viernes, 22 de octubre de 2021

El olvido que seremos, de Héctor Abad Fanciolince. Una obra esencial en la literatura de Colombia

          Maya Velasco.

El olvido que seremos de Hector Abad Faciolince es la historia novelada de un asesinato en Colombia, de todos los asesinatos en Colombia. Es la historia de un padre bueno, entregado y amoroso contada por su hijo, sin odio, sin ánimo de venganza. Es todo un acto de amor hacia su padre y hacia su patria.

Cuando leemos un libro, hacemos nuestra la historia, la reinterpretamos, a cada uno nos dice una cosa. El olvido que seremos me ha conducido irremediablemente al asesinato de mi propio abuelo, defensor de la cultura universal y de los derechos humanos, liberal, maestro, torturado y muerto por los disparos de un grupo fascista secundado por los poderes oficiales.

Héctor Abad Gómez fue profesor de Medicina en la Universidad de Antioquía, Colombia, fundador de la Escuela Nacional de Salud Pública, médico, asesor de salud en distintos países. Su hijo, escribe su historia 20 años después de su muerte, cuando se ve capaz de describir su dolor con palabras: ”Es una de las paradojas más tristes de mi vida: casi todo lo que he escrito lo he escrito para alguien que no puede leerme, y este mismo libro no es otra cosa que la carta a una sombre”

La primera parte del libro se centra en el relato de la historia familiar. Héctor es el niño mimado de su padre, un niño rodeado de mujeres: cinco hermanas, su madre, las cuidadoras y una monjita. Esta parte del relato recuerda lejanamente a Gabo en su casa de Arataca. Durante el día sus influencias serán las de su madre, mujer liberal, decidida, fuerte y católica. Por la noche con la llegada de su padres, la balanza se ajusta y se ve inmerso en un mundo científico de realidades probadas y lecturas de las mejores enciclopedias. Héctor adora a su padre, y su padre a él, y el lector va vislumbrando la personalidad del médico. Un hombre liberal que lucha por los derechos humanos, el derecho a la salud de todas las personas, el acceso al agua potable y a la vacunas. Es criticado tanto por el Gobierno de derechas como por el de izquierdas, ya que él odia el radicalismo y la violencia venga de donde venga.

Cuando le jubilan a la fuerza, empieza a alcanzar más notoriedad participando de marchas, denuncias en prensa y en la radio a la situación política de Colombia, señalando a los asesinos que empiezan a matar a cualquier opositor.

¿Qué nos transmite El olvido que seremos? Una situación muy parecida a la de España en la guerra y posguerra. Grupos fascistas y paramilitares que sistemáticamente acaban con la cultura, con todo el que piensa distinto, con todo el que no se pliega a sus mandatos. Asesinatos cobardes como el de Héctor Abad, al que descerrajan varios tiros cuando acude al velatorio de su amigo…asesinado aquella misma mañana trágica del 25 de agosto del 87. La denuncia de la violencia sin límites que desoló Colombia en los ochenta amparada por el Estado, que contrataba paramilitares a veces amparados por la policía.


Una de las fortalezas de este relato, es la sinceridad que transmite la prosa de Héctor Abad, hijo. No sólo nos cuenta las bondades de su padre como médico y ciudadano comprometido sino que reconoce que su padre cometió muchos errores, que a menudo se dejó engañar por gente que le utilizó para su propio beneficio. Este libro no es un acto de venganza, en ningún momento se busca, no hay actitud de odio, solamente la triste laxitud que provoca la pérdida temprana e injusta e innecesaria de su padre.

Como escritor, el autor del olvido que seremos no deja de mostrar el amor a los libros que le transmitió su padre:”Los libros son un simulacro de recuerdo, una prótesis para recordar, un intento desesperado por hacer un poco más perdurable lo que es irremediablemente finito”

Hay importantes elementos literarios en esta obra: Las coplas de Jorge Manrique son una especie de esquema para la narración, las loas a la vida de su padre que de nada sirven a la hora de la muerte, donde todos somos por fin iguales. Y él lo asume con el típico esticismo castellano. Bellísima la insinuación del poema de Poe, Anabelee: la vida de la familia Abad era tan bella y tan feliz, que el cielo no tuvo más remedio que mandarles el desastre, el dolor y la muerte. Y como no, los versos de Borges que encontró en el bolsillo de la camisa ensangrentada de su padre muerto, tirado en el suelo: “Ya somos el olvido que seremos”.

Creo que esta en una obra esencial en la literatura de Colombia que nos atraviesa con un dolor irremediable


viernes, 15 de octubre de 2021

La profecía del desierto, de Ana Ballabriga y David Zaplana. Una vuelta de tuerca a la novela histórica

Almudena Natalías.

Una semana después de que nuestro compañero Manu López Marañón nos recomendara de manera tan
entusiasta Tras el Sol de Cartagena no podíamos dejar de recomendar en el terrario La profecía del desierto, también escrita a cuatro manos por Ana Ballabriga y David Zaplana, una novela diferente que nos sumergirá en el mundo islámico y que nos enseñará detalles de esa cultura que nos van a sorprender.

La historia comienza con un crimen, un tiroteo y una huida espectacular que nos promete una historia con tintes futuristas. Mahmed, un cetrero que trabaja para un príncipe saudí, despierta junto al cuerpo de una joven asesinada. Tras intentar sacudirse una brutal resaca llaman a la puerta y un uniforme gris comienza a dispararle. Esto es solo el principio. A partir de este momento Mahmed sólo contará con la ayuda de Nur, una joven bailarina, y con su toghrol Mitra, una rapaz, casi mitológica, que actúa como su más fiel escudero. A partir de ese momento tendrán que custodiar y descifrar una antigua carta escrita por un maestro sufí, que esconde los secretos más buscados del Islam. Pero el futurismo del principio se verá salpicado por el pasado de una cultura milenaria llena de leyendas y de secretos.

Acostumbrados a buscar el Arca de la Alianza, el Cáliz de Cristo, la Sábana Santa, La profecía del desierto nos invita a descubrir una de las reliquias de mundo musulmán. Con una magistral documentación Ana Ballabriga Y David Zaplana nos descubren aspectos desconocidos de esa cultura: las facciones que lo componen, las leyes medievales que lo rigen, el papel de la mujer y el papel del hombre y las diferentes formas de interpretar los textos sagrados.

La historia no da tregua al lector. La persecución por conseguir la carta nos llevará desde Granada a Arabia Saudí, Egipto e Irán y nos mostrará, dejándonos sin aliento, las maravillas de esta cultura milenaria. 

La profecía del desierto me recordó aquella película de los 90, Tras el corazón verde en la que Michael Douglas y Kathleen Turner, un aventurero y una escritora de novela romántica, recorren la selva buscando una esmeralda. Nur y Mahmed también son muy diferentes entre sí. El, un cínico seguro de sí mismo y con inagotables recursos, ella, una joven musulmana, feminista que lo único que quiere es encontrar a su hermana. Ambos protagonizarán escenas de violencia, huidas accidentadas, humor, atracción física y mucha aventura.

No sé qué más puedo decir para que leáis La profecía del desierto, quizás que es otra vuelta de tuerca en las novelas de aventuras, que es un thriller lleno de acción con personajes que os arrastrarán con ellos a los más maravillosos paisajes y con Mitra, el mejor amigo que un hombre podría tener. Ya me contaréis. 


viernes, 8 de octubre de 2021

Tras el sol de Cartagena, de Ana Ballabriga y David Zaplana. Un espejo donde vemos nuestra verdadera cara

Manu López Marañón

TRAS EL SOL DE CARTAGENA. Ana Ballabriga y David Zaplana. Amazon Publishing (2018)


Los autores de «Tras el sol de Cartagena», Ana Ballabriga (Candasnos, Huesca, 1977) y David Zaplana (Cartagena, Murcia, 1975), además de escribir sus obras a cuatro manos, son un matrimonio con dos hijos. Publicada por vez primera en 2007, «Tras el sol de Cartagena» goza de una segunda oportunidad gracias a Amazon Publishing, que la ha reeditado. Su siguiente novela es «Morbo Gótico» (Amazon, 2010) a la que siguen «Ningún escocés verdadero», con la que han ganado el Premio Literario de Amazon en 2016, y «La paradoja del bibliotecario ciego». A principios de setiembre de 2021 Ana Ballabriga y David Zaplana publican «La profecía del desierto» (Umbriel editores), una novela que aúna misterio y aventuras en un thriller que nos transporta al mundo árabe. Esta pareja literaria, interesada también en el mundo audiovisual, fundó su propia productora en 2006 –ADN Visual– con la que han obtenido varios premios por cortometrajes y relatos.


El «Sol de Cartagena», digámoslo ya, es un pendiente helenístico vestigio de la civilización mastiana. En el capítulo 16 la celadora del Museo Arqueológico donde está expuesta la joya explica al protagonista, el historiador Ginés Paleto, cómo «su técnica de ornamentación, propia de la orfebrería mediterránea, se usó entre el año 2000 AC hasta el siglo III AC». En un número del Noticiero de Cartagena de 1968, fecha en el que el pendiente fue hallado en el Anfiteatro Romano de la ciudad, Ginés lee una completa descripción de la joya: «Un anillo con borde dentado del que cuelgan cuatro cadenillas rematadas por otras tantas campánulas. La decoración granulada con oro soldado puede darle un significado de talismán».


El robo de este pendiente por dos adolescentes alocados –Luis e Ismael– en busca de dinero fácil para sus vicios, pone en marcha una frenética búsqueda, en la que los principales personajes de la novela persiguen la joya para su propio provecho. Solo Irene y Ginés tienen motivos personales, no crematísticos, para hacerse con ella, aunque, llegado el momento, tan solo Irene sabrá mantener ese altruismo, ya que Ginés flaquea y a él también cegará la avaricia.

                                             El Museo Arqueológico de Cartagena


La animada lucha para hacerse con un objeto valioso vertebra «Tras el sol de Cartagena» y presenta dos bandos bien diferenciados. Por un lado tenemos a la educadora Irene, que trabaja en La Senda (ONG dedicada a reciclar laboralmente a jóvenes problemáticos), junto al historiador y coleccionista de antigüedades Ginés Paleto (con amplios conocimientos de informática, que le serán muy valiosos); y por el otro está Antonio Galindo, «El Escombro», el más importante constructor de Cartagena, quien, apoyado por su esbirro de confianza Pepe «La Mole», un armario viviente, quiere apoderarse del pendiente helénico, pasando por encima de quien haga falta. El magnate sabe que más importante que por su valor, la joya lo es por lo que gracias a ella puede descubrirse…


El pendiente pertenece legítimamente a Ginés por una tradición familiar para su salvaguarda (una saga que se remonta al siglo XVI, reinando Felipe II y con la Inquisición a pleno rendimiento); tradición esta que sus tías han pretendido ocultar para que no se descubra el vergonzoso pasado de su abuela Eulalia. Pero su avispado sobrino, gracias a una tenaz investigación, acaba desvelando las miserias de su familia. Aun siendo legítimo dueño de la joya, durante el transcurso de «Tras el sol de Cartagena» –y apoyado por la eficaz Irene– Gines debe esforzarse para hacer valer su derecho a la propiedad. Entre unos y otros, a modo de eslabón y jugando un aprovechado papel, siempre al tanto para sacar ventaja de la situación, tenemos al mendigo Aurelio, «El Napias».


En esta vibrante novela de aventuras a ritmo de bien cuajado thriller, Ballabriga y Zaplana dan con el tono adecuado de suspense. No lo logran mediante monótonas persecuciones de automóviles y sus consabidos tiroteos, sino más bien –en una tradición muy hitchcokiana– gracias a dosificados engaños y trampas que van sucediéndose, así como al inminente peligro de sufrir daños físicos que durante gran parte de la novela persigue a Irene y Ginés.


Unos diálogos abundantes e inteligentes, vivos en definitiva, sirven a ambos autores para definir a los protagonistas de su novela (que representan cada estrato social de Cartagena), empleando para ello, y no pocas veces, réplicas en forma irónica e incluso directamente humorística. La posibilidad para triunfar o fracasar que tiene cada uno de los personajes deseando a cualquier precio ese valioso objeto que anhelan no acaba de desvelarse hasta el final: en efecto, el lector está obligado a leer el epílogo del libro para enterarse dónde acaba el «Sol de Cartagena»...

La recuperación de la joya durante los once días que dura la narración (del 29 de agosto al lunes 8 de setiembre de 2003) se oxigena con subtramas nada artificiosas. Así, las de la inminente boda de Irene con su novio –Miguel–, la de la extraña vida familiar de Ginés con sus dos tías –Carmen y Rosell–, que en ocasiones parece una película de Fernando Fernán-Gómez, y, desde luego, con el propio devenir histórico del pendiente, el cual, partiendo de la antigua Grecia y pasando por el siglo XVI, alcanza hasta la Guerra Civil española para desembocar en el Museo Arqueológico de Cartagena… De donde finalmente es robado con amenazas y violencia. Siguiendo con Hitchcock, y para los amantes de su cine, es difícil no ver en la joya un macguffin literario pronto susceptible de ser puesto en tela de juicio sobre su real valía…


Y es que, al igual que Dashiell Hammet en «El halcón maltés» (así como John Huston en su fiel adaptación al cine de 1941), Ballabriga y Zaplana juegan intencionadamente –y con fructíferos resultados– con esa «materia de la que están hechos los sueños». Que en el caso de «Tras el sol de Cartagena» resulta ser las posibilidades de riqueza derivadas del pendiente… En efecto, además de por su valor, nos enteramos de cómo es una pieza más apetecible si cabe porque conduce, a quienes van tras ella, a lo que podría ser una realidad nada soñada; al contrario: bien sólida y en forma de noble metal… 

 

                                          Dashiell Hammet, autor de El halcón maltés y 
                                          la adaptación de la novela dirigida por John Huston 


Bajo la apariencia de novela de aventuras trepidante, Ballabriga y Zaplana terminan brindándonos un tratado sobre la avaricia y la codicia. Y retratan a un ser humano ofuscado en la eterna explotación de los valores materiales que lo arrastran, convirtiéndose en ejes centrales de su triste existencia, y, que al final, tan solo resultan ser un medio para desarrollar sus viles anhelos (encendiendo la pasión e impulsividad del odio, la desconfianza e incluso la enemistad entre seres queridos). El extravío materialista, más constante y duradero en «El Napias», pero presente sobre todo en «El Escombro», es padecido también –de forma solo pasajera– por Ginés Paleto, quien se ve arrastrado por un delirio del que Irene huye, aterrorizada.

 

                                                             La pistola Luger de Ginés Paleto

Creo que su fascinante galería de personajes es lo más logrado de «Tras el sol de Cartagena». La contraposición de unos caracteres de ficción tan diversos y extremos completa un soberbio estudio psicológico de la naturaleza humana que sirve a los autores para plasmar con crudeza unos sentimientos (codicia y avaricia sobre todo) que, a lo largo de la evolución del ser humano, no solo no han decrecido, sino que sufren un proceso acelerado de acentuación, y más durante este siglo XXI que nos sacude duro desde sus inicios.


«Tras el sol de Cartagena» es una novela que, al tiempo que un fino estudio sobre tanta fútil ambición, desarrolla una tragedia humana verdadera. No se trata aquí de una tragedia del hombre luchando con su conciencia, sino más bien de otra de tipo existencial: la del ser humano poseído por los deseos nacidos del trato social que pueden convertirlo («El Napias», «El Escombro», Ginés en un momento dado) en unos redomados villanos, mientras que sobre otros, como Irene, los transforman en personas tolerantes, comprensivas (y al mismo tiempo lúcidas) para poder afrontar decisiones que no terminen en caminos indeseados.


El temple narrativo de Ana Ballabriga y David Zaplana en «Tras el sol de Cartagena» nos pone ante un espejo donde vemos nuestra verdadera cara, relacionándolo con la misma espina dorsal de la civilización humana, con esa inescapable necesidad que tenemos de convivir unos con otros y obrar en consecuencia.


                                              La cripta de la ermita de San José, donde tiene lugar
                                              el desenlace de Tras el Sol de Cartagena


ENTREVISTA CON ANA BALLABRIGA:


No pocos hemos sentido la tentación de escribir con otra persona a la que admiramos. Algunos, como vosotros, habéis caído de lleno en ella y ningún lector de «Tras el sol de Cartagena» va a lamentarlo. Desde esa novela y hasta la última, aparecida el pasado mes, no habéis dejado de publicar libros escritos a cuatro manos. Con vuestro permiso, trato de sacaros algo sobre esta peculiarísima forma de afrontar la creación literaria. ¿Cómo os planteasteis escribir al alimón «Tras el sol de Cartagena»?

Comenzamos a escribir a cuatro manos una novela anterior a «Tras el sol de Cartagena». Y lo hicimos de una manera muy natural. Los dos escribíamos desde pequeños y éramos ávidos lectores. En la universidad, cuando nos conocimos, David me explicó que quería escribir una historia y me contó parte de la trama. Yo le iba dando mi opinión y establecimos un diálogo. Así comenzamos a trabajar juntos y nos gustó. Por eso decidimos seguir haciéndolo.


Pasamos al proceso de redacción… La verdad es que mientras leía, sobre todo al principio, buscaba diferenciar las distintas autorías, más fácil de hacerlo, pensaba, al tratarse de un enfoque masculino y otro femenino. Pero lo cierto es que durante la lectura completa de «Tras el sol de Cartagena» no he sido capaz de vislumbrar esas divergencias, que yo pensaba iban a ser perceptibles. ¿Cómo se logra esto? ¿Un autor escribe los 72 capítulos, el prólogo y el epílogo, y el otro va corrigiéndolos? 

Jajaja, ¡no! Nuestras historias suelen tener varias tramas y varios protagonistas. Así que cada uno de nosotros elige un personaje o unas tramas. Después revisamos mucho el texto. Nuestra voz como autores es la conjunción de nuestras personalidades y nuestras formas de ver el mundo y la literatura. Pero antes de todo esto, antes de escribir la primera palabra del libro, hablamos muchísimo y preparamos una estructura con la que los dos nos sentimos cómodos.


¿Cómo se consigue aunar de tan modélica forma vuestras personalidades y vuestras formas distintas de narrar?

Hablando, negociando y siendo humildes. No hay otra manera.


¿Se suscitan muchas discusiones a la hora de trabajar en un libro de forma conjunta?

Creo que cada vez menos. Aprendes a negociar, y entiendes que tus propuestas no siempre son las mejores. A veces discutimos, claro, los dos tenemos mucho carácter, pero cada vez menos. Al final, estamos al servicio de la historia, no de nuestros egos.


¿Os plantearías alguna vez escribir por separado?

Nunca se puede decir que no lo hagamos en algún momento. Pero escribir juntos hace que compartamos nuestras ilusiones y proyectos, y que nos sintamos más unidos como pareja.


«Tras el sol de Cartagena» vio la luz en 2007. Gracias a Amazon Publishing goza ahora de una reedición que ha permitido a muchos lectores como yo disfrutar de ella. ¿Habéis cambiado muchas cosas respecto a aquella primera versión?

Hicimos la revisión en 2018 y es nuestra primera obra publicada. Hubo algunos cambios estilísticos y modificamos la situación de algunos capítulos. Pero, en esencia, es la misma historia, no hay apenas cambios.


Pese a vuestra juventud tenéis en el mercado una obra abundante que va creciendo en reconocimiento crítico, que gana premios y, sobre todo, que logra cada día mayor número de lectores. ¿Qué lugar ocupa «Tras el sol de Cartagena» en vuestra carrera literaria?

Bueno, lo de juventud… Llevamos más de veinte años escribiendo y «Tras el sol de Cartagena» fue nuestra primera obra, y una novela que nos sigue regalando buenos momentos. Seguimos yendo a clubes de lectura para hablar de este libro y los lectores nos siguen preguntando por él. Yo no descarto una segunda parte, quedan muchas cosas que contar sobre la historia de Cartagena y el coleccionismo de objetos antiguos.


¿En «Tras el sol de Cartagena», quizá por ser vuestro primer libro, encontráis algún fallo que hayáis corregido en aquellos publicados con posterioridad a él?

Hemos mejorado el estilo literario, pero, como suele decirse, a escribir se aprende escribiendo. Seguimos teniendo el mismo gusto por las historias de misterio, por el pasado familiar, por los giros en la trama y por la crítica social. En esencia, escribimos sobre lo mismo, pero ahora sabemos más sobre el mundo y sobre la literatura.


Pensando en el lector de «Tras el sol de Cartagena», y sabiendo de la abundancia de títulos de thriller que cada semana acaparan las mesas de novedades de las librerías… ¿Cuál sería el hecho diferenciador que según vosotros pueda llevar a ese lector a comprar el vuestro? ¿Quizá las complejas personalidades de los investigadores (Ginés e Irene), la bestialidad sin límites de «El Escombro» y «La Mole», la impecable ambientación cartagenera que hace que el lector viva, literalmente, en esa ciudad, o algo diferente que se me haya podido escapar como entregado lector?

Has descrito muy bien los elementos que queríamos conjugar en esta novela. Esta novela los aúna muy bien: dosis de historia, personajes con dilemas, humor, aventura, misterio, análisis de la sociedad…

Estamos ante un thriller de aventuras ambientado en la Cartagena de 2003, dónde se perciben aún los efectos de la última gran crisis mundial y donde se hablaba, todavía, en pesetas y en euros. ¿Habéis tenido en cuenta, consciente o inconscientemente, a algún escritor a la hora de plantear la trama de «Tras el sol de Cartagena»? Decirnos, ya de paso, algunos escritores de referencia para vosotros, tanto de vuestro género como de literatura de otro tipo.

No seguimos a ningún escritor en concreto, lo hacemos con todos los que nos gustan, en general. Nos gusta la profundidad de los personajes y el manejo del misterio de Stephen King, la pericia literaria de Javier Cercas, la sensibilidad de Almudena Grandes, los magníficos diálogos de Raymond Chandler…


Hoy en día, y gracias a Internet, resulta más cómodo ambientar una novela en cualquier país y época histórica. No obstante, y para hacerlo profesionalmente, resulta muy trabajoso atar con corrección los cabos. En este sentido «Tras el sol de Cartagena» me ha parecido ejemplar. ¿Qué os llevó a elegir para vuestra novela la ciudad de Cartagena? ¿Ha igualado, o superado, el trabajo de documentarse tan a conciencia (todo lo relativo al pendiente helénico me ha llamado poderosamente la atención) al de la redacción propiamente dicha?

El proceso de documentación fue laboriosísimo y muy divertido. Queríamos que fuera en nuestra ciudad para facilitarnos la tarea, pero también para aprender más sobre el lugar donde vivimos. Fuimos a museos, nos entrevistamos con coleccionistas, visitamos librerías de viejo, leímos muchísimos libros antiguos… Lo pasamos muy bien. Siempre escribimos para aprender y transmitir lo aprendido. Tardamos tres años en terminar la novela, y la documentación nos llevó gran parte de este tiempo.


Como buenos conocedores del género… ¿Qué opinión os merece actualmente el noir y cómo veis su desarrollo no solo en España, también en el mundo?

El noir está cambiando, se combina con otros géneros y evoluciona. Es imposible que sea de otra forma. Creo que, cuando una fórmula triunfa, se repite hasta la saciedad, por eso hay novelas negras que me aburren solo leyendo la sinopsis. Admiro mucho el trabajo valiente, que sorprende porque arriesga. Es decir, creo hay una corriente de repetir lugares comunes, y otra que está buscando fórmulas nuevas.


Recién salida al mercado, «La profecía del desierto» viene precedida del premio obtenido por «Ningún escocés verdadero», sin duda gran aval para su carrera comercial. «La profecía del desierto» será muy pronto reseñada aquí, en SALAMANDRA NEGRA, y no quiero pisar el trabajo de mi compañera. Pero no puedo evitar que nos digáis algunas palabras sobre esta última y esperadísima novela vuestra.

«La profecía del desierto» tiene muchas similitudes con «Tras el sol de Cartagena». Ambas son novelas de aventuras, con referencias históricas y con personajes contrapuestos que tienen que trabajar juntos para salir del atolladero. Sin embargo, en la profecía viajamos a lugares exóticos como Egipto o Arabia Saudí, y hablamos sobre el islam, una religión para la que la sociedad occidental tiene muchos prejuicios y le resulta muy desconocida.




viernes, 1 de octubre de 2021

Yo te salvaré. de Isabel Forteza. Corrupción e hipocresía

Maya Velasco.

Yo te salvaré
de Isabel Forteza ha sido uno de nuestros últimos descubrimientos.

Como se suele decir, novela muy negra, muy dura. Y lo más importante es que mantiene la intriga hasta el final. Cuando descubrimos, o más bien nos descubren, una de las claves de la novela, no podemos dejar de asombrarnos. Isabel sabe perfectamente cómo jugar con el lector.

Yo te salvaré nos cuenta desde el principio, en primera persona, que el protagonista está en la cárcel, que es su cumpleaños y que tiene 35. No puede volver atrás, una vez que dio el primer paso hacia la venganza y la destrucción, ya no pudo remediarlo. Al escuchar una conversación por casualidad, su mundo se vuelve del revés y empieza a bucear en su pasado para saber quién es. Y así es como empieza todo y se desata una venganza turbadora.

Azul, como le llama su psiquiatra, ha sufrido constantes abusos y desprecios de su madre. Vive aferrándose a la singularidad de lo cotidiano y la terapia no le ayuda demasiado.

“Durante demasiados años tuve que cargar con la resignación y el autocontrol hasta que ya no

pude más. Paradojas de la vida, fui víctima y verdugo al mismo tiempo”.

Isabel Forteza denuncia en esta ambiciosa novela los desmanes que la gente poderosa y con dinero ejecutó en los comienzos de la democracia, con esa chulería innata en esa clase social. Ellos desdeñan a los que están por debajo y se sienten con el derecho de pisotearlos. Corrupción e hipocresía, en las que la autora nos hace reflexionar sobre hasta donde puede llegar la maldad humana y que por muchas operaciones de estética que nos hagamos, el interior sigue siendo muy negro.

Denuncia de los maltratos a menores, de los robos de niños, en fin, del abuso hacia aquellos seres indefensos a los que se supone, deben defender los adultos.

Denuncia de una Sanidad en la que cuanto más dinero, más posibilidades de curación.

El lenguaje es sencillo, el que hablamos todos, directo, pero no nos equivoquemos, no por ello menos trabajado y calculado. Porque a menudo es incluso poético (“minúsculas gotas que refractan con infinitos colores los primeros rayos del sol primaveral”). Capítulos breves que hacen más rápida la lectura. Juego con el tiempo, capítulos del presente que se conjugan con el pasado.

En el penúltimo capítulo del libro, la autora desgrana uno por uno todos los indicios, las sospechas, los cómo y los por qué. Nada queda al azar.


Yo te salvaré en una sensacional primera novela y deseamos a Isabel todos los éxitos que merece

tanto. Os la recomiendo.

viernes, 24 de septiembre de 2021

La casa de las muñecas rotas, de Fernando del Río. La vida no es cómo la imaginabas

Maya Velasco.

La casa de las muñecas rotas
de Fernando del Río es un thriller muy negro, atrevido, sincero, duro.

No encuentro posible descripción mejor que la que el propio autor escribe en su página web:

“Maik Bauer sueña con asfixiar su existencia ideando el horóscopo, pero deberá viajar a Galicia para entrevistar a un narco barrigudo y no perder el empleo que sufraga el embate contra su hígado."

Allí, el destino lo golpeará con una muerte enigmática, lo confrontará con su pasado arrinconado y lo enredará en una trama de narcotráfico, corrupción urbanística y miserables asesinos de niñas.

En un lugar donde las apariencias engañan, un periodista desencantado, un detective gaitero y un yonqui que se está quitando se enfrentarán al mal en su estado más puro.

Un thriller alimentado por un vendaval de acción, una madeja de intriga y toneladas de mala leche.

La novela negra en la que nada es lo que parece.”

Maik Bauer periodista en Frankfurt es enviado a Galicia, de donde procede, para hacer un reportaje sobre el tráfico de drogas, pero encuentra que su primo Iago se acaba de suicidar y su tía Herminia está segura de que lo han asesinado. Su primer paso es intentar una declaración de El Crecho, personaje que dirige el tráfico de drogas en la zona.

De origen humilde ha construido un imperio de miedo, muerte y corrupción: “Así, con poco más que la edad de Cristo, se vio al frente de una modesta pero eficiente organización que convirtió en la más poderosa de toda la península. Nadie, ni en Galicia ni allende sus fronteras, movía más cantidad de mercancía. Y estaba muy orgulloso”.

A cada paso, Maik se irá cruzando con distintos personajes que acabarán irremediablemente dentro de la trama. Con gran habilidad nos introduce en las subtramas: La desaparición de varias muchachas de la zona, la construcción de un puerto deportivo y claro está, la muerte de Iago.

Los personajes secundarios están creados con genialidad. Son verdaderos, los amas o los odias. Mi favorito desde luego es Peitolobo yonki que tiene en contra a todo el mundo y sobre todo, a sí mismo, ya que destruye su vida en cada paso. Sincero, genial, sin la más mínima autocompasión.

Fernando del Río construye en La casa de las muñecas rotas todo un mundo, Galicia, la Galicia verdadera de las mariscadoras, de los yonquis, de la gente pobre y de la gente muy rica, de los paisajes increíbles. Pero por desgracia, también nos muestra la otra cara de la moneda: la de la droga y la corrupción endémica. A parte del tráfico de droga, asistiremos a los manejos de las inmobiliarias, los pagos bajo cuerda a policías y políticos que hacen la vista gorda y como no, a la desaparición de personas, a la destrucción de muchachas inocentes.

También endémico en Galicia el paro, sobre todo juvenil, que deja sin esperanzas ni futuro a cada generación:

Maik se dijo que cuando vives en un lugar en el que estudias una carrera para saltar de un empleo mal pagado a otro aún peor, pues no es extraño que te acabes dedicando a los negocios prósperos, aunque sean ilegales. En unos lugares, el tráfico de drogas, en otros, el lavado de capitales. En los peores, la prostitución o el bandidaje.

El lenguaje es realista, coloquial y la narración está salpicada de momentos de humor socarrón que, a pesar de lo duro de la situación, nos hacen sonreír. Sin embargo, el trasfondo de los personajes nos lleva sin lugar a dudas a plantearnos que poco o nada se puede cambiar y que la vida es muy dura, sobre todo para aquellos que no son poderosos.

Cada capítulo va precedido de preciosas citas del libro Los manzanos florecen en invierno de Andrew S Blevins que aluden de forma metafórica a lo que sucede.

En fin, os recomiendo esta novela dura que sirve para poner de manifiesto los males tan extendidos en nuestras tierras con un estilo limpio, claro, humorístico, rápido:

Así es la vida: tal y como nunca te la imaginas cuando eres un crío


viernes, 17 de septiembre de 2021

El gran rojo, de Benito Olmo. Una búsqueda en el Manhattan europeo

Almudena Natalías.

Después de un largo y cálido verano apetece ir a lugares más fríos, así que, si os parece bien, podemos
viajar a Frankfurt con Benito Olmo y con Mascarell, un detective diferente. En El Gran Rojo Benito Olmo cambia la soleada ciudad de Cádiz por la oscura Frankfurt y cambia un detective seguro de sí mismo por otro al que la vida, y cualquiera que se cruce en su camino, no deja de darle golpes.

Mascarell es un detective perdedor y para perdedores. Vive en Frankfurt y se siente bien moviéndose por el barrio rojo, las narcosalas y cualquier lugar al límite de la ley.  Un día le contratan para encontrar a un joven desaparecido y con lo único que Mascarell cuenta es con una fotografía. Pero el dinero que le van a pagar le viene muy bien y acepta el caso. Lo que no sabe es que hay muchas personas que también buscan al joven y que van a considerar que el detective es una piedra en el camino.

Ayla es una adolescente que vive con su padre enfermo en un barrio marginal. Su hermano Samir ha muerto de sobredosis y ella necesita saber qué es lo que realmente ha pasado. Ambos, sin conocerse el uno al otro, se enfrentarán al Gran Rojo, una organización que dirige el hampa de la ciudad y que no duda en recurrir a cualquier método sucio para mantenerse en los edificios más altos de la ciudad.



Si Bianchetti nos enseñaba la cara oscura de Cádiz (recordad que ya os recomendé La tragedia del girasol), Mascarell también nos enseña los barrios por los que ningún turista querría pasear en Frankfurt. El barrio rojo no es un reclamo, es el barrio en el que están las narcosalas, los yonkis y los buscavidas. Los rascacielos, uno en particular, normalmente edificios modernos, elegantes y llenos de luz, es mostrado como un lugar de orgías, sangre y suicidios.

El gran Rojo es una novela que se narra en primera persona y en presente cuando Mascarell protagoniza los capítulos, pero que es narrada en tercera cuando Ayla es la que lleva el peso de la historia. La prosa es sencilla pero efectiva, consigue que el lector casi sienta dolor cuando Mascarell sea molido a golpes.

A pesar de que Mascarell es el protagonista, el papel que desarrolla Ayla es fundamental. Ella es una joven que vive en un mundo de hombres, tiene que dedicarse la trapichear con droga para mantener a su padre. No tiene amigos, solo se tiene a ella misma. En realidad ambos son dos perdedores que juntos harían un buen tándem. No sé si Benito Olmo tiene pensado continuar la saga, pero para los lectores creo que sería una buenísima idea.

Nº de páginas: 344
Editorial: ALIANZA EDITORIAL
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788413622170
Año de edición: 2021
Plaza de edición: ES
Fecha de lanzamiento: 18/03/2021

viernes, 10 de septiembre de 2021

Esclavos del deseo, de Donna Leon. El eterno dilema de los venecianos

Maya Velasco.

Esclavos del deseo
de Donna León, la 30 entrega de la saga del gran Brunetti y el primero que yo
reseño a pesar de que he leído absolutamente todos.

¿Cómo no compararlo con Montalbano?, Camilleri y León son los grandes maestros de la novela negra italiana. Y ambos comparten el amor por los paisajes y las riquezas de Italia y la crítica social del mundo italiano, subrayando la impunidad, la corrupción a todos los niveles: el político, el inmobiliario, el comercio…

Pero las características de Guido Brunetti son bien diferentes a las de Montalbano, salvo su amor por la comida italiana. Nunca dejan de sorprenderme las panzadas que se pegan todos los días, incluso para cenar. Aperitivo, pasta y segundo plato. Y para terminar un postre contundente y una, o dos, grappas. No sería extraño que el lector engorde solo leyendo estas novelas.

El estilo narrativo de Donna León es descriptivo a la vez que se compromete con los grandes temas actuales: el medioambiente, los derechos humanos, la corrupción. Es única perfilando personajes, ya sean los protagonistas o os secundarios y es una maestra de los giros repentinos y de las subtramas. Sus novelas podrían clasificarse como clásicas si bien jamás utiliza la violencia en ellas.

Volviendo a Guido, es un hombre familiar, que adora a su esposa, Paola, aristócrata y profesora de Universidad. A sus hijos adolescentes. Aunque es un hombre atractivo e interesante y no le faltan admiradoras, para Guido la relación con otras mujeres no pasa de una valoración de su belleza o su forma de vestir. Por ejemplo, su relación con la signorina Elettra, secretaria del gran jefe, Patta, es de profunda amistad y colaboración. Todos los días, Guido nos cuenta cómo va vestida y es sin duda una mujer con estilo y clase. El antipático vicequestore Giusseppe Patta no interviene en esta entrega.

Pero las muestras de cariño entre Guido y Paola nos enternecen y sorprenden a menudo:

“La luna era una franje finísima, pero ambos la estudiaron de camino al embarcadero, andado de la mano como si fueran novios”

Brunetti es un hombre muy culto, habitual lector de los clásicos, conocedor de la mitología, amante del arte y la ópera. Un hombre también tolerante que respeta la homosexualidad, el feminismo, la inmigración. En parte, gracias a sus hijos es defensor del cuidado del medio ambiente y cada vez es más consciente del cambio climático.


Pero vamos a Esclavos del deseo. Dos chicas jóvenes aparecen en la puerta del Hospital civil de Venecia con graves lesiones. Tras las habituales indagaciones descubren que las dejaron allí Marcelo Vio y Berto Duso, amigos desde la infancia, el primero trabaja en el transporte de mercancías por barca y el segundo es abogado. Todos los casos de Brunetti nos llevan a un trasfondo de mayor calado, en este caso el tráfico ilegal de mujeres del mundo pobre a las que traen para prostituirlas. En este caso, contará con la ayuda de su compañera Griffoni y del capitán Alaimo de la Guardia del Puerto.

Lo curioso de este caso, es que Brunetti empatiza muy pronto con estos dos muchachos, porque Vio, el que provocó el accidente en barca, es un chico que trabaja para su tío y para mantener a su familia. Tirando de la manta, Brunetti encuentra un entramado de tráfico de mujeres y denuncia el trato que se les da, sin importar si viven o mueren, son como sacos vacíos que pronto les harán ganar mucho dinero. Esto trae a colación el eterno odio de nuestro Commissario por los abusones de cualquier tipo.

Y como no el eterno dilema de los venecianos: el odio hacia los turistas que pululan en masa por la cuidad y la dependencia económica que políticos y empresarios han impuesto a los venecianos con respecto de los turistas. Y el paro imperante, donde los ingenieros trabajan de barrenderos si tienen suerte de lograr una plaza.

En fin, otro maravilloso caso de Donna León y Guido Brunetti que se lee en un suspiro y que no os dejará indiferentes.

Nº de páginas: 336
Editorial: SEIX BARRAL
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788432238680
Año de edición: 2021
Plaza de edición: BARCELONA
Fecha de lanzamiento: 02/06/2021


viernes, 30 de julio de 2021

Tres reseñadores, nueve libros para el verano

 Llega agosto con una terrible ola de calor y las salamandras necesitamos un respiro. Pero no nos vamos
a ir sin recomendaros tres lecturas que harán que las noches de agosto sean más llevaderas. Leed, leed y leed y nos vemos en septiembre

Maya Velasco:

No oigo a los niños jugar de Mónica Rouanet me ha impactado. Acompañamos a Alma en su estancia en un centro psiquiátrico, una joven que sufre trastornos disociativos tras un accidente de coche con sus padres y hermanos. Pero aparte de las conductas de los adolescentes internados, encontraremos un cúmulo de atmósferas y hechos inquietantes. Este thriller engancha a la vez que nos alerta sobre las adicciones y trastornos de los adolescentes y de la estrecha línea que hay entre la vida y la muerte.

Amar a un hombre que mata de Sonia Rico. La historia de una mujer madura que se enamora de un reo por asesinato. Con una vida y un pasado tristes, gloria hace un último intento por alcanzar el sueño de su vida, casarse y tener hijos, sentirse querida y protegida. La historia avanza imparable hacia un final inesperado. Su punto fuerte es la construcción de personajes sólidos que crecen en cada página.

Todos nosotros de Javier Menéndez Flores es una de las mejores novelas que he leído este año. En plena movida madrileña, van apareciendo cadáveres de mujeres jóvenes. Una pareja de inspectores sigue este caso durante dos décadas mientras el autor nos introduce en la Madrid de la noche, su música, su historia. Una prosa cuidada, unos personajes creíbles, reales. Un triste final para las jóvenes protagonistas de los crímenes.



Manu López Marañón:

De intensa y deleitable escritura, «LAS MEMORIAS DE UN REPORTERO INDECENTE», de Pedro Avilés, dejan poso en sus lectores. Aparte de referir –con gran solvencia narrativa– crímenes mediáticos de nuestro país, este libro ofrece las claves de un oficio, el de periodista de sucesos, que hoy ya es historia. Las páginas vuelan gracias a la solvencia narrativa de un autor que, como nadie, conjuga el vértigo reporteril con la perspicacia del novelista. 

Con los crímenes de familias enteras, cometidos por un psicópata encarnando a un ángel vengador, la saga protagonizada por David Abaco entra en una dinámica en la que brilla la capacidad de sacrificio de nuestro detective favorito. Para «EN LO MÁS PROFUNDO DE LA NOCHE» Daniel Hawk y J.A. Beckett se reservan un duelo épico entre Abaco y el inductor de las matanzas que está entre lo mejor escrito en este género. En ninguna maleta veraniega puede faltar esta eficaz y vibrante mezcla de thriller e investigación criminal, removida por las cuatro manos más capaces de este país.

«LA FERIA», de Enrique Mercado,  combina existencialismo, lenguaje poético y surrealismo. Esta obra de Enrique Mercado, a la que adscribimos a la pujante novela negra de barrio, abandona las situaciones corrientes, se enrarece sugestivamente y se vuelve extraterritorial. La feria de un barrio madrileño acaba por convertirse en mapa de la humanidad. Una novela diferente, con un pulso narrativo inigualable y en la que las situaciones insólitas se funden magistralmente con lo que ofrece el día a día. 




Almudena Natalías

Vicios ancestrales es la novela perfecta para entrar en el mundo de Tom Sharpe. Un magnate que representa el rancio abolengo inglés y un catedrático de izquierdas protagonizan una historia delirante en la que los dos extremos de la sociedad británica se enfrentan al asesinato de Willy Coppett, persona de crecimiento restringido, que revuelve la tranquila vida de la campiña inglesa. Una novela que hoy quizás nadie se atreviera a publicar.

Si no hubiera mañana, de Alexis Ravelo, la sexta novela de Eladio Monroy. Para alejarse del aburrimiento Eladio acepta investigar la desaparición de la pareja de una amiga sin saber, como siempre, que las cosas sencillas en las que se mete Eladio acaban siendo complicadas. Eladio cumple años pero no pierde la esencia canalla con la que nos embaucó desde un principio.

Después, de Stephen King, nos lleva a uno de los personajes preferidos del maestro del terror. Un niño que ve fantasmas intenta hacerse mayor en un mundo en el que los adultos mienten y los muertos sólo pueden decir la verdad. Pero la verdad que descubre Jamie le va a costar cara. Una historia sencilla pero profunda, un cuento de fantasmas en la que los vivos dan más miedo.



viernes, 23 de julio de 2021

Un plan perfecto, de Iván Farias. El código ético de los ladrones

Almudena Natalías.

Con Un plan perfecto, de Iván Farias, se estrena Ediciones Real Noir una colección de novela negra
que, seleccionada por Carlos Salem, nos va a acercar a esas novelas que habiendo tenido éxito en sus países de origen, no habíamos podido disfrutar aquí. Las siguientes publicaciones de esta colección van a ser Siempre hay alguien a quien matar, de Guillermo Orsi  y La inauguración, María Inés Krimer, a las que no podemos dejar escapar.

Pero vamos a centrarnos en Un plan perfecto. Diego Rodríguez el Soñado, es un ladrón de los de siempre. Su código moral le impide usar una violencia, violencia que entre los delincuentes mexicanos es el pan nuestro de cada día. Cansado de su vida criminal, decide realizar un último atraco y retirarse. Escoge una bucólica provincia para atracar un banco y retirarse regentando un bar junto al mar. Siguiendo los consejos que le daba su padre, Diego se dispone a ejecutar un plan perfecto, no muy complicado en principio. En el camino se encontrará con un ladrón de joyas, un pintoresco diputado tlaxcalteca, un aprendiz de narcotraficante, un par de sicarios norteños y un peculiar taxista, el Sonrisas,  que le van a complicar la vida.

Diego, como si estuviese en una novela de Hammet, recorre Polanco, un barrio de clase alta, un distrito de DF con sus propias reglas. Diego va recorriendo la ciudad y, mientras él camina, el lector se impregna de los sonidos y de los olores de México. Mientras El Soñado camina hasta su sueño, el lector va a conocer el camino que recorren tres diamantes sin pulir desde África hasta llegar al centro de esta historia.


Iván Farias
ha escrito una novela negra alejada de los cánones actuales. En ella, a pesar de ser una novela de ladrones, no aparece ningún policía y, a pesar de transcurrir en México, no aparece ningún narco. Por otro lado Diego intenta robar un banco a la antigua usanza. Quién roba un banco hoy en día en un mundo en el que los hackers son los que se hacen con el dinero de bancos y multinacionales? pues Diego el Soñado.

Así que si no os habéis preparado aún los libros para las vacaciones no os podéis olvidar de meter en la maleta Un plan perfecto, de Iván Farias. Y tampoco os olvidéis de que, como decía el padre de Diego uno nunca debe meterse a un lugar si no sabe cómo va a salir

ISBN: 9788412379402
Fecha de lanzamiento: 27 de Mayo de 2021
Idiomas: Castellano
Género: Novela Española e Hipanoamericana

viernes, 16 de julio de 2021

No oigo a los niños jugar, de Mónica Rouanet . Perdonarse para poder sobrevivir

Maya Velasco.

No oigo a los niños jugar
de Mónica Rouanet me ha parecido tan buena que ya he empezado a leer
Despiértame cuando acabe septiembre, la anterior novela de la autora.

Alma es una joven que tras un accidente de coche con sus padres y hermana sufre trastorno disociativo, todo ello la lleva a intentar suicidarse, es ingresada en una clínica psiquiátrica. Allí hace amistad con otros jóvenes que sufren a su vez diferentes trastornos, encontrándose así en un mundo que al lector le resulta opresivo y delirante. La medicación, la natación y recuperar a su abuelo le hacen ir mejorando. Alma también hace amistad con dos niños y otro adolescente, Diego, que aparecen por la clínica de vez en cuando para ver a Alma.

Este thriller nos lleva a través de este presente dos tiempos pasados: uno en el que tuvo lugar el accidente de coche y otro, el pasado más lejano de este edificio que en su día fue un colegio para niños sordos. De hecho, algunos de los empleados actuales ya trabajaron o residieron en este centro. El presente se narra en primera persona por nuestra protagonista y el pasado se nos va presentando de la mano de uno de los niños pequeños que aparentemente se cuelan en el psiquiátrico de vez en cuando.

El trasfondo de esta novela es la denuncia de las familias que aparcan a niños con algún tipo de incapacidad, ya sea física (como la sordera) o mental, para no tener que encargarse de ellos. Si bien en el caso de los trastornos mentales está más que justificado el tratamiento por parte de personas especializadas en el tema. En este sentido, la autora subraya el papel del doctor y los cuidadores que en todo momento tratan con mucho cariño a los niños:

“Para comprender que nuestro silencio es nuestro ruido tienes que haberlos confundido desde pequeño, desde tan pequeño que ni siquiera hubieras nacido. Solo entonces podrías comprender por qué gritamos los sordos, por qué hacemos tanto ruido”

También aborda la autora, la necesidad que tiene el ser humano de perdonarse para poder sobrevivir y dejar atrás experiencias que ya no tienen remedio pero que nos impiden avanzar por la vida.


En mi opinión, Mónica Rouanet, tiene una prosa cuidada pero sencilla, intimista, con unos diálogos y un lenguaje muy apropiado para los personajes que describe, en su mayoría adolescentes con diversos traumas. La descripción del inmenso edificio, cuya parte superior esta cerrada por un muro, es impactante, ya que no se demora en detalles innecesarios, pero nos lleva a través de los escenarios creando un ambiente triste y un suspense que hace que el lector intuya desde el principio lo que está pasando. Hay que tener en cuenta que nos hallamos en un lugar cerrado, con una trama más que inquietante, y con el deseo de averiguar los detalles de la vida de Alma y del secreto que parece encerrar este edificio:

“Cuando se marchó la de los tacones, cerré la puerta y corrí hasta la ventana. Una reja fija la resguardaba por su parte exterior, aún así, la abrí buscando oxígeno. Me ahogaba, necesita aire, escapar, saltar…”

Los personajes están muy bien caracterizados, cada uno con sus trastornos o sus circunstancias.  Y me parece muy relevante ya que son adolescentes con trastornos psíquicos, lo que indudablemente dificulta su creación. Gabriela sufre trastornos alimenticios, Ferrán está obsesionado por el sexo, Luna solo busca amor y atención, Mario tiene manía persecutoria

En fin, que No oigo a los niños jugar es una novela ideal para estos días de estío o para cualquier ocasión.

Nº de páginas: 300
Editorial: ROCA EDITORIAL DE LIBROS
Idioma: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788418417283
Año de edición: 2021



viernes, 9 de julio de 2021

Después, de Stephen King. Un delicioso cuento de fantasmas

Almudena Natalías.

Volvemos a nuestra cita anual con el maestro Stephen King, otra vez de la mano de un niño con
extrañas capacidades que nos sumergirá en el universo King sin que nos demos cuenta. Después nos sigue sorprendiendo.

Jamie Conklin vive con su madre, agente literaria y mantiene en secreto un extraño don: Jamie, en ocasiones, ve muertos. Pero esto no es, como en el caso del niño del Sexto Sentido, algo que viva con ansiedad, para Jamie ver a los difuntos no le supone ningún problema, casi nunca, ya que estos se limitan a saludarle con la mano y a contestar a sus preguntas, diciendo solo la verdad, hasta que parten a su destino final. Pero Jamie, que mantiene una preciosa relación con su madre, le confiesa su secreto y ella se lo cuenta a Liz, su pareja, una agente policía corrupta del Departamento de Nueva York. Cuando este pide al niño que le ayude a evitar el atentado de un asesino terrible Jamie va a entender el precio que tiene que pagar por su poder.

Es una novela corta pero a Stephen King le bastan unos pocos párrafos para atraparnos irremediablemente. Jamie nos cuenta su historia cuando tiene 22 años. Los personajes están magníficamente elaborados, no pertenecen del todo al lado oscuro o al lado blanco, son humanos. Jamie se mueve en un mundo de adultos, donde hay secretos, y puede hablar con los muertos, que son los únicos que no le pueden mentir.

Stephen King vuelve a demostrar en Después que nadie es capaz, como él, de mezclar el mundo real con el sobrenatural sin que el lector se dé cuenta y sin que cuestione los prodigios que relata en sus novelas. No hay nada especialmente novedoso en Después, pero los lectores de Stephen King es lo que queremos de él, cuentos de terror en los que reconozcamos su universo. Jamie habla con los muertos, los muertos no pueden mentir, eso es así y es completamente normal.


En Después, King vuelve a contarnos el paso de un joven a la edad adulta. Como ya nos mostró en IT, novela a la que se hacen muchos guiños, y en Cuenta conmigo, hacerse mayor no es fácil.

Jamie se encuentra en el centro de una balanza en la que los adultos le ayudan o intentan destruirle. En uno de los platillos está su madre y su vecino, el sabio profesor Burkett que le aconsejarán y le ayudarán a vivir de la manera más normal posible. En el otro platillo están Lizz, que intentará mejorar en su trabajo aprovechándose de Jamie y el tío que se hacía llamar Tambor, terrorista muerto que no olvidará que Jamie se interpuso en su camino.

Me ha gustado mucho Después, una novela que nos cuenta una historia cotidiana (si, a pesar de los muertos y los crímenes), en la que un niño intenta encontrar su sitio en el mundo. Una lectura obligada este verano

Nº de páginas: 248
Editorial: PLAZA & JANES EDITORES
Idioma: CASTELLANO
ISBN: 9788401027123
Traductor: JOSÉ ÓSCAR HERNÁNDEZ SENDIN, SÁNCHE
Fecha de lanzamiento: 10/06/2021



viernes, 2 de julio de 2021

Las doncellas, de Alex Michaelides. Un drama gótico en la Inglaterra moderna

Maya Velasco.

 Las doncellas
de Alex Michaelides es la segunda obra de este autor que consiguió un gran éxito con La
paciente silenciosa
.

Mariana, un año después de la muerte de su marido, recibe la llamada de su sobrina para contarle que han asesinado a su amiga Tara. Mariana que es su tutora, se desplaza a Cambridge para apoyarla.  Desde el principio, sospecha de Edward Fosca, profesor de Filología clásica que tiene un grupo de alumnas selectas, todas de buena familia, “las doncellas”. Mariana por su condición de psicoterapeuta decide ayudar a la policía, estableciéndose una extraña relación entre estos asesinatos y el pasado de su matrimonio.

El escenario de Cambridge se amolda perfectamente a un lugar en el que son posibles los crímenes, los pasos en la oscuridad, las sombras ocultas entre la niebla nocturna. Un ambiente gótico que sirve para subrayar el clima de suspense en el que transcurre la trama.

“Edward Fosca era un asesino. Aquello era un hecho…” esta frase es el comienzo de un thriller psicológico en el que el lector no tiene más remedio que creer que ya está resuelto el asesinato del que claro, aún no sabemos nada.

La protagonista, Mariana, psicoterapeuta de 36 años, que sufre una depresión por la muerte de su marido, impregna toda la trama con su propio drama. La muerte ha estado presente en su vida desde la infancia. Emprende la búsqueda del asesino con una terca fijación por Fosca. El autor juega con el lector mostrando dos posibles relaciones amorosas para Mariana. De esta manera, nos engancha cuando tratamos de descubrir por una parte al asesino y por otra a su próximo amante.

Salvo Fosca, un profesor atractivo e inteligente perseguido hasta la saciedad por Mariana, el resto de los personajes no tiene una gran relevancia en la novela. El asesino es un hombre con doble personalidad una que esconde al monstruo que es y otra llena de tristeza por su pasado que oculta su lado asesino.


A pesar de lo horrendo de los crímenes, en Las doncellas no hay violencia, pues más allá de coartadas, lo que se analiza es la psicología de los personajes, el porqué de las extrañas tarjetas en griego que aparecen en las habitaciones de las chicas, porque Mariana se siente perseguida en todo momento, qué oculta su sobrina Zoe.

El libro consta de seis partes, prólogo y epílogo en tercera persona, pero desde el punto de vista de la protagonista, intercalando páginas del diario del asesino, que nos va contando su vida y el porqué de sus crímenes:

“Una vez que matas a un ser humano ya no hay vuelta atrás… supongo que es un poco nacer de nuevo. Aunque no se trata de un nacimiento cualquiera, sino de una metamorfosis”.

Lo más fácil sería que Mariana se enamorase y comenzase una nueva vida después de haber descubierto ella solita al asesino de Cambridge. ¿Es ese el final? Os animo a disfrutar de este libro y de su intriga.

Editor: Alfaguara
Fecha de lanzamiento: 03/06/2021
Colección: Alfaguara negra
EAN: 978-8420455488
ISBN: 9788420455488
Encuadernación: Tapa blanda
Nº de páginas: 328 páginas



viernes, 25 de junio de 2021

Amar a un hombre que mata, de Sonia Rico. Una historia de amor imprevisible

Maya Velasco.

Matar a un hombre que mata (La vocal de Lis 2021) es la última obra de Sonia Rico. Tras su genial libro de relatos A telephone rings, Sonia muestra una clara madurez en su prosa con una historia que a nadie puede dejar indiferente.

Gloria, una mujer madura y profundamente sola que repasa su triste vida: Una horrible infancia con unos padres horribles, varios engaños amorosos, trabajos alienantes, en definitiva, una vida gris:” No he sido la dueña de mi vida nunca”

Y ya tenemos todos los ingredientes esenciales para que una mujer, cualquier mujer, que además lo único que desea es un marido e hijos, se enganche a una historia amorosa descabellada e incomprensible para cualquiera que no se encuentre en esa situación.

Porque según va avanzando la historia, cada vez entendemos menos a Gloria. Como no la entienden sus amigas o su vecina, casi una madre, que es la única que cuida de ella en una Barcelona ajetreada y descarnada, como cualquier ciudad grande donde cada uno intenta solucionar su vida sin preocuparse demasiado del que tiene al lado.

Convencida por su vecina, Gloria acude a una cárcel a impartir un taller de cocina y, como no podía ser de otra manera, se enamora de uno de los presos. Atractivo bien vestido, con maneras cariñosas y protectoras. El preso sabe muy bien cómo manipular a Gloria, como rellenar los huecos que hay en su vida. Primero a través de cartas, después en los vis a vis

Gloria se enfrenta a las únicas personas que tiene y que le intentan avisar de una relación tóxica que no la puede llevar a ningún sitio. Y todo va transcurriendo por la vía de lo previsible. Hasta que llega el final.

Debo reconocer que, para mí, el final de Amar a un hombre que mata es absolutamente imprevisible. Pero muy significativo para ver que Gloria no es un personaje plano, que va evolucionando a lo largo de la novela, desde una inocente niña de pueblo a una mujer que tiene que enfrentarse a su vida, a sus jefes, a un amor difícil. Sonia Rico, además de muchas cosas más, es psicóloga y esto le da al personaje la profundidad necesaria, la evolución que hace sólido a un protagonista.

Sonia Rico como en sus anteriores libros, realiza un impecable trabajo de documentación que nace de preguntarse si realmente una mujer puede enamorarse de un hombre que sabe que es un asesino. La respuesta es un sí rotundo y, de hecho, todos conocemos casos mediáticos al respecto.

Las costumbres y vida carcelaria están relatadas impecablemente, así como la soledad de una mujer que ha vivido en un pueblo y se traslada a una gran ciudad.


Yo creo que el lector no puede menos de ver a Gloria como lo que es, que se deja enredar por un hombre en un momento de su vida en el que prima su soledad. y si nos paramos a reflexionar un poco, también veremos la facilidad que tiene un manipulador para atrapar como una araña a su mosca, alrededor de la que va tejiendo una red de la que no se puede escapar.

Y por cierto, la autora nos deja dispersos unos guiños que no dejarán de intrigarnos. Os recomiendo esta novela muy bien escrita y que nos propone un tema singular que os hará pensar.

EDITORIAL: La vocal de lis
ENCUADERNACIÓN: Tapa blanda o Bolsillo
IDIOMA DE PUBLICACIÓN : Castellano
IDIOMA ORIGINAL : Castellano
ISBN: 978-84-122900-8-0
EAN: 9788412290080
Nº PÁGINAS: 404
FECHA PUBLICACIÓN : 19-04-2021