre. Ella no quiere que la infancia de su hija sea como la suya y quiere protegerla de su propia oscuridad. Hasta que aparece muerta y decide averiguar quien la mato para poder vengarse. Según avance la investigación, empezaremos a saber más cosas sobre la vida de Eve, sus amores, quienes la apoyaron, quienes la hundieron…

Amy Engel bucea con maestría en las relaciones humanas, especialmente entre madre e hija, ese lazo que, a pesar de los golpes, nunca se rompe. Profundiza en cómo la infancia nos marca para siempre y nos hace ser quien somos de adultos: “Y entonces me di cuenta de que algunas cosas siempre terminan volviendo a tu vida, por mucho que desees haberlas dejado atrás para siempre”

La verdad se intuye según va avanzando la historia, si bien es cierto que no queremos creérnosla.

En fin, que no es una novela de crímenes más pues profundiza en la psicología de los personajes, unos personajes que intentan entender sus vidas, a menudo sin éxito.

Nº de páginas: 296
Editorial: SUMA
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788491294108
Año de edición: 2020
Plaza de edición: ES
Traductor: LAURA VIDAL SANZ